“José Luis Borges”: del furcio del jefe de gobierno, que rebautizó al escritor en Madrid, a una larga saga de tropezones literarios

Esta mañana, haciendo honor a la tradición de los funcionarios argentinos de rebautizar al máximo escritor argentino en actos públicos, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en dos ocasiones, llamó “José Luis Borges” a Jorge Luis Borges al leer su discurso, durante el ingreso en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, en Madrid, de valiosas piezas borgeanas. Macri dijo, además, que María Victoria y Mariana Kodama eran “miembras” de la Fundación Internacional “José” Luis Borges. Al escucharlo, el director del Cervantes, el escritor español Luis García Montero, inclinó la cabeza para ocultar la sonrisa. Ninguno de los asistentes al acto corrigió al funcionario.Ya en 1955, según acredita el Borges de Adolfo Bioy Casares, relanzado en dos tomos semanas atrás, el subsecretario de Instrucción Pública de la Nación, José Manuel Saravia, durante el nombramiento de Borges como director de la Biblioteca Nacional, lo había llamado José Luis (también le dio el título de profesor y hasta de doctor). En el índice analítico del Borges se revela que el funcionario francés Jean-Pierre Ingrand (de Vichy, absuelto por la Justicia en 1948 de los cargos de colaboracionismo con los nazis) habló en un evento sobre “José Luis Borges” y Victor Hugo.El furcio de Jorge MacriPresidentes de la Argentina como Carlos Menem, Mauricio Macri y Alberto Fernández cometieron furcios al referirse al autor de Ficciones. Menem dijo que había leído sus novelas, Macri lo llamó (como hoy hizo su primo Jorge) “José Luis” y Fernández también reconoció haber leído las inexistentes novelas de Borges. “Una vez leí el poema de Borges ‘Las causas’, publicado en las páginas de Cultura de LA NACION y, desde entonces, pienso que su poesía es maravillosa, aunque se lo suele reconocer por sus novelas”, sostuvo Fernández. También el rey de España, Felipe VI, le dijo “José Luis” al Premio Cervantes 1979.El furcio de Jorge MacriEste otoño, entre silbidos y abucheos, el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, en el acto de apertura de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tuvo un lapsus en La Rural al mencionar al escritor: lo llamó “Bórgeres”.En una curiosa invocación, el presidente Javier Milei, en su discurso de agosto en el cierre de la 23ª edición del Consejo de las Américas, en el Hotel Alvear, invitó a la audiencia a “pensar como Borges” para cuestionar lo que calificó como juicios improvisados que se hacen sobre la crisis social (“la gente no llega a fin de mes”). El lapsus borgeano atraviesa épocas y grietas.

Fuente: La Nación