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De predio del Arsenal a parque público: San Isidro inaugura mañana un parque lineal de 11.500 metros cuadrados
Detrás del alambrado, una minicargadora avanza entre montículos de tierra mientras los operarios trabajan sobre los últimos detalles. Hay senderos terminados, nuevas luminarias, bancos, juegos infantiles y árboles jóvenes que conviven con ejemplares de varias décadas. También quedan materiales de construcción, sectores cercados y maquinaria que recuerdan que, por ahora, el lugar sigue siendo una obra. En Boulogne, partido de San Isidro, un extenso terreno que durante años permaneció cerrado y al que los vecinos solo podían mirar desde afuera está a punto de convertirse en un nuevo parque público.En marzo de 2025, LA NACION anticipó el proyecto que transformaría parte de estas tierras, históricamente vinculadas al Arsenal, en un espacio verde. Más de un año y medio después, este medio regresó al predio, cuyas dos primeras etapas alcanzaron un 95% de ejecución y serán inauguradas mañana. El evento estaba previsto originalmente para hace dos semanas, pero fue reprogramado debido a las inclemencias climáticas. “Estamos muy contentos, ya ansiosos de que la lluvia nos permita poder inaugurar estas primeras manzanas del parque. Boulogne necesita más espacio verde”, sostuvo el intendente Ramón Lanús, quien participó del recorrido junto a otros funcionarios. La declaración, realizada durante la recorrida, anticipaba una dificultad que finalmente obligó a modificar el cronograma. Desde el municipio confirmaron que la inauguración fue reprogramada por las lluvias, aunque todavía no precisaron una nueva fecha. Durante la entrevista, el intendente había señalado que, ante nuevas precipitaciones, contemplaban trasladar la apertura al fin de semana siguiente y que no pretendían continuar postergándola indefinidamente.El proyecto presentado originalmente contempla la incorporación de unos 11.500 metros cuadrados de espacio público sobre la calle Ipiranga, entre Serrano y la avenida Rolón. Se trata de un parque lineal de más de 600 metros de extensión y aproximadamente 22 metros de ancho, concebido con senderos, sectores de descanso, juegos infantiles, espacios deportivos, bicisendas, mobiliario urbano y nueva iluminación. Lo que entonces aparecía en planos y representaciones digitales comienza a tomar forma sobre el terreno, aunque la superficie que se habilitará inicialmente corresponde solo a las dos primeras etapas de la intervención.Un parque diseñado alrededor de sus árbolesUna de las particularidades de la obra es que no se partió de un terreno completamente vacío. El predio conservaba una importante cantidad de árboles, algunos de gran porte, que se integraron con el diseño. Clara Sanguinetti, secretaria de Ambiente y Espacio Público de San Isidro, explicó que el proyecto fue elaborado conjuntamente entre su área, Planeamiento Urbano y el desarrollador privado, que presentó un primer anteproyecto posteriormente ajustado por el municipio. Para definirlo, tomaron como referencia otras intervenciones realizadas en el distrito y las características particulares del barrio.“Buscamos mantener los árboles existentes. Después incorporamos el patio de juegos y el mobiliario que también nos fue resultando en las otras plazas”, señaló Sanguinetti durante la recorrida. Entre los sectores que destaca aparece un bosque de álamos atravesado por un camino interior, cuya preservación fue uno de los desafíos del diseño. La funcionaria explicó que conservar la forestación permite que el espacio pueda aprovecharse desde su apertura, sin depender exclusivamente del crecimiento de los ejemplares recién plantados. Esa decisión también alcanzó al desarrollo inmobiliario lindero: según Manuel Abella, subsecretario de Planeamiento Urbano, el trazado de una de las futuras calles debió modificarse para evitar la extracción de un árbol de gran tamaño.Otro desafío fue mantener la continuidad de la cinta aeróbica. “El Arsenal es el circuito deportivo por excelencia de esta zona, como es el hipódromo de San Isidro para la gente que vive más por San Isidro o Martínez”, comparó Sanguinetti. Por ese motivo, el proyecto mantiene la circulación deportiva perimetral e incorpora caminos interiores destinados a paseos más tranquilos. Una vez habilitados los primeros sectores, su mantenimiento quedará a cargo del municipio, que incorporará el parque a las tareas habituales de conservación de espacios verdes, corte de césped, cuidado de canteros y mantenimiento de juegos.La historia detrás de las tierrasLa transformación tiene un trasfondo que excede la construcción del parque. Para comprenderlo hay que retroceder varias décadas, cuando el terreno formaba parte del área vinculada al Batallón de Arsenales. Según reconstruyó Abella, en la década de 1950 el Ejército expropió las tierras, que posteriormente fueron