No la obstruyas: este es el gran riesgo de sobrecalentamiento al usar el truco de moda que podría destruir tu PlayStation

El hábito de colocar monedas sobre computadoras, consolas de videojuegos o routers gana terreno en Internet como una solución económica para disipar el calor. Sin embargo, diversos análisis técnicos advierten sobre los peligros que esta práctica representa para los componentes internos. La idea central sostiene que el cobre, al ser un metal con alta capacidad de conducción térmica, absorbe la temperatura del chasis. No obstante, en la práctica, este método ofrece resultados contraproducentes y riesgos significativos.El principal inconveniente radica en la obstrucción de las rejillas de ventilación: cuando el usuario sitúa el objeto sobre las salidas de aire, bloquea la expulsión de los gases calientes y la entrada de aire fresco. Este bloqueo atrapa el calor en el interior del dispositivo, y si el equipo posee una carcasa de plástico, la moneda actúa como un aislante térmico en lugar de un disipador. Además, el metal es conductor eléctrico, por lo que si una moneda resbala hacia el interior a través de las aberturas, puede generar un cortocircuito fatal en la placa madre.Por otra parte, la eficacia técnica resulta nula en la mayoría de los casos. Las monedas están separadas de los chips internos por el grosor del chasis. Como el sistema carece de disipación activa, el objeto se satura de temperatura en pocos minutos y pierde su capacidad de absorción. Respecto al uso en routers, no existen pruebas sólidas sobre una mejora en la señal Wi-Fi tras aplicar este truco. Los routers requieren espacio libre, entre 10 y 15 centímetros, para un correcto funcionamiento.Para evitar fallas, los especialistas sugieren métodos seguros: en laptops, resulta preferible usar bases refrigerantes con ventiladores o elevar la parte trasera del equipo con soportes pequeños para favorecer la circulación. La acumulación de polvo en ventiladores y aletas constituye la causa principal de las altas temperaturas. Por eso, la limpieza periódica con aire comprimido es indispensable. Si el equipo supera los dos años de uso, el cambio de pasta térmica en el procesador representa una intervención profesional recomendada.Mantener los dispositivos en superficies rígidas, lejos de camas o alfombras, ayuda a prevenir el sobrecalentamiento. Ante dudas sobre el rendimiento del hardware, la consulta con un servicio técnico especializado garantiza la protección de la inversión y extiende la vida útil del aparato mucho más que cualquier solución casera.

Fuente: La Nación