Rutas cortadas y más de 1000 evacuados: una nueva crecida en el Chaco aísla a varios pueblos

A causa de las lluvias intensas en El Litoral y de la crecida del río Paraná, el agua pasó este jueves por encima de la ruta provincial 63, el camino que lleva a Antequera, en Chaco, a la altura de la rotonda que usan los chaqueños para ir a Corrientes. El tramo quedó parcialmente cubierto y cerrado al tránsito. Ese corte resume lo que se vive en la margen chaqueña del río: tras una semana de subas que no cesan, muchas familias prefieren quedarse al costado del agua antes que abandonar sus pertenencias.Desde el miércoles hay un control al comienzo de la ruta. Según detalla el comisario principal, Luciano Díaz, de la Policía Caminera, solo está habilitada la circulación de ambulancias, bomberos, policías y quienes llevan mercadería o ayuda a los damnificados. También entran los vecinos de la zona, que todavía vuelven a buscar sus cosas. La ruta 63 no es un camino más, ya que conecta con Antequera y, más allá, con la Isla del Cerrito: muchos isleños dejan allí el auto y continúan el viaje en bote o lancha. Con el agua sobre la calzada, ese acceso quedó comprometido. El jueves, la escala de Isla del Cerrito marcó 8,03 metros, y su intendente describió al pueblo como rodeado de agua.Unas 40 familias siguen viviendo sobre la ruta y el dique, sin retirarse. La policía mantiene un puesto de control las 24 horas y otro destacamento cerca del dique de Yacuy Azul. En la zona de Antequera, el agua tapona los desagües naturales y no logra escurrir hacia el cauce principal; los pequeños productores arman plataformas de madera para salvar aves de corral. Este viernes, según Prefectura, el hidrómetro de Barranqueras marcó 7,30 metros, estacionario en una de las cotas más altas del año y 80 centímetros por encima del umbral de evacuación, fijado en 6,50. El lunes 19 el río había amanecido en 7 metros. Protección Civil del municipio asiste a 74 familias, un total de 251 personas. La mayoría vive en la franja ribereña y en el barrio Náutico, y está alojada en módulos temporales sobre la avenida Maipú, en la zona del dique y en el club Don Orione. El municipio sostuvo que los desagües y el bombeo respondieron pese a que las compuertas siguen cerradas por la crecida. En Puerto Vilelas, la suba del río sumada al temporal afectó a más de 350 familias. En toda la provincia, Defensa Civil contabilizó 913 evacuados y 281 autoevacuados. La secretaria de Coordinación de Gabinete, Carolina Meiriño, aseguró que hay espacios de contención disponibles y que el bombeo y las defensas funcionan con normalidad. El geólogo Ramón Vargas fue menos optimista: anticipó que la crecida seguirá varios días porque continúa lloviendo en Brasil y reclamó más información oficial para que la población pueda anticiparse. ResistenciaEl temporal agravó el cuadro. En Resistencia cayeron 57 milímetros y en la zona se registraron casi 70 milímetros con ráfagas de hasta 75 km/h. Este viernes, el río Paraná midió 7,38 metros frente a la capital correntina, 38 centímetros por encima del nivel de evacuación. Es el registro más alto en lo que va del mes y se acerca al máximo de 2010. En la ciudad hay 480 autoevacuados. En el Bañado Norte comenzaron las primeras evacuaciones de familias, y vecinos de Sol de Mayo, Quinta Ferré, Itatí y barrios cercanos cortaron la avenida Armenia en reclamo, tras derrumbes de casillas por la lluvia y el viento de la madrugada. El secretario de Desarrollo Social municipal, Lucas Carballo, confirmó denuncias de saqueos en viviendas desocupadas, por lo que se reforzó la vigilancia con Policía y Prefectura. Alivio en CorrientesEn Itatí, Corrientes, el pueblo más golpeado por las crecidas, llegó un primer respiro. Tras tocar un pico de 8,32 metros el jueves a la mañana, el río bajó a 8,25 a las 8 de este viernes. Es una cifra que impresiona: supera el máximo de 8,07 metros de la inundación de 2023. Hay 411 evacuados y 27 autoevacuados. El alivio, sin embargo, sería corto: se sigue de cerca una nueva masa de agua que baja del Iguazú y del tramo superior del Paraná, y los modelos estiman que se sentirá en Itatí dentro de dos o tres días. Bruno Lovinson, director de Defensa Civil provincial, dijo que Itatí y Paso de la Patria están estacionados y que el río podría bajar algunos centímetros, aunque advirtió sobre una posible nueva suba en noviembre. El lunes poco antes de las 22, en Paso de la Patria, con el hidrómetro en 7,63 metros, se rompió un terraplén y quedaron anegados los barrios Don Julián, La Isla y Pescadores. Unas 300 viviendas resultaron afectadas. Vialidad eleva la defensa sobre el arroyo Huajó hasta 8,50 metros y el Instituto de Vivienda de Corrientes acondiciona dos albergues en la Escuela Giménez. Según Defensa Civil, desde el 3 de noviembre el río volvería a superar los 8 metros. El fin de semana arranca complicado. El SMN emitió alerta amarilla por tormentas para el sábado en Misiones, Corrientes y sectores de Chaco y Formosa, con acumulados de 25 a 50 milímetros; en Chaco abarca los departamentos Chacabuco, Doce de Octubre, Dos de Abril, Nueve de Julio y O’Higgins. Para Resistencia se esperan chaparrones tormentosos el sábado, con unos 13 milímetros y viento fuerte del sudoeste de hasta 51 km/h. El domingo 25 las condiciones mejorarían, con un ingreso de aire más fresco del sur. En Corrientes, ese día la mínima sería de 14 grados y la máxima de 23, aunque no se descartan lluvias por la tarde y la noche. Para el lunes se prevé cielo con nubes y claros y el martes, lluvias débiles. Pero lo que define la crecida no ocurre en el cielo local. Según el INA, desde el jueves se esperan lluvias en las cuencas del Alto Paraná, Iguazú y Paraguay que podrían provocar nuevos aumentos del caudal y prolongar los niveles altos.

Fuente: La Nación