“Si no hay estímulo económico, el VISEC no va a funcionar”: Javier Preciado Patiño cree que la Unión Europea debe pagar más por la carne libre de deforestación

La estadística no miente y muestra con total claridad que la carne vacuna que la Argentina coloca en los países de la Unión Europea (UE) no representa ni 10% de los volúmenes exportados por el país, o menso del 20% de las divisas obtenidas. La incidencia del viejo continente sería todavía mucho menor si se compara la carne que compra cada años, unas 70 mil toneladas, con el volumen de producción total del país, que supera las 3 millones de toneladas.
En esos datos se basó el ex subsecretario de Mercados Agroalimentarios y ahora consultor Javier Preciado Patiño para cuestionar la pretensión europea de imponer un sistema que certifique que la carne exportada a Europa no proviene de campos recientemente deforestados, lo que supone una compleja trazabilidad que los frigoríficos exportadores comenzaron a exigir a los productores mediante la adhesión forzosa a l sistema Visec.
“El tema es que si no hay un estímulo en pesos no va a funcionar. y parece que va a ser al revés, porque si no certificas te descuentan”, definió al analista, que se mostró comprensivo con la resistencia de muchos ganaderos a adherir a ese sistema, tal y como exigen los frigoríficos del Consorcio ABC, para quienes quieren que sus cortes vacunos sigan fluyendo hacia el mercado europeo.

Esto es de locos: La Unión Europea representa apenas el 17% de las exportaciones de #carne vacuna en valor. EEUU es un cliente más importante que toda la UE, e Israel está ahí nomas. Pero la burocracia de la decadente Europa nos quiere imponer condiciones absurdas! https://t.co/LepwbouEEl
— Javier Preciado Patiño (@jpreciadopatino) October 28, 2026
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Preciado Patiño planteó que la Argentina debería ofrecer mayore resistencia al Reglamento 1113, que establece las exigencias europeas a sus proveedores de commodities agrícolas (como la carne y la soja), que ya fue prorrogado en varias ocasiones pero que entraría en vigencia definitivamnete a partir de enero de 2027. De allí la premura de quienes impulsan el Visec para que todos los ganaderos adhieran cuanto antes al sistema de certificación.
“Europa ya no es el mercado que supo ser. Son pocos, van a ser menos y alcanzaron su techo de consumo alimenticio. Para la Argentina los negocios están en otros lados, donde la población todavía crece y puede comer un poco mejor”, contextualizó el ex funcioanrio.
Según Preciado Patiño, “la conducción comunitaria se quedó en los 90, acelerando los requisitos regulatorios para venderles, como si todavía tuvieran capacidad de influenciar en sus proveedores, cosa que cada día es más limitada”.

También opinó que “el tema de las certificaciones es un negocio para las certificadoras. Lo vi en los 90 con el supermercadismo, que le exigía a los proveedores argentinos cumplir con sus normas, que se certificaban con compañías donde los mismos supermercados eran los accionistas”.
“En definitiva, terminan siendo costos de transacción, que al final del día recaen sobre el productor vía descuentos”, estableció ante exigencias como el Visec.
Un importante frigorífico exportador confirmó que el temor de los productores era real: Gorina comenzará a aplicar descuentos por la hacienda que no haya hecho el trámite VISEC

Bichos de Campo le preguntó lo obvio: ¿Qué sugería que hagan los productores?
-En el mundo del revés, cumplir con esas normas no significa acceder a un premio o beneficio económico sino asumir nuevos costos, con dudosa retribución. Simplemente si el productor no ingresa al sistema, los europeos no van a tener la carne que quieren. Y entonces, o bien le hacen pagar al consumidor europeo el costo de la certificación para que el productor argentino sí gane plata, o bien prorrogan la entrada en vigencia de la normativa.

Fuente: Bichos de Campo