Decisión del Gobierno: extienden la baja gradual de las retenciones al maíz, el girasol y el sorgo

El Gobierno decidió ampliar al maíz, el girasol y el sorgo la rebaja de las retenciones que para la soja comenzará en enero próximo, según se conoció en los detalles de la medida presentada hoy por el ministro de Economía, Luis Caputo. Ayer, el presidente Javier Milei, en el acto por el 172° de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, anunció una rebaja de los derechos de exportación para el trigo y la cebada desde el 7,5% al 5,5% desde junio próximo. Para el caso de la soja, en tanto, dijo que la reducción será gradual a partir de enero de 2027, según la evolución de la recaudación, con quitas de entre un cuarto y medio punto por mes. Hoy la soja tributa en el grano un 24%. Esta tarde, en el marco de los detalles de los anuncios, que también ayer involucraron al sector automotriz, entre otros, Economía presentó el cronograma de reducción para la soja y, para sorpresa del sector, quedaron incluidos a partir de enero próximo, junto con la oleaginosa, los cultivos de maíz, girasol y sorgo. “Tenía que ser ahora”: la trastienda de cómo definió el Gobierno la baja de las retenciones y el factor que precipitó el anuncio de MileiDe acuerdo con el esquema oficial, la soja empezará enero de 2027 con una retención del 23,75% y finalizará el año en una alícuota del 21%. La merma del tributo será a razón de un cuarto de punto por mes.El Gobierno también contempla, según se desprende de la lectura del informe, la continuidad de la baja en una eventual reelección de Milei. En rigor, la quita del tributo seguiría y finalizaría en diciembre de 2028 con una tasa del 15%. Para este caso la disminución se realizará con medio punto por mes.En el caso del maíz y el sorgo, que hoy pagan un 8,5% de derechos de exportación, tendrían reducciones trimestrales durante 2027. La alícuota será del 8,25% entre enero y marzo de 2027, luego 8% entre abril y junio, 7,75% entre julio y septiembre, y 7,50% entre octubre y diciembre de 2027. Después, ya sobre 2028, se empezará con el 7% para cerrar el año en 5,50%. Por otra parte, según el cronograma, para el girasol se prevén quitas semestrales. El actual 4,5% pasará a 4,25% entre enero y junio de 2027 y a 4% entre julio y diciembre de ese año. Para 2028, la alícuota se ubicará en el 3,5% entre enero y junio y luego, entre julio y diciembre de ese año, en el 3%. “Celebramos el anuncio del ministro Caputo de generar un cronograma progresivo de baja de derechos de exportación para todo el complejo agroindustrial; este es el mejor camino para lograr mayor producción y exportaciones”, dijo Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC). En tanto, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) señaló: “Celebramos la decisión del gobierno nacional anunciada hoy por el MECON [Ministerio de Economía] de implementar una baja progresiva de los DEX para todo el complejo cerealero-oleaginoso. Esta medida va en la misma senda de nuestro programa para potenciar al principal sector exportador del país”. Hoy el CAA difundió un informe donde destacó que entre enero y abril pasado las exportaciones agroindustriales alcanzaron los US$16.804 millones, un incremento del 16,2% en comparación con el mismo período de 2025. Hubo un ingreso adicional de 2337 millones de dólares para el país en lo que va del año.Desde la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) también valoraron especialmente que el cultivo haya quedado incluido dentro del esquema oficial. “Vemos con alegría toda baja de impuestos distorsivos”, señaló su presidente, Juan Martín Salas Oyarzun, quien remarcó que la entidad viene reclamando “desde hace muchísimos años” una reducción e incluso la eliminación de los derechos de exportación para el girasol.El dirigente destacó, además, que el Gobierno haya presentado “un cronograma” porque, según dijo, eso permite “dar previsibilidad para que los mercados funcionen mejor”. Sin embargo, aclaró que para la cadena todavía queda un objetivo pendiente: “Llegar a cero. Es lo que estamos esperando hace mucho tiempo”.Reclamó avanzar en “incentivos reales, no ficticios” para mejorar la competitividad, con medidas orientadas a la sustentabilidad, la productividad y el uso de fertilizantes, además de una reforma fiscal más amplia.“Sería el corolario perfecto de este cronograma que el 1 de enero de 2029 este impuesto no exista más para ningún sector económico”, afirmó. Según indicó, eso permitiría “seguir generando divisas, exportando trabajo, inversión y tecnología”.
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