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Otra vez en la elite: San Luis se reconstruyó en Primera A y prepara su vuelta al Top 14
Aquel golpe fue un mazazo que todavía sigue resonando en el corazón Marista. Por el contexto y por las formas: el penal de Pedro Del Piano en la última jugada de la promoción entre Champagnat y San Luis sentenció el descenso del conjunto de La Plata, que hace doce meses cedió su lugar en la máxima categoría después de 31 años. Sin embargo, esa aflicción lo hizo resurgir, a mirar hacia adentro para realizar cambios profundos y volver mejor. Ese fue uno de los propósitos de San Luis, que ganó con comodidad la Primera A y regresará a la elite de la URBA en 2027, ahora en el formato del Top 14.Los protagonistas coinciden en que el descenso, lejos de ser una casualidad, fue una consecuencia: “La realidad es que los últimos cuatro o cinco años de San Luis no habían sido buenos, salvo el 2024 que nos acomodamos bien en la mitad de tabla. Los otros años era siempre a los ponchazos. Sabíamos que podía pasar”, admite Andrés Albina, que este año asumió como head coach del plantel superior. Valentino Quattrochi, una de las figuras del actual plantel, fue en la misma línea. “Después de la pandemia, en todos los años peleamos el descenso excepto en uno. Algo quiere decir eso. No hicimos un cambio cuando zafábamos. Fue una consecuencia de algo que estaba pasando. Fue un golpe durísimo porque el club no descendía hace casi 30 años”, graficó el back que arrancó el año con Yacaré XV en el Súper Rugby Américas. “No esperábamos perder ese partido con Champa, no nos salió nada. Pero el club hizo mea culpa, no sólo los jugadores: todos nos juntamos a ver en que estábamos fallando. Automáticamente después de haber perdido ese partido se trabajó mucho para cambiar: tocamos fondo y a partir de ahí construimos para volver a jugar en el Top 14”, agregó Segundo Blanco Fresco, el capitán.Albina profundiza en el recambio de nombres post 2020: “En el 2016, 2017 y 2018 peleamos por las semifinales del Top 12. En el 2018 terminamos primeros de la tabla general. Pero la pandemia nos golpeó bastante. Teníamos un plantel con un promedio de edad de 26 años que para la URBA es buenísimo, pero que se haya parado tanto el rugby hizo que haya un éxodo de jugadores y el plantel se tuvo que refundar. Muchos chicos de 19 o 20 años empezaron a jugar en esa época”. Algunos optaron por emigrar a Europa, a ligas menores. Otros, cuando el rugby se reanudó en julio del 2021, no regresaron.El periplo de San Luis en las 26 fechas de la Primera A empezó esquivó, pero se fue acomodando con el correr del torneo y marcó la diferencia en la categoría. Sufrió dos derrotas en las primeras cuatro fechas, aunque en los 20 encuentros que lo prosiguieron cosechó 19 triunfos. “Aprendimos a ser un equipo que domina y sale a plasmar su juego. La gran diferencia entre las categorías está en el juego de fases: jugás contra equipos que, cuando llegas a varias fases, terminas logrando un penal o un quiebre de try. En el Top 14 eso no pasa. También mejoramos mucho el scrum y el line, aunque lógicamente que los rivales de arriba van a ser distintos”, desmenuzó Blanco Fresco, que se perdió las últimas dos fechas por un golpe en la rodilla. El centro fue el goleador del equipo, con 282 tantos.Si bien la campaña que culminó con el descenso coincidió con el retiro de varios referentes de los últimos años como Manuel Gnecco, Eduardo Ruesta y Agustín Torello, la base del plantel se amplió. El sentido de pertenencia afloró y varios regresaron para la campaña en la primera A. En 2025, San Luis llegaba con lo justo a conformar la preintermedia D. Este año completaron la preintermedia E, con alrededor de 140 jugadores estables durante toda la temporada. Todas jugarán las semifinales en sus respectivas categorías; de hecho, la D y la E compiten en el mismo campeonato y podrían cruzarse en la final. “Hubo un cambio de staff importante y vinieron con una energía que el grupo necesitaba. Ahora todos los equipos tienen muchos entrenadores. Este año vinieron varios ex jugadores que se comprometieron y todo el plantel está muy bien”, apreció Quattrochi. Como head coach, Albina también