Amanece de noche: un padre que olvida, cuatro hijas preocupadas y una sucesión de conflictos que retratan a una familia disfuncional

Autora: Mechi Bove. Dirección: Pedro Velázquez. Intérpretes: Mechi Bove, Sheila Saslavsky, Sonia Alemán, Julieta Presutto, Rolo Sosiuk. Diseño de escenografía e iluminación: Pablo Calmet. Música: Jorge Soldera. Fotografía: Nacho Lunadei. Teatro: El Extranjero (Valentín Gómez 3378). Funciones: domingos, a las 17.30. Duración: 75 minutos. Nuestra opinión: Buena.El espacio construye expectativa de un relato vinculado con lo real. El frente del espectador es el “patio de atrás” de una casa no urbana, en el que se ven una hamaca, una calesita, una bomba de agua manual, una mesita pequeña y un sillón. A uncostado, la entrada a la vivienda: la puerta abierta, los vidrios con vitraux, el techo vidriado, el suelo y inundado de hojas de árboles reales. Hay un cuidado por el detalle definitivamente visible.Cuatro hermanas se juntan para decidir qué harán con su padre enfermo. Una de esas patologías que transforman a una persona parcialmente en otra, pero de la que quedan rastros, retazos de recuerdos y actitudes, destellos de una vida anterior que ya no existe, pero que ha dejado marcas. Como siempre, surge la aparición de la duda, de la desconfianza, de la exageración del cuadro provocada por la saturación de quien se hace cargo de todo en soledad. Las apariciones del padre permiten confirmar que la descripción no tenía un ápice de exageración. Por el contrario, ni siquiera registra a sus hijas como tales. Esta circunstancia que presenta como conflicto un “no puede seguir estando a cargo de una sola hija en su casa” se resuelve con una futura internación en un lugar especializado sugerido por su médico de cabecera. Discuten brevemente, pero al final acuerdan.Conflictos ¿Ahí se termina la obra? No. La dramaturgia se encarga de mostrar el cierre de un conflicto y permitir entrever la apertura de otro y otro y otro más. Como si tuviera desconfianza de la historia que se trae entre manos, suelta y busca nuevos conflictos. Sí, la vida de las personas siempre tiene sus dificultades y aquí aparecen en sucesión: problemas de amor, de desamor, mudanzas, trabajos con carga horaria-geográfica extensa, infidelidades, familia paralela y un accidente de tránsito con consecuencia mortal. Como en la “coincidencia abusiva”, ese concepto que subraya una serie de desgracias que se acumulan sistemáticamente sobre un personaje (en este caso es colectivo porque es la familia), Amanece de noche suma acontecimientos para sostener la atención.Sin embargo, no se plantea un tono dramático. Casi podría decirse, por el contrario, se oscila en momentos que apuntan a conmover combinados con elementos que sirven para distender frente a las desgracias que se tematizan. Los espectadores, de hecho, ríen de buena gana en muchos pasajes de la puesta. La decisión en relación con el vestuario de cada uno de los personajes (el padre, incluso, sale de la casa en diversas ocasiones con prendas diferentes -como si sintetizara todos sus estados-) plantea de manera convincente los rasgos de cada uno. No importa el lugar o la situación en la que se encuentra, sino la caracterización del respectivo personaje, igual que los accesorios que porta.En relación con lo que se tematiza para el humor, tal vez, podría señalarse que se menciona un embarazo como un imprevisto -en épocas de ESI desvirtuada-. Y más que a lo que se dice subrayo el momento en el que se dice, épocas con tendencia a la convivencia escasa de ideas divergentes.Las actuaciones son parejas, homogéneas, los personajes están bien construidos, con un planteo realista, del que se despegan en algún momento pequeño, acompañados por la quietud provocada y la iluminación. El hombre que todo lo olvida recuerda muy bien algunos pasajes shakesperianos que una de sus hijas repite con él. Hablando de esa hija, sin duda, Sonia Alemán sobresale entre sus compañeros, la hija neurodivergente se pone a la platea en el bolsillo, sus actitudes, sus gestos, sus reacciones, provocan ternura, sonrisas, conmueve y divierte, de manera muy particular.3 stars
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