La montañita de yerba, el campeonato más insólito del mate

Cualquier cebador de mate experto lo sabe: para que una montañita se sostenga, es necesaria una buena técnica. Primero, la yerba necesita superficie de contacto entre partículas; debe ser sin palo, porque el palo deja aire y desarma la estructura, y con hoja y algo de polvo, que ayudan a compactarla. Eso da firmeza, espuma y una montañita que dura más. Eso fue, en parte, lo que observó atentamente el jurado durante las dos horas que duró el primer concurso de montañita que se organizó en el Museo del Mate (Av. de Mayo 863) el pasado viernes 16. Hasta ahí llegaron los concursantes, con sus propios mates, algunos incluso unas horas antes para practicar y hasta llevaron banderas e hinchada incluidas. “Estuvo muy pareja la final, eran todas muy buenas. Creo que lo que determinó el resultado fue la caída pero podría haber ganado cualquiera de los tres finalistas”, declaró Juan Cruz Zurzolo, de 19 años, quien se consagró ganador con el puntaje más alto. Una vez que arrancó el proceso de evaluación y después de la inspección de cada mate -con la yerba, la bombilla y el agua que les dio la organización- comenzaron las rondas de cebadas. Los 20 participantes, seleccionados entre 80 inscriptos de entre 18 y 63 años, incluidos un ruso, una paraguaya y un español, se distribuyeron en mesas de a cuatro y tuvieron hasta cinco minutos para mostrar sus habilidades con la montañita de yerba. Luego fueron evaluados de a dos por los jurados -distintos referentes del Museo del Mate y Usina Matera, impulsores de este evento y del Mundial de la Yerba Mate y la Expo Feria Yerba Mate y Alfajores -en una primera ronda y según criterios como pre-cebado, firmeza, durabilidad, estructura, caída, resistencia, estética, limpieza y post-cebado. Ya para la segunda ronda tuvieron que profundizar el análisis y definir entre los tres finalistas. “El campeonato tuvo más repercusión de la que esperábamos. Tuvimos cerca de 400 inscriptos: 80 para competir y más de 300 que querían venir a ver, pero tuvimos que cortar el ingreso porque no entrábamos en el museo”, dice Nicolás Geiskko, de Usina Matera, quien también adelantó que probablemente haya segunda edición del campeonato y nuevas actividades abiertas al público en noviembre, el mes del mate. El secreto de la mejor montañita“Me sumé al campeonato porque es algo que hago todos los días y creo que me sale lo suficientemente bien. Fui a probar, a jugar. Cuando me anoté no sabía que había premios, fui a ver qué onda. Tomo mate todos los días desde siempre, mínimo dos termos. Mi familia es muy matera”, relata entusiasmado Juan Cruz, el ganador del primer premio (que consistió en cinco kilos de Piporé Sin Palo, una mochila, un kit matero del Museo del Mate con termo, mate y yerbera especialmente grabados para la ocasión y una bombilla Purinox) y analiza detalladamente el motivo de su éxito: “Creo que salí campeón porque llegué a armar una buena estructura. El secreto para la mejor montañita es conocer tu mate, poner la cantidad justa de yerba, que sea una con el suficiente polvo (no necesariamente tiene que ser una despalada, aunque es cierto que las despaladas ayudan), incluso se puede hacer con yerba con palo, que muchos dicen que no se puede. Agitar bien y esperar. La paciencia también es un punto clave: tres, cinco minutos, no mucho más. La temperatura del agua, que no esté muy fría porque no ayuda a compactar, y si está muy caliente tampoco queda de la mejor forma. Y después acomodar bien y saber resolver: si no está muy bien armada, sugiero seguir tomando mate hasta resolver y aprender, capaz sacar la bombilla y seguir compactando la montañita”. El jurado estuvo integrado por Nikolai Ivansson, sommelier ruso formado en distintas academias; Martín Gómez, sommelier y director general del Mundial de la Yerba Mate; Juan Cruz Ramírez, responsable de marketing de Piporé; Daniel Galantz, dibujante de Severino el Mate (la tira cuyo protagonista es un mate) y Gonzalo Olmedo, el artista detrás de Cine Mate Arte, que interviene mates con sus dibujos.

Fuente: La Nación