Horror en Monte Grande: mató a balazos a su pareja, a su hijo, a su propia madre y se suicidó

Hace dos semanas se enteró de que la mujer con la que estaba en pareja desde hace veinte años y con la que tenía un hijo había tenido una relación sentimental con otro hombre. Esta mañana le mandó un mensaje a un familiar: “Me obligaron a hacer esto”. La policía fue hasta Los Claveles 752, en Monte Grande, y se encontró con una escena escalofriante: tres cuerpos exánimes y un tendal de sangre y olor a fulminante en dos viviendas. A cinco kilómetros de distancia, en Burzaco, se produjo un mortal siniestro vial; no era un caso aislado: el autor de aquella masacre se había arrojado al paso de un camión.Las víctimas de Damián Darío Santillán, de 50 años, fueron Laura Susana Prediger, de 42; Santino Santillán, de 11, y Susana Castillo Toscanini, de 73.Según informaron a LA NACION fuentes policiales, efectivos de la seccional de la jurisdicción llegaron a Los Claveles 752 para atender un llamado al 911 que reportaba “una emergencia de salud con presunción de fallecimiento”.Nada más entrar, advirtieron la magnitud del horror al que se enfrentarían. En la sala de ingreso, que también funciona como comedor, encontraron el cuerpo sin vida de una mujer: era Laura Prediger.En una habitación yacía Santino, con manchas de sangre en la cabeza; los policías encontraron en ese cuarto una escopeta de doble caño.Las manchas de sangre no se terminaban en esa casa; los rastros hemáticos guiaron a los efectivos hacia una vivienda lindera, situada en el mismo terreno y con acceso desde la calle por el 2273 de Alfonso Amat.Sobre los baldosones de la cocina había otro cuerpo exánime: el de Susana, suegra de Laura y abuela de Santino.Quien no estaba en ninguna de las dos escenas del crimen era Damián Santillán. Los investigadores, en esa etapa liminar de la pesquisa, intuyeron que el hombre podía estar íntimamente relacionado con el triple crimen. No tardaron mucho en tener noticias de él.Las radios policiales recibieron la noticia de que a las 7.30 de este martes, “un sujeto de sexo masculino de unos 40 a 50 años, sobre la avenida Monteverde y Vallejos, se arrojó al paso de un camión de carga Mercedes-Benz Atego, patente AB 395 IL, ocasionando su fallecimiento”.La identificación del fallecido no solo aportó un nombre, sino que cerró el círculo sangriento y les dio a los investigadores la semiplena prueba de que Damián Santillán era el autor de la masacre.Las tareas de campo posteriores revelaron que el hombre y Laura Prediger estaban juntos, aunque no casados, desde hacía unos 20 años y tenían un hijo, Santino. “Él tomó conocimiento hace unos 15 días de una infidelidad por parte de su pareja, a la que amenazó, aunque nunca fue denunciado por eso. Esta mañana le mandó un mensaje a un familiar en el que le dijo ‘me obligaron a hacer esto’”, explicaron fuentes con acceso a las actuaciones.El caso está en manos de la fiscal Ana Río, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 descentralizada en Esteban Echeverría. No le queda mucho más que documentar los hechos: encargar las cuatro autopsias, establecer fehacientemente dinámica de los hechos y causales efectivas de muerte, y cerrar el caso, toda vez que, con el autor material muerto, la acción penal de desvanece.

Fuente: La Nación