“Año extraordinario”: Brasil prevé la mayor importación de trigo en 30 años y abre una oportunidad para la Argentina

En las últimas horas se conoció que Brasil podría importar 9 millones de toneladas de trigo o incluso superar ese volumen con el actual ciclo agrícola 2026/2027, lo que representaría sus mayores compras externas de los últimos 30 años. Así lo anticipó Rubens Barbosa, presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo), durante el congreso de la entidad en Río de Janeiro, donde hubo una importante presencia de empresarios y representantes del sector argentino. La perspectiva abre una oportunidad para las exportaciones argentinas de cereal y harina. Con una nueva cosecha que, según estimaciones del sector, se ubicaría entre 23 y 24 millones de toneladas, la Argentina tendría excedentes para abastecer parte de esa demanda, aunque la calidad del grano será determinante para aprovecharla.El anuncio se conoció durante la apertura del programa de presentaciones del 33° Congreso Internacional de la Industria del Trigo, donde Barbosa indicó que la menor disponibilidad interna obligará a Brasil a recurrir con mayor intensidad al mercado internacional para garantizar el suministro regular de los molinos y atender las necesidades de la industria alimentaria y de la población.“Es el momento”: una industria que mueve US$15.000 millones pidió eliminar aranceles a insumos y percepciones de IVA y GananciasEn esa línea, Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), consideró que el escenario puede beneficiar tanto a quienes venden el grano como a quienes lo industrializan. “Es una gran oportunidad para el trigo argentino y también para las harinas argentinas. Promete estar entretenido el mercado el año que viene”, señaló.Para Cifarelli, el trigo argentino a partir de este congreso está fortaleciendo sus expectativas. “Venimos de un año extraordinario en cuanto a la cosecha récord y también a la exportación récord”, afirmó. Según explicó, aun con una producción inferior a la de la campaña anterior, la mayor necesidad de abastecimiento de Brasil podría sostener la demanda externa.En su evaluación, las exportaciones se verían fortalecidas por dos factores: la posibilidad de conservar la diversidad de compradores alcanzada este año y la necesidad brasileña de incrementar sus compras. La Argentina, sostuvo, seguramente va a mantener la cantidad de destinos que tuvo este año, y encontrará a Brasil “con una situación muy compleja en su producción de trigo”. Para Cifarelli, esa combinación favorecerá las ventas argentinas al país vecino.MercadoEugenio Irazuegui, analista de mercados de Zeni, indicó que después de haber alcanzado una campaña fina 2025/2026 agronómicamente exitosa, logrando un récord productivo en la cosecha de trigo [28,5 millones de toneladas], “las ventas al exterior han presentado un salto significativo”. Según mencionó en lo transcurrido del año calendario las exportaciones suman 11,80 millones de toneladas y llegaron a unos 29 mercados. De ese volumen, 2,95 millones de toneladas fueron pactadas con compradores de procedencia brasileña.Consultado sobre la capacidad argentina de cubrir parte de la mayor demanda del país vecino, Irazuegui indicó: “Ya eso pasaría a la campaña siguiente, 2026/27, en la que recién se está iniciando con la trilla en el norte del país”. Y agregó: “Si bien no se replicaría el récord del año pasado, nuestro país está en condiciones de alcanzar un volumen de cosecha más satisfactorio, con alrededor de 23 millones de toneladas”, agregó. Sobre esa base, consideró que habría disponibilidad exportable: “En estas condiciones, más allá de que será crucial la calidad del grano, se contaría con los excedentes necesarios para abastecer el mercado brasileño”.Según la información difundida por Abitrigo sobre la apertura del congreso, Barbosa advirtió que las características del cereal argentino también podrían incidir en las necesidades de compra de Brasil. “Este escenario podría agravarse también por la calidad del trigo argentino. Si no hay mejora con respecto a la última cosecha, será necesario aumentar aún más las importaciones para compensar esta situación”, explicó.Para los consultados, el volumen de cosecha permitiría atender al mercado brasileño, pero la disponibilidad de lotes con calidad industrial tendrá un papel decisivo en los negocios. Cifarelli planteó, además, que la oportunidad no se limita a las exportaciones de trigo. La necesidad brasileña de importar más cereal podría abrir espacio para aumentar las ventas de harina argentina y desarrollar acuerdos entre industrias de ambos países.“Creo que se presenta una oportunidad única y fundamentalmente no solamente para trigo, sino para los molinos harineros argentinos, un momento que estábamos esperando desde hace mucho tiempo”, afirmó.Además, remarcó que Brasil al tener que importar esta cantidad de toneladas, se convertirá en una buena oportunidad para importar harina y “nosotros tener algún tipo de asociatividad con los molinos brasileños”. Y remarcó: “Creo que es una oportunidad única para los exportadores de grano y para los exportadores de harina desde la Argentina”.

Fuente: La Nación

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