La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA) consiguieron certificaciones internacionales para dos de sus actividades agroindustriales. La primera se convirtió en la titular del primer feedlot del país en obtener el sello Welfair® de bienestar animal, mientras que la segunda certificó bajo el sistema HACCP la inocuidad de los alimentos elaborados en su frigorífico de aves y su planta de subproductos.
En cada uno de los casos, los reconocimientos apuntan a respaldar las prácticas productivas mediante estándares verificables y fortalecer la posición de ambas entidades en los mercados.
La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) obtuvo la certificación internacional Welfair® para su establecimiento de engorde bovino Los Aromos, ubicado en Cafferata, Santa Fe. Con capacidad instalada para 20.000 animales y una producción aproximada de 60.000 cabezas anuales, el establecimiento se convirtió en el primer feedlot de la Argentina en alcanzar ese reconocimiento.
La certificación acredita, a partir de indicadores científicos y una evaluación independiente, que las prácticas de engorde cumplen con los requisitos de bienestar animal establecidos por el estándar Welfair®. Se trata de un sistema que permite evaluar las condiciones en las que se crían y manejan los animales, un aspecto que gana relevancia en los mercados internacionales de alimentos.
“Ser el primer feedlot de Argentina en alcanzar esta certificación tiene un valor especial. Demuestra que un estándar desarrollado en Europa puede cumplirse en un sistema productivo argentino, a cielo abierto y a escala comercial. No se trata de copiar un modelo, sino de demostrar con datos que nuestra forma de producir puede garantizar condiciones de bienestar animal”, destacó Juan Pablo Kalbermatter, gerente de Negocios Ganaderos de ACA.
Fundado en 1989, Los Aromos funciona bajo un sistema de engorde a corral a cielo abierto y también brinda servicios de hotelería ganadera. En ese establecimiento, ACA desarrolla parte de su producción bovina y busca integrar el bienestar animal con la eficiencia productiva y la sostenibilidad.
Para la entidad, el reconocimiento permite respaldar sus prácticas con una evaluación externa y ofrecer información verificable a las cooperativas asociadas, los productores y los compradores de carne. Además, se inscribe en una estrategia que contempla la calidad del producto, la trazabilidad, el cuidado ambiental y las buenas prácticas agropecuarias.
“En ACA, la sostenibilidad es parte de nuestra manera de producir y de hacer negocios desde hace años, con iniciativas que abarcan desde la economía circular y las energías renovables hasta la trazabilidad y las buenas prácticas agropecuarias. Esta certificación es un paso más en ese camino, ahora aplicado específicamente al bienestar animal en nuestra producción ganadera”, explicó Pablo Sanchez Gallo, gerente de Ganadería y Negocios Integrados.
Por su parte, la Unión Agrícola de Avellaneda obtuvo la certificación internacional HACCP —Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control—, otorgada por SGS, para los productos elaborados en su frigorífico de aves y su planta de subproductos, ambos ubicados en Avellaneda, Santa Fe.
A diferencia del sello obtenido por ACA, centrado en el bienestar animal durante la producción ganadera, el sistema HACCP apunta a prevenir riesgos que puedan comprometer la inocuidad de los alimentos. Para ello, identifica los peligros potenciales y establece controles en las distintas etapas del proceso, desde la recepción de las aves hasta la expedición de los productos terminados.
La certificación alcanza a las líneas de pollo y derivados que la cooperativa comercializa bajo las marcas Enercop y Piugusto. Según informó la entidad, la incorporación de este sistema forma parte de su plan estratégico de agregado de valor y mejora continua, con el propósito de reforzar los controles y ofrecer mayores garantías sobre la seguridad de sus productos.
El reconocimiento también tiene implicancias para la estructura productiva regional. El sistema integrado de producción avícola de la UAA articula el trabajo de decenas de productores asociados que crían aves en sus granjas y sostiene, a través de sus actividades industriales y logísticas, el empleo de más de 500 familias de la región.
Agro & Campo
Pinitos de festejo: Dos cooperativas argentinas obtuvieron certificaciones internacionales para sus producciones ganadera y avícola
Fuente: Bichos de Campo