Economía
Está en Rosario: Molinos Río de la Plata concretó la venta de parte de un histórico complejo industrial
Molinos Río de la Plata concretó la venta de parte de su histórico complejo industrial Santa Clara, ubicado en Rosario, Santa Fe, al Grupo Elementa, que tiene previsto invertir US$100 millones para recuperar las instalaciones y reactivar la molienda de girasol, una actividad que permanece paralizada desde 2015. La operación había sido anunciada a comienzos de septiembre y ahora la compañía confirmó que se completó la transferencia de los activos y del personal vinculado con esas actividades.La novedad fue comunicada este lunes 2 de noviembre por Molinos Río de la Plata a la Comisión Nacional de Valores (CNV), mediante un hecho relevante. “En el día de la fecha, se ha concretado la venta por parte de Molinos de los activos ubicados en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, así como la transferencia del personal abocado a las actividades desarrolladas en los mismos”, señaló la empresa en el documento firmado por Federico Pasqualetti, responsable de Relaciones con el Mercado.Tal como había contado LA NACION en septiembre, la operación comprende el acopio de cereales y las instalaciones destinadas a la molienda y refinación de oleaginosas del complejo Santa Clara. Molinos, en tanto, conservará la propiedad y la operación de la planta de envasado de aceites y otros productos que funciona dentro del mismo predio.El acuerdo forma parte de un proyecto de expansión del Grupo Elementa, que busca ampliar su participación en la cadena del girasol. La inversión prevista de US$100 millones estará destinada a poner en valor las instalaciones, incorporar tecnología y recuperar la capacidad industrial del establecimiento.Según los planes que había informado la compañía, el complejo tendrá una capacidad de molienda de 465.000 toneladas anuales y una capacidad de refinación de aceites de 170.000 toneladas por año. El objetivo es que la planta de molienda, que dejó de funcionar en 2015, pueda volver a operar durante la próxima campaña de girasol.Para las obras, Elementa proyectó más de 120 puestos de trabajo directos e indirectos, con la participación de entre seis y siete empresas contratistas de la región. Una vez que las instalaciones estén operativas, la previsión es mantener entre 60 y 65 empleos directos y calificados, además de los puestos indirectos relacionados con proveedores y servicios.En septiembre, Gastón Saint Paul, socio fundador y director comercial del Grupo Elementa, había explicado a LA NACION que la adquisición respondía a la estrategia de integrar distintas etapas del negocio agroindustrial, desde la producción de materias primas hasta la elaboración de productos de mayor valor.Tiene 450 empleados: la UOM se movilizó y advierte sobre más protestas en Pauny, la principal fábrica nacional de tractores“Es un buen momento hoy para invertir en todo lo que son derivados de girasol. Las perspectivas globales del mercado de girasol y las distintas estructuras de margen de la cadena hoy hacen mucho más atractivo participar activamente de la misma”, había afirmado el ejecutivo.
Fuente: La Nación