El asesino serial que se resistió al traslado a Marcos Paz, volvió a Devoto y ahora está aislado en una “vieja prisión” junto a narcos y homicidas

Guillermo Álvarez, conocido como el Concheto o el Patovica, integró la primera tanda de presos alojados en la cárcel de Villa Devoto trasladados a la nueva unidad penitenciaria de Marcos Paz. Pero el mismo día que comenzó el “histórico operativo”, a las pocas horas, fue devuelto a la vieja prisión de la ciudad de Buenos Aires “por una cuestión de seguridad”. No se quedó allí mucho tiempo y ya no forma parte del reducido grupo de 74 internos que permanecen en el penal porteño al menos hasta la próxima visita del Papa León XIV. Finalmente, desde el jueves pasado está alojado en el Complejo Penitenciario II del Servicio Penitenciario Federal (SPF).Así lo informaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Seguridad Nacional. “Desde el jueves pasado, Álvarez está alojado en Marcos Paz, pero no en la nueva unidad penitenciaria, sino en el Complejo Penitenciario II”. Se trata de la cárcel donde están presos capos narcos como Miguel Ángel Villalba, apodado Mameluco, y Esteban Alvarado, entre otros.El Concheto tiene 48 años. Fue detenido en agosto de 1996. Lleva 30 años y dos meses preso. Según informó en su momento el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar, “Álvarez fue condenado por graves delitos cometidos entre 1996 y 1998. Entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de julio de 1996 llevó adelante un raid delictivo durante el cual asesinó a un hombre delante de su hija para robarle el auto, y luego a un subinspector de la Policía Federal y a una estudiante en el robo al pub Company, en el barrio de Belgrano. Dos años después, durante su estadía en la antigua cárcel de Caseros, mató a un compañero de celda de 17 años. A consecuencia de estos hechos, Álvarez fue condenado a la pena de reclusión perpetua más la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado por los delitos de robo agravado, homicidios calificados y lesiones graves, en concurso real”El 26 de agosto de 2024, la Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional hizo lugar al recurso de revisión interpuesto por la defensa tras un fallo de la CIDH. “Por este motivo, anuló el juicio y ‘todos los actos derivados del debate entre los que se incluye la condena pronunciada el 28 de octubre de 1999′”, según el citado sitio de noticias.A la espera del nuevo debate, la defensa solicitó su excarcelación porque “una persona no puede encontrarse privada de la libertad sin sentencia por un proceso que lleva más de 28 años de sustanciación, y en el que, como se ha visto, resultan computables a favor del causante más de 46 años de privación de la libertad”.Pero la presentación fue rechazada. “La condición de reincidente del nombrado se erige como un obstáculo insalvable a la hora de examinar cualquier pretensión ligada al instituto de la libertad condicional”, había dictaminado el fiscal Sandro Abraldes.La nulidad del juicio no está firme. El caso está en la Corte Suprema de Justicia tras una presentación del procurador general interino de la Nación, Eduardo Casal.“El mismo incumplimiento convencional que, por su sola existencia formal, pone al Estado en el deber de reparar, por el modo en que se desarrolló el proceso penal no tiene por qué haber perjudicado necesariamente el ejercicio del derecho en cuestión, y, mucho menos, determinar la nulidad del proceso”, sostuvo Casal al fundamentar el recurso de queja. Anteriormente, en 2020, el Concheto Álvarez había sido noticia durante la pandemia de Covid. Fue uno de los referentes de los reclusos que negoció con las autoridades el fin del motín en la cárcel de Villa Devoto, en reclamo de mejores condiciones sanitarias y de beneficios.“Acción en favor”Cuando comenzó el traslado de presos a la nueva cárcel de Marcos Paz, el abogado defensor de Álvarez presentó “una acción en favor” de su asistido, que se acumuló al proceso que se había iniciado a partir del habeas corpus presentado por la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) “en favor de todas las personas privadas de su libertad alojadas actualmente en el Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, que finalmente fue rechazado por la Justicia.“En relación con la acción interpuesta en favor del interno Álvarez, el abogado Bruno hizo saber que su asistido posee un régimen especial de alojamiento y aislamiento, oportunamente ordenado por el Juzgado Nacional de Ejecución Penal N° 4 y luego ratificado y ampliado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 28, del cual depende actualmente. Dicho régimen implica medidas de seguridad muy específicas que se relacionan con una situación compleja y grave que excede el marco de esta presentación y pone en riesgo su vida. A su vez, su situación se encuentra bajo observación y seguimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el marco del control de sentencia del conocido precedente ‘Álvarez vs. Argentina’”, se explicó en el momento de resolver el habeas corpus.El juez Bignone afirmó: “Al respecto, se sostuvo que el TOC N° 28 dispuso su permanencia en su actual lugar de alojamiento y la obligación de informar con la antelación pertinente las alternativas de su reubicación. Pese a ello, se dispuso su traslado".El mismo domingo 11 de este, día que comenzó el traslado, se hizo una audiencia por Zoom y se ordenó el realojamiento inmediato de Álvarez en la cárcel de Devoto en el “plazo perentorio” de dos horas, medida que se efectivizó. Pero cuatro días después, finalmente, el Concheto dejó la cárcel de Villa Devoto.

Fuente: La Nación