objeto de una serie de procesos judiciales. Cuando surgió la posibilidad de venderlas, los herederos de los antiguos propietarios iniciaron un juicio de retrocesión contra el Estado nacional. La Justicia terminó fallando a favor de la familia y, entre 2008 y 2009, le restituyó una superficie de aproximadamente 10 hectáreas.A partir de entonces comenzó a discutirse qué podía construirse en el lugar. Una normativa urbanística municipal estableció la división del terreno en tres grandes manzanas, con diferentes posibilidades de desarrollo y la obligación de ceder superficies destinadas al uso público. Sin embargo, la iniciativa atravesó sucesivas demoras. En marzo de 2025, LA NACION informó que la administración de Lanús había introducido modificaciones sobre un proyecto heredado del gobierno anterior, que contaba con un decreto de factibilidad de 2023. Entre los cambios figuraban la reducción de 65 a 49 lotes en el sector residencial, la ampliación de calles internas y una modificación del acceso al emprendimiento.El esquema finalmente adoptado combina la creación de un desarrollo inmobiliario privado —un barrio cerrado— con la incorporación de superficies públicas. Las obras del parque son ejecutadas y financiadas por el desarrollador privado como parte de sus obligaciones urbanísticas y, una vez finalizadas, los sectores correspondientes pasan a integrar el espacio público municipal. Pero la condición que, según Abella, marcó una diferencia respecto de otros emprendimientos fue exigir que esas obras se realizaran al comienzo y no al final del desarrollo privado. De esta manera, mientras las áreas privadas avanzan con sus respectivos procesos de urbanización, los vecinos podrán utilizar los primeros sectores del parque.“El proyecto está bueno porque mejora el entorno”, explicó el subsecretario, quien recordó que antes de la intervención buena parte del terreno estaba cubierta de pasto, pero permanecía cercada. Aunque existía un pequeño sector recreativo hacia Rolón, el resto de la superficie no estaba abierto al público.Controversia abiertaLa discusión sobre el destino de las tierras, sin embargo, no desapareció con el avance de las obras. Abella reconoció que un grupo de vecinos reclamaba que la totalidad del predio se convirtiera en un parque público, sin desarrollo inmobiliario. Según explicó, el municipio mantuvo conversaciones con ellos, pero consideró que adquirir toda la superficie no era una alternativa económicamente viable. “El problema que tiene esto es que todo es un predio privado. Tiene un dueño y vale un montón de plata. Entonces, el municipio no estaba en condiciones de hacer eso”, sostuvo.Lanús también se refirió a esa controversia y señaló que convertir la totalidad de las tierras en un parque habría requerido una expropiación. El intendente defendió el acuerdo alcanzado con el desarrollador y consideró que el emprendimiento inmobiliario contribuirá a la transformación del entorno urbano de Boulogne. “Creemos que el proceso fue muy bueno, donde hubo ida y vuelta entre nosotros, el desarrollador inmobiliario”, afirmó, al referirse también a la participación de los vecinos.Qué falta para completar la transformaciónAunque la apertura de las dos primeras etapas está próxima, la intervención integral todavía no tiene una fecha definitiva de finalización. Durante la visita de LA NACION, se observaron sectores con maquinaria, movimientos de suelo, cerramientos y materiales de construcción, mientras los operarios continuaban con los últimos trabajos.Abella precisó que las tareas restantes corresponden principalmente a terminaciones, mientras que el tramo situado hacia la avenida Rolón presenta un avance menor y actualmente atraviesa un procedimiento de evaluación de impacto ambiental.Ese sector tendrá su correspondiente espacio público, aunque el diseño definitivo deberá ser trabajado por el equipo municipal de Ambiente y Espacio Público. Según adelantó Abella, allí se proyecta además la instalación de un monumento en homenaje al teniente Roberto Estévez, caído durante la Guerra de Malvinas. Por el momento, no hay una fecha confirmada para la ejecución de esa etapa, que deberá avanzar en paralelo con las autorizaciones correspondientes al resto del desarrollo previsto sobre esa parte del terreno.En cuanto a las primeras dos manzanas, la expectativa municipal está concentrada en completar las terminaciones, retirar los cerramientos y habilitar los sectores terminados una vez que las condiciones meteorológicas permitan concretar la inauguración. Lanús contó que visita periódicamente el predio para seguir los trabajos y que, durante esos recorridos, una de las preguntas que más escucha de los vecinos es cuándo podrán ingresar. “La mejor prueba va a ser venir un sábado, un domingo a la tarde, y yo no tengo dudas de que acá va a haber 100, 200, 300 personas tomando mate, charlando y disfrutando”, expresó.
Fuente: La Nación