¿Toto mira el pronóstico? Con el “Súper Niño” encima, casi dos de cada tres obras hídricas están frenadas o canceladas y el fondo para prevenir inundaciones duerme tranquilo en Lecaps

¿Qué noticias leerán en el ministerio de Economía? Porque el fenómeno del “Súper Niño” seguramente fue uno de los más anunciados de los últimos años, y aún así, parece que en la cartera que dirige Luis “Toto” Caputo no se enteraron.
Y no es una apreciación, son datos: así lo muestra el balance del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH), un instrumento que se financia con una parte del impuesto a los combustibles líquidos y tiene una única función: ejecutar obras de saneamiento, prevención de inundaciones y de infraestructura hídrica para la producción.
No hay escenario tan preciso como el actual para que ese fondo sea protagonista, y sin embargo en el quinto piso de Hipólito Irigoyen parecen no darse por aludidos: el gobierno nacional canceló o paralizó 15 de las 24 obras hídricas iniciadas, invirtió el 85% de los recursos del Fondo en deuda del Tesoro y hasta se dio el lujo de dejar sin efecto un crédito millonario del Banco Mundial pensado para inundaciones urbanas.
¿Qué puede salir mal? Se viene un “Súper Niño” y el 88% de los recursos del fideicomiso creado para mitigar inundaciones está colocado en Lecaps

La subejecución de este fideicomiso, creado por decreto hace 25 años con la obligación expresa de utilizarse en obras hídricas, es ya un “modus operandi” conocido del ministerio de Economía. Fue apuntado por ello en 2025, cuando gran parte del centro bonaerense quedó bajo agua, y lo vuelve a hacer ahora.
Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) exhibe esa tendencia: entre 2024 y mayo del 2026, el fondo recibió más de 600.000 millones de pesos pero sólo destinó a obras 140.000 millones. Durante el gobierno de Javier Milei, sólo 23 de cada 100 pesos recaudados específicamente para infraestructura hídrica tuvieron ese destino.
Perdedores los hay, y la producción está entre ellos. Basta un repaso por las obras paralizadas para ver que, a pesar de las tantas advertencias, las principales zonas agrícolas y ganaderas no contarán tampoco este año con las obras clave para morigerar el impacto de la emergencia hídrica.

Entre los trabajos que registran un avance nulo está el subtramo A de la Cuenca del Salado, la megaobra anunciada hace más de 2 décadas para dragar esa importante boca de desagote del centro bonaerense. A pesar de las inundaciones del año pasado, y de haber anunciado una y otra vez su reactivación, los registros indican que prácticamente no se ha movido la aguja a pesar de ser clave para el epicentro de la producción del país.
Entre los tres subtramos de la ampliación del Río Salado concentran el 45% del monto de todo el fondo hídrico, lo que da cuenta de su importancia, pero apenas registran avances muy magros: del 0% para el tramo IV etapa II subtramo A, 6,7% para el subtramo B y 18,8% para el C.
Lo propio ocurre con los sistemas de alerta temprana, que son fundamentales frente a un fenómeno como El Niño, pero avanzan muy lentamente. El Sistema Nacional de Radares Meteorológicos con 32% y la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas con apenas 11%.
Ninguna de las 8 obras que siguen en ejecución de las 24 que forman parte del plan nacional, supera un avance máximo de más del 36%.

Incluso, señala el informe de CEPA en algunos casos aún muy avanzados se tomó la inentendible decisión de paralizar la obra. Es el caso del Acueducto San Javier–Tostado, en Santa Fe, que quedó neutralizado con el 90% de la obra realizada en plena crecida del río Paraná. O el de algunas obras de desagüe en el conurbano.
Con pronósticos de lluvias intensas para las últimas semanas del año, y las reiteradas advertencias de los especialistas, muchos de los trabajos que debería cubrir el fondo hídrico se vuelven aún más necesarios.
“La más urgente es la obra de Colón (Entre Ríos), donde el río Uruguay está en alerta (7,27 metros, con evacuación a partir de 7,90) y la obra de entubamiento de la Cuenca Salta se rescindió con apenas 4,7% de avance”, advierten desde CEPA. La de de Santa Fe, en medio de la emergencia en el Litoral, hubiera sido clave, y las del Salado, donde se sabe hay alta exposición a los anegamientos, también.
La timba avanza: Al igual que con los fondos hídricos, Caputo pone a jugar los de las rutas y lo denuncian por tener más de 1 billón de pesos sin ejecutar

¿Qué noticias leerán en el ministerio de Economía, entonces? Quizá únicamente las financieras, porque este fideicomiso, al igual que el destinado a la red vial, fue un instrumento clave para la “timba” de Caputo.
Para junio de este año, los registros indicaban que el fondo hídrico tenía 290.676 millones de pesos colocados en Letras del Tesoro Nacional capitalizables (Lecap), con vencimientos el 17 de julio y el 15 de septiembre de 2026, además de 49.069 millones de pesos en cuentas a la vista y 247 millones de pesos en plazos fijos.
En total, son casi 340.000 “palos” invertidos y no puestos en obras, más del 85% de los recursos disponibles y recaudados para reforzar la infraestructura y prevenir las inundaciones. Pero “Toto” puede dar buenas noticias: entre enero y mayo de 2026, los intereses cobrados por las Lecap fueron casi análogos a lo invertido en obras, casi 60.000 millones.
“Eso quiere decir que el Fondo creado para financiar obras hídricas funciona, en los hechos, como una fuente de financiamiento del Tesoro”, resume el trabajo de CEPA.

Sobre llovido, mojado. El gobierno no sólo subejecutó los fondos hídricos y paralizó obras por un 40% de esa cartea, sino que decidió directamente desestimar la ayuda internacional.
A fines del 2023, el Banco Mundial había otorgado un préstamo por 200 millones de dólares con el destino exclusivo de infraestructura para gestionar el riesgo de inundaciones urbanas. Pasaron más de 3 años, pero figura con 0% de ejecución.
La razón es que el ministerio de Economía decidió renegociar esas líneas de financiamiento para destinar hasta 4.000 millones de dólares a minería, energía y minerales críticos. “El financiamiento multilateral para prevenir inundaciones quedó, en los hechos, sin efecto”, explica el informe de CEPA.

Fuente: Bichos de Campo