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Un satélite convertido en destilería
CubeSat es el nombre del pequeño satélite que, si todo sale según lo previsto, será puesto en órbita en 2028. A bordo viajarán distintos elementos vinculados con la producción de whisky para estudiar cómo reaccionan los procesos de destilación y maduración en condiciones de microgravedad. Su capacidad es mínima (solo 10 mililitros) pero su capacidad para generar conocimiento es enorme y podría tener implicancias para la salud.El experimento durará 5 años. Durante ese período, científicos de la Universidad de Glasgow y del Kyushu Institute of Technology analizarán el comportamiento de distintos procesos químicos asociados a la elaboración del whisky en el entorno espacial. Detrás de ese objetivo primario se encuentra otro de fondo: comprender cómo se pueden llevar a cabo reacciones químicas en el espacio y cómo producir etanol en órbita, conocimientos que podrían extrapolarse a otras aplicaciones industriales.La idea que está detrás de este experimento no es montar alambiques en el espacio, sino generar conocimientos para el desarrollo de procesos de biomanufactura y producción farmacéutica en órbita, especialmente en áreas relacionadas con tratamientos de alta complejidad para enfermedades como cáncer, diabetes y Alzheimer.Acelerar la maduraciónUno de los elementos centrales del experimento será una lengua artificial nanofotónica capaz de detectar de forma rápida modificaciones en la composición química de una muestra. La tecnología permitirá monitorear cambios en los terpenos, compuestos que influyen en el aroma y el sabor de las bebidas alcohólicas, mientras el satélite orbita la Tierra. Los investigadores buscan determinar si las condiciones espaciales son capaces de acelerar la maduración de las bebidas. Para ello, incluirán un fragmento de madera de barrica que será sometido a los bruscos cambios de temperatura propios de la órbita terrestre, donde se alternan períodos de calor y frío. Los científicos creen que esta dinámica les permitirá estudiar con mayor rapidez la interacción entre el destilado y la barrica.La iniciativa forma parte de una creciente carrera científica que explora el potencial de la producción de alimentos y bebidas fuera de la Tierra. Recientemente, investigadores de Texas A&M University anunciaron planes para enviar semillas de vid a la Estación Espacial Internacional para estudiar los efectos de la radiación cósmica sobre su genética y resistencia.
Fuente: La Nación