Del incendio a la reconstrucción: diez años después, una escuela de San Isidro recupera sus aulas para 600 estudiantes

Casi una década después del incendio que dañó parte de sus instalaciones, la Escuela Técnica Nº 3 de San Isidro, ubicada en 25 de Mayo al 714, en pleno casco histórico, empieza a recuperar espacios que durante años habían quedado pendientes de reparación. De las aulas afectadas, ocho ya fueron restauradas y otras 12 se encuentran en proceso de restauración. El establecimiento recibe a casi 600 estudiantes.Las obras apuntan a rehabilitar los espacios más deteriorados y mejorar las condiciones de todo el establecimiento, con intervenciones tanto en los espacios que resultaron afectados por el incendio, como aquellos que continuaron en funcionamiento y presentan problemas preexistentes, como filtraciones. El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, visitó esta semana la institución. “Esta obra va a beneficiar directamente a casi 600 estudiantes. Queremos que San Isidro sea el mejor lugar para vivir y para estudiar, y eso se demuestra con hechos concretos, cuidando la infraestructura pública y devolviéndole a la comunidad las aulas y talleres dignos que se merecen desde hace años”, sostuvo.En los primeros ocho salones recuperados se renovaron los tendidos eléctricos y pluviales, se repararon los techos interiores y se realizaron tareas de pintura. En aquellos sectores que habían sufrido daños por el incendio también fue necesario reforzar las estructuras.La puesta a punto, que finalmente comenzó en marzo pasado, incluyó otros trabajos para mejorar las condiciones de uso cotidiano. Se colocaron nuevas luminarias, se cambiaron las ventanas y aberturas que estaban deterioradas y se repusieron los vidrios rotos o faltantes. También se instalaron protecciones de seguridad en las ventanas.Mientras tanto, las cuadrillas trabajan en otros 12 salones. Las intervenciones varían según el estado de cada espacio: cuatro reciben mejoras en sus instalaciones eléctricas y pintura; tres requieren arreglos en los tendidos eléctricos y pluviales, y en los cinco restantes se están retirando los cielorrasos para reemplazarlos.Con estas tareas, el plan de recuperación se acerca a su última etapa, aunque todavía quedarán dos aulas por intervenir una vez que terminen los trabajos en curso.Las consecuencias del incendioLa escuela informó que habría cambios temporales durante las obras para recuperar el espacio luego del incendio ocurrido en 2016. “Estimadas familias, queremos compartirles una excelente noticia: ¡empezaron las obras de mejora en nuestro taller! Para que los chicos sigan estudiando de forma segura. Mientras trabajamos en la puesta en valor del taller, realizaremos algunos cambios temporales”, informaron a través de sus redes sociales.Y agregaron: “Los preceptores informarán a la brevedad por cuaderno de comunicados los horarios actualizados y qué materias pasarán a la virtualidad. Agradecemos su comprensión y acompañamiento en esta etapa de crecimiento”.El incendio fue el 16 de noviembre de 2016 y provocó pérdidas totales en el sector de depósito de herramientas y materiales. En ese entonces, la comunidad educativa se organizó para recibir donaciones y pedía apoyo para empezar con el operativo de limpieza.En un principio, mudaron los talleres al microcine. “Hoy a la mañana pintamos el piso del microcine que esta funcionando como taller. Solo tenía una carpeta, levantaba mucho polvo y había chicos que eran asmáticos. Pudimos todos juntos solucionar este problema”, relata el posteo en Facebook de aquellos días del centro de estudiantes.Y suma: “Gracias a los exalumnos que donaron la pintura para pisos, a la cooperadora por comprar los rodillos y pinceles, a directivos y profesores que ayudaron y también a nuestros estudiantes por pintar y colaborar con la escuela. Todos juntos por una mejor escuela pública!!!”.

Fuente: La Nación