¿Orban candidato? La carta que podría jugar Trump para destrabar la carrera para liderar la ONU

WASHINGTON.- ¿Será Viktor Orban el as bajo la manga de Donald Trump para destrabar la carrera por el liderazgo de la ONU? La revelación de The Wall Street Journal de que el presidente norteamericano animó al expremier húngaro, un ultranacionalista que durante años fue uno de sus principales aliados en Europa, a presentarse como candidato volvió a agitar el proceso para definir la sucesión de Antonio Guterres como secretario general del organismo.“El plan está a la espera de una decisión definitiva”, señaló el diario norteamericano, que citó a fuentes de tres países que confirmaron que la propuesta de Estados Unidos contaría con el visto bueno de Rusia y China, todos miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho a veto en la elección junto a Francia y Gran Bretaña.La versión sobre el posible ingreso de Orban a la pulseada para liderar la ONU se produjo pocos días después de que una nueva candidata, la diplomática emiratí Lana Zaki Nusseibeh, decidiera sumarse a una carrera que sigue abierta, y que tiene entre sus principales postulantes al argentino Rafael Grossi.En abril pasado, luego de 16 años en el poder, Orban sufrió una derrota histórica en las elecciones legislativas en Hungría, que llevó a que los populistas de la extrema derecha europea perdieran a uno de sus mayores referentes. Otrora aliado del presidente ruso, Vladimir Putin, el expremier fue además una ficha crucial del Kremlin para cuidar sus intereses ante la Unión Europea (UE), mientras que también convirtió a China en un socio económico clave para su país.Un funcionario del Departamento de Estado norteamericano que habló con The Wall Street Journal bajo condición de anonimato señaló que Orban contaría con ocho votos “asegurados” en el Consejo, y que podría alcanzar hasta 10 de los 15 votos posibles entre los miembros del organismo.Para imponerse en la ronda final, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquier miembro del llamado P5, que integran los cinco países con derecho a veto. Tras ese respaldo, los 193 Estados miembros de la Asamblea General suelen ratificar al aspirante recomendado.“¿Se opondrían el Reino Unido y Francia a la voluntad de la mayoría de los miembros del Consejo? Ambos países suelen ser muy cautelosos a la hora de ejercer su derecho a veto”, señaló The Wall Street Journal al analizar las posibilidades de Orban en el proceso en caso de que decidiera sumarse. “Cuando Estados Unidos, Rusia y China coinciden en un mismo objetivo dentro del Consejo de Seguridad, por lo general logran sacarlo adelante”, añadió el diario. El eventual anuncio solo se haría después de las cruciales elecciones de medio término en Estados Unidos, que se desarrollarán el 3 de noviembre.Hace diez días, en la sexta votación indicativa del Consejo los tres principales candidatos a liderar la ONU -la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan, la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)- recibieron dos vetos cada uno.Ese resultado dejó en evidencia la falta de acuerdo entre las potencias y que la elección continúa trabada, lo que abrió la puerta a que entren nuevos postulantes. Es lo que ocurrió con los Emiratos Árabes Unidos, que el miércoles pasado postularon formalmente a Nusseibeh, viceministra de Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores.Emiratos Árabes Unidos es un aliado geopolítico y de defensa clave de Estados Unidos en Medio Oriente, en momentos en que la región sigue convulsionada por la guerra con Irán que estalló el 28 de febrero pasado. Además, el gobierno emiratí mantiene una asociación estratégica integral con China. Un acuerdo entre Washington y Pekín podría ser la llave para destrabar la carrera por el liderazgo de la ONU.Funcionarios de las Naciones Unidas habían anticipado que varias figuras diplomáticas de alto nivel, así como líderes de escala nacional, consideraban seriamente entrar en la contienda para definir al sucesor de Guterres, cuyo mandato termina a fin de año. Aún no se sabe cuándo será la próxima votación en el Consejo.Durante las deliberaciones de los funcionarios norteamericanos sobre quién debería ocupar la cúpula de la ONU, el nombre de Orban -pese a las controversias que podría generar su postulación- surgió en más de una oportunidad.“Alguien como Orban”, era el comentario generalizado, a lo que sus pares chinos y rusos asentían, de acuerdo al artículo de The Wall Street Journal. “Finalmente, los funcionarios estadounidenses se plantearon la pregunta: ‘¿por qué no Orban?’“, añadió. Por el momento no hubo confirmaciones oficiales sobre su posible postulación.Funcionarios estadounidenses contactaron a Orban para sondear su interés en la postulación para la ONU. “Lo encontraron receptivo, aunque con las reservas propias de un político nacionalista, y poco dispuesto a presentar su candidatura a menos que tuviera la certeza de poder ganar”, reveló el diario norteamericano.Al ser consultado sobre la publicación, el primer ministro polaco, Donald Tusk, expresidente del Consejo Europeo entre 2014 a 2019, sonrió y respondió de manera irónica. “Hace apenas un momento [Orban] era candidato a presidente de la Comisión Europea. Esto me parece igual de gracioso que ese primer rumor”, dijo.En abril pasado, el gobierno de Trump le había dado un fuerte respaldo a Orban antes de las elecciones legislativas, e incluso envió al vicepresidente JD Vance a Budapest a hacer campaña por el entonces primer ministro.En más de una oportunidad, mientras Orban gobernaba Hungría el líder republicano lo calificó como un “hombre fuerte” y “respetado”, y se mostró elogioso de sus estrictas políticas antimigratorias.

Fuente: La Nación