El embajador de Estados Unidos condicionó el apoyo financiero después de 2027 a que la Argentina siga “hacia la derecha”

El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, condicionó la continuidad del apoyo financiero de la gestión de Donald Trump para proyectos de energía y minería después de 2027 al rumbo político del país. Ante empresarios en Neuquén, respaldó a Javier Milei y anunció hasta US$20.000 millones en inversiones y créditos para antes de que termine el próximo año.“Pusimos el número ese de 2027 porque esa es la elección”, afirmó durante un evento de la Cámara de Comercio Argentina-Texas, realizado en paralelo a la exposición Argentina Oil & Gas Patagonia. “Nosotros estamos apoyando a este Gobierno y esa plata va a estar lista hasta el 2027 y vamos a ver lo que pasa después”, apuntó.“Estamos listos para seguir impulsando, financiando de los Estados Unidos más allá del 2027, si la Argentina sigue avanzando hacia adelante y nunca hacia atrás”, sostuvo. Luego explicitó el sentido político: “Estamos apoyando a este Gobierno, el Gobierno de Milei, y al pueblo argentino, si van en el rumbo que es correcto, el rumbo hacia la derecha, no hacia la izquierda”.Lamelas vinculó así el horizonte del respaldo con las elecciones presidenciales del año próximo: “Este apoyo no queda solamente en las palabras. Nosotros vinimos poniendo la plata sobre la mesa”, añadió.El funcionario norteamericano mencionó al Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM), a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y al Departamento de Estado entre los organismos involucrados. No detalló un cronograma de desembolsos ni identificó todas las operaciones que integrarían ese monto.También dijo que trabaja con DFC para financiar cinco proyectos estratégicos por casi US$10.000 millones, sin precisar si estaban incluidos en el total anunciado. Al referirse al paquete de hasta US$7000 millones presentado en septiembre, destacó los US$6000 millones previstos para Argentina LNG, el desarrollo de exportación de gas natural licuado liderado por YPF, ENI y XRG. “Y va a haber mucho más, Horacio”, le dijo al presidente de la petrolera de mayoría estatal, Horacio Marín.Para Argentina LNG, EXIM presentó una propuesta indicativa y no vinculante de hasta US$6000 millones para financiar bienes y servicios estadounidenses, sujeta a la aprobación final de su directorio y a las condiciones de la operación.Como informó LA NACION, Katrien Hinderdael, funcionaria del Departamento de Estado, había anticipado conversaciones por encima del marco de US$7000 millones, aunque sin anunciar otro monto. DFC tiene una veintena de proyectos en evaluación: entre ellos, un préstamo para Vista y conversaciones por el desarrollo de líquidos del gas de TGS, tal como anticipó este medio.El apoyo de la gestión de Donald Trump ya fue clave para el programa de US$20.000 millones que la Argentina acordó con el FMI en 2025 y para el swap por otros US$20.000 millones que ayudó al Gobierno a enfrentar la tensión cambiaria antes de las últimas elecciones legislativas. Este año, Washington también respaldó las garantías del Banco Mundial y del BID que permitieron al país acceder a préstamos de bancos privados a tasas más bajas que las de mercado, mientras el costo del financiamiento todavía dificulta el regreso a Wall Street.El respaldo a los proyectos se encuadra en el Corredor Andes-Atlántico, presentado en septiembre para conectar los recursos mineros y energéticos argentinos con los puertos y los mercados internacionales. También refleja la competencia con China: en su discurso, Lamelas cuestionó el uso de proveedores chinos en infraestructura crítica por los riesgos que, según sostuvo, supone para la protección de datos.El financiamiento cobra relevancia cuando las tasas internacionales más altas encarecen el crédito para las empresas argentinas. El mensaje del embajador agregó una condición política a esa expectativa: Washington respaldó al gobierno de Milei y dejó la continuidad del apoyo después de 2027 ligada al rumbo que adopte la Argentina.

Fuente: La Nación