Las lluvias y la amplitud térmica de la primera mitad de octubre provocaron una fuerte caída de las poblaciones de chicharrita del maíz en las cinco regiones productivas del país.
Según el último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, las capturas se encuentran incluso por debajo de las registradas un año atrás, aunque los especialistas insisten en que mantener la vigilancia es clave para evitar nuevos problemas sanitarios en el cultivo.
Se trata de una noticia clave, pues esta plaga diminuta causó estragos en la campaña 2023, dejando perdidas productivas del orden del 40% a nivel nacional. Además, los últimos relevamientos habían causado alarma, ya que el recuento de chicharritas en zonas endémicas había dado valores muy altos que obligaron a repensar estrategias de siembra, en combinación con el fenómeno El Niño de precipitaciones abundantes.
La chicharrita retrocedió con el frío, pero en sus zonas endémicas (NEA y NOA) hay más que en la campaña pasada
El 52° informe de la Red señala justamente que la combinación de lluvias y grandes amplitudes térmicas provocó una “nueva y contundente retracción” de las poblaciones del insecto. De acuerdo con el relevamiento, “las condiciones respecto de la plaga son incluso mejores que las del año pasado a esta altura”, sobre todo en las zonas endémicas del NOA y el NEA.
El retroceso fue especialmente marcado en el norte argentino. En el NOA, el promedio descendió de 8,34 adultos por trampa durante la segunda quincena de septiembre a 1,5 en la primera mitad de octubre. La cifra es, además, un 67% inferior a los 4,59 adultos registrados en el mismo período de 2025.
En el NEA, la caída fue todavía más pronunciada en la comparación entre relevamientos recientes. Las capturas promedio pasaron de 6,85 a 1,18 adultos por trampa en apenas una quincena, frente a los 3,83 registrados un año atrás.
Vía libre para la “chicharrita del maíz”: Una resolución desreguladora del Inase pone en riesgo la campaña argentina de maíz 2026/27
La reducción también se refleja en la cantidad de localidades donde no se detectó la presencia del insecto. En el NOA, el 62% de los puntos monitoreados no registró capturas, mientras que en el NEA esa proporción llegó al 67%. En ambas regiones, la localidad con mayor abundancia registró 16 adultos por trampa. Se trató de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, en el primer caso, y de Lilo Viejo, también en esa provincia, en el segundo.
En las otras zonas maiceras, las poblaciones se mantienen en niveles muy bajos. En el Litoral, el 83% de las localidades no presentó capturas y el promedio regional fue de 0,34 adultos por trampa. En el Centro Norte, la ausencia de la plaga se extendió al 86% de los sitios relevados y el promedio cayó a 0,19, por debajo de los 0,35 registrados un año atrás.
No culpes a la lluvia: Pese al Súper Niño que se viene, la siembra de maíz caería en la próxima campaña debido al impacto de la chicharrita y el costo del flete
El escenario más favorable se observa en el Centro Sur, donde no hubo capturas en el 98% de las localidades monitoreadas. El promedio regional fue de apenas 0,03 adultos por trampa, muy similar al de los relevamientos anteriores y al del mismo período de 2025.
Pese a la mejora generalizada, los especialistas advierten que las bajas capturas no justifican suspender los monitoreos. La experiencia de la campaña 2023/24, cuando la enfermedad asociada a la chicharrita provocó fuertes pérdidas productivas, dejó en evidencia la importancia de detectar a tiempo la presencia del vector.
Desde la Red recuerdan que, después de aquella campaña, en la que la epifitia “se llevó casi 20% de la producción”, quedó claro que “nunca hay que bajar la guardia con esta plaga”.
Una empresa especializada en sorgo quiere “morderle” superficie al maíz en el norte recordando que ese cultivo “no hospeda chicharrita”
Entre las recomendaciones centrales figura la eliminación de los maíces voluntarios o guachos, que pueden funcionar como un “puente verde” entre campañas y permitir que el insecto y los patógenos que transmite pasen de un ciclo agrícola al siguiente.
También se recomienda monitorear frecuentemente los lotes de maíz de primera desde la emergencia del cultivo. El objetivo es “detectar a tiempo una eventual aparición del vector” y contar con posibilidades de minimizar los daños mediante la definición de estrategias de control.
Agro & Campo
Contra las cuerdas: La chicharrita retrocedió en todo el país, pero advierten que no es momento de abandonar los monitoreos
Fuente: Bichos de Campo