Los cocineros coinciden: el huevo frito es mejor si se hace con pan duro, ajo y salsa

El huevo frito es uno de los platos más sencillos y deliciosos que es capaz de enamorar a cualquier paladar; sin embargo, en el ámbito gastronómico hay quienes aseguran que para potenciar su sabor y textura es mejor cocinarlo con pan duro, salsa, ajo y pimentón. Esto suena como un sacrilegio, pero lo cierto es que puede resultar una experiencia culinaria nueva.El sitio especialista en recetas y consejos de cocina: Directo al paladar, detalló este truco para darle mayor relevancia a una de las formas más sabrosas de comer huevo. Esta receta es similar a las torrijas españolas. Surgió en Aragón y los chefs de esa región suelen desmenuzar el pan duro, remojarlo en leche y luego mezclarlo con huevo. Su consistencia queda similar a los buñuelos de acelga o espinaca, solo que con la presencia de más harina.Esta versión aragonesa se conoce como huevos tontos y tiene como objetivo reutilizar los ingredientes que sobran en casa. Además de los tres básicos ya mencionados, se debe añadir a la preparación ajo y perejil. Esta es la fórmula perfecta, según se asegura, para disfrutar de un plato rápido, rico y con un toque español tradicional. Después de freírlos en aceite, los huevos tontos se deben secar en una cazuela con servilletas de papel para que absorban el exceso de aceite. A posterior incorporar a una cazuela con una salsa sencilla a base de cebolla, vino, pimentón y caldo. Cómo hacer los huevos tontos - tiktok @pausayplatoSi considerabas que la única manera de comer huevos fritos era sin nada, esta receta es una propuesta que además es rendidora y sacia el estómago. Recordá que también lo podés combinar con chorizo, jamón, bacalao desmigado, sobras de pollo asado, queso o atún.Cantidades para preparar los huevos tontosPara 3 personasPan duro 300 g.Leche 300 ml.Huevo 2.Diente de ajo 2.Perejil fresco.Sal.Pimienta negra molida.Aceite de oliva virgen extra.Tiempo total: 55 minutos.Elaboración: 10 minutos.Cocción: 15 minutos.Reposo: 30 minutos.

Fuente: La Nación