valoró la incorporación de nuevos colaboradores: “Un montón de gente volvió al club, tanto jugadores como entrenadores. Este año tuvimos un plantel de 35 entrenadores, que antes no pasaba: entre 15 o 18 nos acomodábamos con todo el plantel superior. Eso también marca la diferencia”.La kriptonita de San Luis resultó ser Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Curiosamente, un club que provenía de la Primera B fue el único que los derrotó en la ida y en la vuelta. Dos de las cuatro caídas que sufrieron a lo largo de la temporada. Las otras fueron ante San Cirano y Pueyrredón, esta última con cierta relajación tras el título asegurado. El Marista logró el ascenso con dos fechas de anticipación y le terminó sacando 17 puntos a San Cirano, su escolta.La travesía por la Primera A le permitió trabajar sus estructuras de juego, sin la exigencias y las urgencias que obliga la máxima categoría. “Intentamos tratar de adaptarnos a la categoría en lo que respecta a las formaciones fijas y el juego cerrado, que es bastante áspero, pero cuando tenemos la pelota intentamos darle un ritmo más que el de los rivales. En la Primera A, sin scrum y sin maul no podés competir. Nos propusimos ser fuertes en eso y mantener el ritmo que teníamos del Top 12, que es superior. Tuvimos un equilibrio bueno”, analizó el entrenador, en la misma línea que Quattrochi: “Creo que mejoramos nuestro ataque. Generamos mucho volumen de juego, algo que hacíamos en el Top 12, pero al ser las defensas un poco más débiles en la Primera A, salió mejor y crecimos. Tuvimos un ritmo más alto en ataque”. El tryman del equipo fue Felipe Hernández, uno de los wingers, con 21, seguido por Felipe Crispo, el fullback y Mateo Caffaro, el hooker, ambos con 17. El maul se mantuvo como una de las fortalezas.Consumado el ascenso, la premisa del club es volver mejor. Escarmentar lo sucedido y aprender de las lecciones con un plantel aún joven, pero más aplomado. En principio, el único retiro sería el de Franco Gnecco, uno de los baluartes en la tercera línea. La gira por Nueva Zelanda, en febrero próximo, será un buen impulso para su regreso a lo más alto del rugby de Buenos Aires. “Ya se habla del Top 14. Algo muy positivo es que tenemos una gira a Nueva Zelanda y va a ser fundamental a nivel grupo y en lo deportivo. A veces en las giras se pierde un poco en lo deportivo y queremos meterle mucho énfasis a eso. Hay que hacer una buena preparación, porque hay diferencias en las categorías y queremos estar a la altura”, puntualizó Blanco Fresco. “Este año nos sirvió un montón para darnos cuenta que si te dormís, te fuiste, y no es tan fácil volver”, destacó Quattrochi. “Pucará se fue en 2023 y no puede subir. Por ahí no valoramos mucho el esfuerzo que hicimos este año, pero confiamos en el proceso. Todavía somos un plantel joven, con mucho para crecer. Tengo 23 y soy de los más experimentados en cantidad de partidos”, añadió.La Plata volverá a tener tres participantes en la máxima categoría de la URBA. San Luis se suma a La Plata Rugby, que se salvó en la última fecha, y Los Tilos, el de mejor actualidad. El conjunto de Barrio Obrero ascendió en 2024 y es un caso que rompe la regla de la dificultad que implica la adaptación a la categoría: en las dos primeras temporadas de regreso peleó por un lugar en las semifinales, aunque no le alcanzó. San Luis, que supo clasificarse a los play-offs en 2011, 2012, 2016 y 2018, conoce las exigencias de la máxima competencia y procura establecerse. “Vivimos de cerca las experiencias de La Plata y Los Tilos. Nos conocemos entre todos”, indicó Albina. “Lo bueno es que vimos lo que a ellos les sucedió y el proceso en el que entraron. Entendimos que, si no aprendemos de esto, no sirve de nada. Sirvió para ordenarnos internamente a nivel club para volver mejores. Volver por volver no era un objetivo: la idea era trazar lineamientos sólidos y acomodar las cosas que sabíamos que no estaban bien, pero los resultados lo tapaban”.El 8 de noviembre se cumplirá un año de aquel encuentro ante Champagnat que concluyó en el descenso, un desenlace de varios años de descuido. Con bases más sólidas, San Luis intentará volver a los primeros planos.
Fuente: La Nación Deportes