El Patterson “criollo”: la nueva proyección del planisferio trabajada en la Argentina

Pasaron 457 años entre que el flamenco Gerardus Mercator proyectara cartográficamente el mundo, de manera que permitiera la navegación a vela con rumbos en línea recta, hasta que un grupo de países africanos impulsara en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la visión del planisferio del estadounidense Tom Patterson que permite tener una mirada más cercana a la realidad del planeta.En el mapa Mercator, con el que generaciones se criaron en las aulas, Groenlandia aparece como un coloso y África, disminuida. Sin embargo, la superficie de África sin contar la isla de Madagascar (29.650.000 kilómetros cuadrados) es 14 veces más grande que la de Groenlandia (2.166.000 kilómetros cuadrados).Patterson con su diseño contentó a los africanos, que se sentían disminuidos en la cartografía de Mercator, y suma una nueva mirada al siempre fascinante planeta Tierra. Aunque no será de uso obligatorio en el mundo, al menos no por ahora, ya que la ONU solo hizo una recomendación, en la Argentina ya hay una versión propia de la proyección Patterson. Está ya colgada en una de las paredes del edificio técnico del Instituto Geográfico Nacional (IGN), en el barrio porteño de Palermo, y tiene un tamaño monumental: 3,82 metros de ancho por 2,26 metros de alto. Esa nueva joya de la cartografía es un trabajo basado en las proyecciones de Patterson, pero trabajadas en el IGN. Sumaron elementos interesantes como incluir la identificación del sitio donde se produjo el hundimiento del Crucero General Belgrano, el 2 de mayo de 1982, en la Guerra de Malvinas. La identificación, medio buque inclinado, está identificada como “ARA Gral. Belgrano, lugar histórico nacional y tumba de guerra”.“Hay decisiones cartográficas con implicancias simbólicas, soberanas y geopolíticas”, explicó el cartógrafo del IGN Carlos Osvaldo Nelson, en la presentación del nuevo planisferio durante el Día de la Cartografía, que se celebró el 26 de junio pasado.Nelson conoce a Patterson e intercambió con él distintas apreciaciones para proyectar el nuevo planisferio que hizo el IGN. Según pudo saber LA NACION, solo restan algunas gestiones administrativas en la Cancillería, para que la nueva proyección de Patterson, con el desarrollo nacional, pueda presentarse formalmente en sociedad.No solo hay una diferencia en más de 400 años, entre una proyección y otra. La versión de Mercator “no permite la representación de los polos”, en cambio sí la de Patterson porque “redujo las distorsiones”, explicó Nelson. Y señaló que en el trabajo del excartógrafo senior del Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos, “las áreas situadas a altas latitudes son menos exageradas que en otras proyecciones”. En la proyección Patterson del planisferio realizada en el IGN, la “Argentina está centrada con la representación de la bicontinentalidad, la plataforma continental, las bases antártidas y el límite del sector antártico”, sostuvo Nelson al comentar que para su confección se tomaron también datos de los modelos de fondo oceánico, Natural Earth, y físico global, Earth Explorer, dos sitios de consulta abierta.“Se comprobó que la proyección cilíndrica de Patterson constituye una alterativa adecuada para la elaboración de planisferios, debido a que proporciona una representación visual equilibrada y favorece la interpretación del espacio geográfico a escala mundial”, indicó Nelson, al contar que en la tarea específica participaron cuatro áreas del IGN: los departamentos de Geografía, Control de Calidad, Cartografía y Tecnologías Informáticas.Mapas escolaresEsa nueva proyección del mundo puede ser obtenida de forma gratuita en la página oficial del IGN, que depende del Ministerio de Defensa, y que se suma a toda la cartografía disponible, en el apartado conocido como Mapas Escolares, que incluye cartografía táctil 3D con referencias en Braille de todas las provincias. La entidad no solo hace todo el trabajo desde el relevamiento en el terreno hasta la impresión del mapa, sino que controla y autoriza la publicación de otros productos similares. Incluso, los estudiantes pueden editar sus mapas en línea, pintar regiones, dibujar líneas, poner marcadores y exportarlos en PDF listos para imprimir. También editado por el IGN, el uso del Mapa Bicontinental de la República Argentina es obligatorio en todo el sistema educativo nacional por la ley 26.651.“Muy sintéticamente podría decir que las tres funciones principales del IGN, enmarcadas en la Ley de la Carta (N°22.963), son la de elaborar y fiscalizar la cartografía oficial de nuestro país, definir y mantener el marco geodésico de referencia nacional para poder asignarle coordenadas a todos los puntos y la obtención de información geográfica precisa y oportuna, conformando una infraestructura de datos espaciales”, planteó el presidente del IGN, mayor (R) ingeniero geógrafo Marcelo Ancarola. Ancarola destacó, además, que entre los desafíos de la institución a su cargo, “quizás el más importante sea el de mantener el nivel de prestigio científico técnico que este organismo ha sabido alcanzar en sus casi 147 años de servir al país”.La evolución de la tecnología usada por el IGN puede observarse no solo en su propio museo, que atesora equipamiento de campañas desde su creación hasta los últimos años. También, en las tareas actuales de relevamiento que se cumplen con drones y vehículos no tripulados, imágenes satelitales y procesamiento geoespacial que permiten “barrer” amplias zonas que luego serán trabajadas por diversas áreas de la entidad hasta llegar a su impresión como mapas o cartografía. Además del proceso de validación de publicaciones de terceros, el IGN atiende necesidades de sectores muy diversos, desde un montañista que necesita un mapa topográfico especial, hasta empresas que adquieren cartografía detallada para obras de infraestructura. Uno de sus más recientes “tesoros” es el Atlas Geográfico de la República Argentina, publicado hace pocos meses y que recopila no solo los mapas, sino información estadística detallada vinculada con el clima, la demografía, las migraciones, la salud, la educación y la diversidad étnica, entre otros aspectos.La otra joya es el mapa físico político de las Islas Malvinas con toda la topografía completa en español.

Fuente: La Nación