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Elecciones en Brasil: qué pasa con el real y con las acciones tras el triunfo de Lula
BRASILIA.– Los mercados financieros reaccionan este lunes a la inesperada victoria del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en las elecciones del domingo frente al senador Flavio Bolsonaro, el candidato de derecha preferido por la mayoría de los analistas. El actual mandatario fue reelecto con más del 51,7% de los votos válidos frente al senador del Partido Liberal. El líder progresista revirtió el escenario de la primera vuelta, pone freno a la ola de triunfos de la derecha en la región y seguirá al frente de la economía más grande de América Latina.Su triunfo revirtió el optimismo de los inversores, que se habían mostrado eufóricos tras la victoria de Bolsonaro en la primera vuelta. Como consecuencia, la Bolsa de Brasil debió suspender sus operaciones el lunes mediante un mecanismo de seguridad conocido como circuit breaker (“disyuntor”) tras un desplome inicial.El dólar comercial abrió con una fuerte alza del 8,65%, y se situó en 5,42 reales, la mayor valorización intradía desde enero. Las operaciones fueron interrumpidas y, al reanudarse poco antes de las 10, el dólar alcanzó los 5,60 reales, un incremento del 12,2%. Tras una nueva interrupción, el dólar volvió a cotizar en su máximo de 5,60 reales y, nuevamente, las operaciones fueron suspendidas.Poco antes de las 11, se reanudaron las operaciones cambiarias y el dólar subió un 10,78%, hasta los 5,53 reales. En su punto máximo, el alza del 12% superó incluso la variación intradía del dólar en 1999, cuando Brasil abandonó el régimen de bandas cambiarias y pasó a adoptar un sistema de tipo de cambio flotante. El 15 de enero de 1999, al inicio de la adopción del tipo de cambio flotante en Brasil, el dólar subió un 11,10%.Las operaciones con acciones en la Bolsa de Valores de São Paulo también fueron interrumpidas después de que el Ibovespa, su principal índice, se desplomara casi 17%.Simon Quijano-Evans, estratega senior de mercados emergentes en Macro Hive, prevé que el dólar podría subir inicialmente hasta los 5,20 reales o más. El viernes, última jornada antes del balotaje, el dólar comercial cerró en 4,99 reales.No obstante, Quijano-Evans espera que el real se recupere gradualmente tras este estrés inicial. Señala las limitaciones a la capacidad de Lula para implementar una política fiscal significativamente más expansiva, los elevados tipos de interés reales en Brasil y el amplio diferencial de tasas respecto a Estados Unidos, además de la expectativa de que el Banco Central mantenga una postura cautelosa.AccionesEl fuerte salto del dólar y la caída pronunciada de la Bolsa activaron el mecanismo conocido como circuit breaker, utilizado en los mercados financieros, el cual paraliza las operaciones ante variaciones muy bruscas para dar tiempo a los inversores a revisar sus planes.En el mercado cambiario, el circuit breaker se activa siempre que el dólar registra una variación superior al 8,4 %. Las operaciones fueron interrumpidas y la B3 (entorno donde se negocian los contratos de divisas) amplió el límite del circuit breaker al 12 %.En el mercado al contado, la normativa actual de la B3 sobre el circuit breaker contempla la interrupción de las operaciones cuando el índice sube o baja un 10 % o más, deteniendo la actividad durante 30 minutos. Si, tras la reanudación de las operaciones, las variaciones alcanzan el 15 %, el mercado se suspende por una hora adicional.Este colapso representa un giro drástico respecto al repunte observado a principios de mes, cuando los mercados subieron ante la expectativa de un giro hacia la derecha, después de que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro obtuviera inesperadamente el primer lugar en la primera vuelta.El viernes, el índice bursátil cerró casi un 7% por encima de su nivel previo a la primera vuelta, mientras que el real se había fortalecido cerca de un 5% frente al dólar estadounidense.Los futuros de las tasas de interés también reflejaban la expectativa de que una política fiscal más estricta, bajo un eventual gobierno de Flavio Bolsonaro, permitiría una reducción en los costos de endeudamiento. Los mercados de predicción apuntaban a una victoria de Bolsonaro; el viernes, Kalshi estimaba una probabilidad superior al 75% para ese resultado.Cómo sigue“Esperamos una reacción brusca de los mercados este lunes, con un reajuste agresivo de precios, una venta masiva de activos y futuros de tipos de interés que probablemente alcanzarán su límite superior poco después de la apertura”, señaló Luis Felipe Vital, jefe de macroestrategia en Warren Investimentos.La negativa de Bolsonaro a reconocer su derrota y su promesa de buscar la anulación de los comicios aumentaron la incertidumbre entre los inversores.“Un factor clave para los mercados financieros locales será la rapidez con la que Bolsonaro acepte el resultado —o, al menos, permita que el proceso constitucional siga su curso—”, afirmó Chris Turner, estratega de ING en Londres.La atención se centrará ahora en la elección de Lula para el cargo de ministro de Hacienda y en lo que esto revela sobre su enfoque fiscal.“La señal clave para los mercados será el compromiso de la próxima administración de Lula con la disciplina fiscal, comenzando por el nombramiento de un nuevo ministro de Hacienda en las próximas semanas”, señaló Graham Stock, de RBC BlueBay Asset Management.Los analistas consideran que, tras el estrés de los primeros días, el mercado tenderá a seguir las decisiones gubernamentales de Lula para evaluar el potencial a mediano y largo plazo para la bolsa y el dólar. “A pesar de que este pesimismo predomina a corto plazo, habrá que observar cómo avanzan las agendas económicas a mediano plazo. Tras las elecciones de 2022, existía cierto pesimismo ante el regreso de Lula. Sin embargo, 2023 fue un año positivo para la bolsa tras la aprobación del nuevo marco fiscal. El proyecto fue aprobado, el ánimo mejoró y, posteriormente, la bolsa tuvo un buen desempeño. Por ello, debemos seguir de cerca cómo se organizará el gobierno de cara a 2027. Ese es el punto al que prestamos mayor atención”, escribió Gustavo Sung, economista jefe de Suno Research, en un informe. Un informe del banco estadounidense Goldman Sachs, firmado por los economistas Alberto Ramos y Panteleymon Semka, destaca que Lula deberá gobernar con un Congreso de mayoría conservadora y que, además, su capital político será limitado, dado que no podrá optar a la reelección en 2030.Por ello, señalan que, tras un ajuste significativo de los precios —esperado para este lunes—, “el rumbo de los mercados dependerá probablemente de las declaraciones sobre la política económica”, así como de las designaciones para el gabinete —especialmente quién ocupará la cartera de Hacienda— y de “una presentación más precisa de la estrategia de consolidación fiscal para los próximos cuatro años”.“También será fundamental dar a conocer un análisis detallado y transparente del costo fiscal de las medidas y promesas de campaña, así como de las revisiones y ajustes necesarios en el Presupuesto de 2027”.Lula se enfrenta al reto de frenar el aumento de la deuda de Brasil, pero al mismo tiempo proteger los programas sociales y la inversión. Los inversores buscan señales de que su enfoque fiscal gradual pueda reducir los costos de endeudamiento.“La administración de Lula no tendrá más remedio que llevar a cabo cierta consolidación fiscal, pero la mayoría de los inversores duda de que sea suficiente para encarrilar de nuevo la sostenibilidad de la deuda”, señaló Thierry Larose, gestor de carteras en Vontobel Asset Management.Agencia Reuters y diario O Globo
Fuente: La Nación