Dibu Martínez mostró cómo le quedó la mano tras jugar el Mundial con un dedo fracturado y confirmó su regreso a la selección

Emiliano Dibu Martínez mostró las secuelas que le dejó la fractura de un dedo con la que disputó el Mundial 2026 y sorprendió con una imagen impactante: el arquero de la selección argentina exhibió su mano derecha y dejó ver que ya no puede cerrar el puño por completo. En una entrevista reveló los sacrificios que hizo para participar de la Copa del Mundo, confirmó que estará en la próxima doble fecha FIFA de noviembre, pese a su reciente operación de mandíbula, y despejó las dudas sobre su continuidad en el seleccionado.La lesión que sufrió en el dedo anular durante la final de la Europa League, semanas antes del comienzo del Mundial, todavía tiene consecuencias. En plena conversación con los periodistas Gastón y Esteban Edul, Martínez extendió ambas manos para mostrar la diferencia entre una y otra. El dedo afectado permanece torcido, tiene movilidad reducida y le impide flexionarlo con normalidad. “Me queda así de por vida ya”, aseguró, antes de explicar que decidió postergar la operación para no perderse la competencia.🗣️ "ME VA A QUEDAR ASÍ DE POR VIDA"El Dibu mostró por primera vez su dedo fracturado en @losedul. pic.twitter.com/5j976K5LKO— TyC Sports (@TyCSports) October 30, 2026El arquero recordó la angustia que sintió cuando conoció la gravedad de la fractura. “No llego al Mundial, empiezo a llorar, no llego al Mundial”, relató sobre su primera reacción. Sin embargo, recibió el respaldo de Lionel Scaloni, quien le aseguró que lo acompañaría más allá de su recuperación. Junto con el cuerpo médico y el entrenador de arqueros Martín Tocalli, optó por un tratamiento que le permitiera jugar con una protección especial.“Jugué con un yeso así de plástico acá arriba, todo vendado y Adidas me hizo un guante así”, explicó. La adaptación no fue sencilla: durante buena parte del torneo apenas podía utilizar cuatro dedos de la mano derecha y se entrenó con pelotas de vóley para reducir el riesgo de un nuevo desplazamiento del hueso.“Yo, hasta el día antes de Argelia, me tiraba con un brazo. Me tiraba como un zombi”, confesó. El dolor era tan intenso que, según contó, lloraba por las noches y temía que cualquier contacto con la pelota agravara la lesión. Incluso, su hermano le recomendó que no jugara, pero Martínez decidió continuar. “Son los riesgos que tomás por la selección. Yo lo hubiera hecho de vuelta”, aseguró.El sacrificio también tuvo consecuencias fuera de la cancha. Después del Mundial, los estudios mostraron que el dedo se había fracturado nuevamente y, según su relato, esa situación frustró una transferencia a un club italiano —se supo era Juventus—. Pese a todo, sostuvo que no se arrepiente de su decisión.Martínez también se refirió a la final perdida contra España y rechazó las teorías conspirativas que circularon después del partido. “Risa”, respondió cuando le preguntaron qué le generaban esas versiones. El arquero explicó que el plantel llegó con un gran desgaste físico por el calendario y los viajes, aunque descartó cualquier sospecha sobre el resultado. “¿Quién va a querer perder una final de Mundial? Por más plata que le den, es imposible”, sostuvo. Además, reconoció que el conjunto europeo fue un justo vencedor, pero se mostró confiado ante una eventual revancha: “Hoy en día, si jugamos, le ganamos”.Durante la entrevista, el arquero también habló de su recuperación tras la fractura de mandíbula que sufrió el 17 de octubre, durante un partido de Chelsea contra Everton. El golpe le provocó la pérdida del conocimiento y obligó a una intervención quirúrgica en la que le colocaron una placa con cuatro tornillos.“Preferí la mandíbula y no la cabeza, la verdad”, señaló al recordar el episodio. También contó que no tiene recuerdos del impacto ni de su salida del estadio y que, por el momento, solo puede consumir alimentos blandos. A pesar de las dificultades, ya retomó parte de su preparación física.En ese contexto, confirmó que su intención es sumarse a la selección argentina para los amistosos de noviembre contra Uruguay y Costa Rica, en la Bombonera y el Mario Alberto Kempes, respectivamente. “El plan es ir a esta doble fecha”, afirmó. Ante la consulta sobre si viajaría solamente para entrenarse, fue categórico: “No, no, a jugar”.De todos modos, aclaró que todavía no sabe si estará en condiciones de participar del primer encuentro, previsto para el 13 de noviembre, o si deberá esperar al segundo, el 17. “No sé todavía. Eso es algo que depende del contacto, si voy bien la semana”, explicó. Además, reveló que ya conversó con el cuerpo técnico sobre su regreso.Otro de los temas centrales de la charla fue su futuro en el equipo nacional, después de las declaraciones que había realizado tras la derrota ante España en la final del Mundial. Martínez reconoció que atravesó días difíciles y que incluso publicó un mensaje en las redes sociales mientras lloraba durante el viaje de regreso.Sin embargo, aseguró que todavía tiene motivaciones para continuar y destacó el ejemplo de Lionel Messi para superar las frustraciones deportivas. “Una cosa que nos mostró Leo es el éxito post-derrota. Porque él fue derrotado muchísimas veces y volvió y no dejó al equipo tirado y fue campeón”, reflexionó.“Yo creo que tengo mucho más para dar”, afirmó el arquero. “Mientras que yo sienta mariposas y voy a Argentina ahora en amistoso y siento que vuelvo acá y vuelvo feliz”, expresó.Además, Martínez reconoció que persigue un objetivo individual: igualar y superar el récord de 47 vallas invictas de Sergio Romero con la camiseta argentina. Actualmente, está a una de alcanzar esa marca y considera que los próximos encuentros pueden resultar importantes para conseguirlo.A los 34 años, y después de dos operaciones en apenas dos meses, el arquero se prepara para volver a ponerse los guantes con la albiceleste. Ahora con uno de los nuevos líderes del equipo de Scaloni.La entrevista de Dibu Martínez con Los Edul

Fuente: La Nación Deportes