Los republicanos ganan en Florida, pero una ajustada elección deja una señal de alerta para Trump

MIAMI.– En una ajustada carrera voto a voto que dejó al descubierto las profundas divisiones políticas de Florida, los republicanos lograron conservar una banca clave en el Senado y retener la gobernación, aunque los demócratas consiguieron imponerse en varios distritos y mostraron que el tradicional bastión conservador también alberga un electorado cada vez más disputado.La republicana Ashley Moody se impuso por un estrecho margen a la demócrata Angie Nixon, con el 50,8% de los votos frente al 48,1%, en una contienda mucho más reñida de lo esperado.Moody había llegado al Senado en 2025, cuando el gobernador Ron DeSantis la designó para ocupar la banca que dejó vacante Marco Rubio tras asumir como secretario de Estado en la administración de Donald Trump. Su victoria en las urnas le permitió conservar el escaño, esta vez con el respaldo directo de los votantes.Exfiscal general de Florida, Moody completará los dos años restantes del mandato que Rubio obtuvo en las elecciones de 2022, antes de dejar su banca para asumir como secretario de Estado de Donald Trump.Su rival, Angie Nixon, es una legisladora estatal identificada con el socialismo democrático que puso a prueba la fuerza del ala progresista de su partido, en un estado donde los demócratas no ganan una elección para el Senado desde 2012. Su candidatura ya había provocado una sorpresa en las primarias, cuando derrotó a un aspirante más moderado respaldado por el establishment partidario.Sin embargo, su derrota en las elecciones generales podría profundizar las divisiones internas de una fuerza que lleva años intentando recuperar terreno en Florida. Aunque las encuestas anticipaban una victoria republicana, el resultado fue considerablemente más ajustado de lo previsto. Un sondeo de The New York Times/Siena de mediados de octubre otorgaba a Moody una ventaja de seis puntos porcentuales, una diferencia similar a la que proyectaban otros relevamientos.La disputa por la gobernación también reflejó un escenario de fuerte competencia. El republicano Byron Donalds, respaldado por Trump, se encaminaba a derrotar al demócrata David Jolly en la carrera por suceder a Ron DeSantis, quien no puede aspirar a un tercer mandato consecutivo después de ocho años al frente del estado.La campaña estuvo marcada por una intensa inversión publicitaria. Según informó FOX 13 Tampa Bay, Donalds destinó más de 75 millones de dólares a anuncios televisivos, en una contienda en la que las preocupaciones económicas y la política migratoria ocuparon un lugar central.De acuerdo con AP Voter Poll, el 36% de los electores de Florida identificó a la economía como el principal problema del país, seguido por el estado de la democracia (33%) y la inmigración (14%).Este último tema expuso especialmente las tensiones entre el electorado hispano y el gobierno republicano. En Doral, una ciudad del área de Miami con una importante comunidad venezolana, Andrés Gutiérrez, empleado del sector de créditos hipotecarios y de origen venezolano, reconoció que las políticas migratorias “tienen que existir”, pero cuestionó su aplicación. La estrategia actual “no es el enfoque adecuado”, sostuvo.Esas contradicciones también quedaron reflejadas en las elecciones para la Cámara de Representantes, donde ambos partidos consiguieron victorias significativas.La demócrata Debbie Wasserman Schultz, expresidenta del Comité Nacional Demócrata, consiguió su duodécimo mandato tras derrotar al republicano Brent Andersen. La legisladora, primera mujer judía elegida al Congreso por Florida, se vio beneficiada por los cambios en el mapa de distritos electorales.Su adversario, fundador de una compañía de seguros comerciales y de propiedades, había centrado parte de su campaña en una preocupación creciente entre los residentes del estado: el encarecimiento de las pólizas de vivienda.En Miami, una de las contiendas más observadas fue la de la republicana María Elvira Salazar, quien consiguió imponerse por un estrecho margen al demócrata Eliott Rodríguez, un candidato que competía por primera vez por un cargo electivo.El distrito, de tradicional inclinación republicana, se había convertido en un escenario especialmente sensible por el impacto de las deportaciones masivas impulsadas por la administración Trump, que generaron malestar incluso entre algunos sectores del electorado hispano que habían respaldado al presidente en 2024.La propia Salazar había provocado controversia dentro de su partido al cuestionar públicamente la dureza de esas medidas. En un video grabado frente a la Casa Blanca, la congresista advirtió que algunas decisiones del gobierno “fueron demasiado lejos” y sostuvo que los mismos hispanos que contribuyeron al regreso de Trump al poder “hoy se sienten traicionados”.Pese a esas diferencias con la Casa Blanca, Salazar recibió durante la campaña un respaldo explícito del presidente argentino, Javier Milei, quien difundió un mensaje dirigido a los votantes de Miami a través de las redes sociales de la legisladora.“Hola, Miami. Les habla Javier Milei para enviarle todo mi apoyo a mi querida amiga María Elvira Salazar”, afirmó el mandatario argentino en un video de 40 segundos.Freedom brings us together. 🇺🇸🇦🇷I’m honored to have President Javier Milei’s endorsement for my reelection to the United States Congress.He understands what is at stake in our hemisphere: defending freedom, democracy, free markets, and the right of every person to build a… https://t.co/XSQqeGox0a— María Elvira Salazar 🇺🇸 (@MaElviraSalazar) October 19, 2026Milei la describió como “una de las voces más firmes y respetadas del continente” y destacó su defensa de la libertad, la democracia y el libre mercado. También sostuvo que Washington necesita dirigentes que comprendan América Latina y enfrenten al socialismo.Agencias AP, Reuters y diarios The New York Times y The Washington Post

Fuente: La Nación