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“Me preocupa un poco”. Candelaria Tinelli: el vínculo con su padre, su divorcio, la relación con su hermana Juana y las fobias que atravesó
Detrás de la imagen rebelde y los tatuajes que se convirtieron en su sello más personal, hay una mujer sensible e introspectiva. Candelaria Tinelli (35) habla con ¡HOLA! Argentina de los desafíos de llevar uno de los apellidos más famosos de la Argentina y de cómo es el vínculo con su padre, Marcelo Tinelli. A más de un año y medio de su separación de Coti Sorokin, Lelé (como la llaman sus íntimos), asegura que descubrió el valor de estar sola y se revela lejos de los mandatos y cada vez más cerca de sí misma. –¿Cómo es tu vínculo con él? –Tenemos muy buena relación. A veces se porta como un niño, pero me gusta cuidarlo. Él es un padre muy presente cuando necesitás hablar y te sabe contener. También tenemos nuestros desencuentros. Muchas veces no estoy de acuerdo con las cosas que hace o piensa. –El año pasado con Coti dieron a conocer la separación tras un año de matrimonio. –Tuvimos una relación muy linda y positiva, pero en un momento se desgastó y surgió el divorcio de forma natural. Me llevo muy bien con él. Creo que busqué refugio poniéndome detrás de él, algo parecido a lo que hacía con papá... Pasé a ser “la mujer de” y me quedaba cómoda esa situación. Coti es una persona increíble y me enseñó un montón. Es más grande que yo, tiene cuatro hijos y una vida muy distinta a la mía. Conecté mucho con él por sus valores y su sensibilidad. Además, es un hombre muy sabio e inteligente y eso es seductor también. –¿Qué sentís que desgastó la relación? –Él vive para su trabajo, está chipeado así, lo cual me parece bien. Así es la carrera de un músico. A mí no me funcionaba no verlo durante tanto tiempo, quería acompañarlo y estar con él, pero la distancia, los viajes, las inseguridades y las peleas terminaron complicando las cosas. Más allá de eso, todo lo que viví con él fue muy positivo. –¿Cómo fue volver a estar sola? –Me costó bastante, pero a la vez me hizo muy bien. Todos me decían que con el tiempo me iba a gustar. Yo no era de estar sola, me deprimía… Ahora disfruto muchísimo los momentos de soledad. Me preocupa un poco el tema de volver a estar con alguien porque me enamoré de mi soledad. [Se ríe]. –¿A qué cosas no estás dispuesta a renunciar en el amor? –Si estoy con alguien, quiero que respete mi mundo, mis tiempos, mis salidas con amigos y mis perros durmiendo en la cama; esas son cosas que no quiero cambiar y tendrá que adaptarse. [Se ríe]. –¿La maternidad está en tus planes? –Me gustaría formar una familia, pero no ser madre sola. Es un proyecto que me gustaría compartir con un otro. Igual hoy no es una prioridad...–¿Seguís haciendo música? –Hice algunas canciones cuando estaba con Coti y él me ayudó. Ahora me cuesta y estoy en una etapa de estar más guardada, más hacia adentro. No sé si tengo ganas de exponerme a las críticas nuevamente. De todas maneras, sigo escribiendo porque me encanta. –¿Cómo es tu relación con tus hermanas, Micaela y Juana? –Con Micaela somos muy unidas, casi que parecemos mellizas. Me mudé a la misma torre donde vive ella y la tengo de vecina. Compartimos café, charlas, nos mandamos comida… Con Juana, en cambio, no tengo tanta relación en este momento. Creo que ella está en una etapa de su adolescencia donde tiene cosas por resolver consigo misma, pero la amo. –¿Próximos proyectos? –Hoy estoy muy enfocada en la equitación, me gustaría seguir saltando a caballo. Me apasiona. Peinado y maquillaje: Rocío Somoza para Sebastián Correa Estudio. Agradecimiento: @sofitelrecoleta
Fuente: La Nación