Economía
Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba: Kiguel advirtió sobre el “desafío” de que la economía crezca
CÓRDOBA.- El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, planteó que los sectores dinámicos de la economía “representan menos del 20%; más del 80% está con caídas”.La advertencia la realizó en el 18° coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC). Su planteo fue ratificado por el economista Miguel Kiguel: “Por más derrame que tengan, hace falta el resto. El gran desafío es que el crecimiento sea para todos. Eso al final es lo que hace que la gente perciba ese bienestar. Creo que, políticamente, sería importante”.El economista admitió que si bien es cierto que la caída de los empleos formales es compensada por informales, enfatizó “no ganan lo mismo, ganan menos y, además, no pagan impuestos”. Una demanda interna insuficiente es el factor que Kiguel indicó como clave a la hora de definir porqué no crece la industria. Comparada con el 2023, la industria cayó 11%. “Claramente no es el sector favorecido por el modelo”, dijo“Las empresas necesitan transformarse, pero no está la demanda y tampoco está el crédito”, definió, a la vez que mencionó que hay un segmento golpeado directamente por las importaciones. “Para que haya crecimiento hacen falta políticas de estímulo -dijo-. O que tengamos mucha suerte, que la política actual empiece a derramar. Que, de repente, algunos impulsos empiecen a derramar. Será un ‘ayudín’ pero no llegará a estimular la economía. Los países usan política monetaria e impositiva; no tenemos porque no hay plata y porque no habrá emisión”.De cara al 2027, proyectó que podría haber “algo de turbulencia” por las elecciones pero descartó que haya una crisis. “Lo que veo es una economía que está mucho más sana, con chances de despegar porque los proyectos mineros, de energía, empezarán a funcionar. Probablemente no en el ’27, pero sí después. Hay que tener paciencia, hay que pasar el 2027” describió y añadió que sea porque este Gobierno es reelecto o porque viene otro, “comenzará con una economía más sana, con cambios que ya se han hecho”. Riesgo país y dólarEn su exposición, también se refirió al riesgo país. “El mundo empeoró. Es cierto, pero también le empeoró a Brasil, a Uruguay, a Chile y el riesgo de ellos no se movió”. Kiguel repasó que la Argentina tuvo oportunidades de salir a los mercados internacionales, pero “no lo hizo pensando que le iba a salir más barato. Si lo hubiera hecho, hoy habría US$5.000 millones más de reservas”.También indicó que pesa la historia de no cumplir compromisos, “no con este Gobierno, pero puede venir otro y no cumplirlos. Hasta con (Mauricio) Macri hubo que hacer un reperfilamiento de la deuda”. Por supuesto, incluyó el riesgo electoral, “no hay que minimizarlo. No es 100% seguro que será reelecta esta administración; no sabemos quién viene. Creo que se ha aprendido. En 2027 hay que cumplir con US$20.000 millones de compromisos del Tesoro y del Banco Central”.Para Kiguel la inflación este año se mantendrá en los niveles de los últimos meses, por la “inercia inflacionaria” y, sobre el tipo de cambio, señaló que “hoy la Argentina está más cerca de estar cara”. “Después hay otra discusión que si es el dólar a largo plazo es el que está por los dólares que van a entrar -continuó- Hoy no entran todos esos dólares que dicen y, aparte, tenemos que acumular muchas reservas y, aparte, no tenemos acceso a los mercados internacionales. El dólar va a seguir moviéndose despacito”.Reclamos a NaciónPor su lado, el gobernador Martín Llaryora reclamó a Nación un régimen de incentivos para las pequeñas y medianas empresas y medidas para impulsar la producción. “Necesitamos rápidamente un RIGI para la Pyme argentina y no tenemos ningún problema en acompañarlo para que la industria argentina pueda sobrevivir”, aseguró y planteó que apoya el ordenamiento de la macroeconomía, “pero no podés ajustar y ajustar permanentemente”.“Hay que defender el interés de Córdoba en Buenos Aires y no los intereses de Buenos Aires en Córdoba”, apuntó en otro tramo de su discurso y agregó que su “rebeldía” está “en la defensa de las industrias, más allá del partido nacional que gobierne. No se trata de ser mileísta o kirchnerista, es tener sentido común”.Los otros planteos de Llaryora pasaron por una ley de biocombustibles que aumente el corte del biodiésel del 12% al 15% y la continuidad del régimen de promoción autopartista. También rarificó la necesidad de inversión en infraestructura, a la que calificó como “la madre del progreso. No podemos tener un país con una visión tan unitaria. Es una discusión que no pueden resolver las provincias por sí solas, necesitamos de la Nación”.
Fuente: La Nación