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Cierra el Sweetys Kindergarten, un reconocido jardín de infantes de Recoleta
El jardín de infantes Sweetys Kindergarten cerrará sus puertas a fin de año. Así, uno de los más reconocidos establecimientos educativos ubicados en el barrio porteño de Recoleta se despide luego de casi cuatro décadas brindado sus servicios. Entre los motivos que impulsaron esta decisión se encuentran la disminución en la tasa de natalidad, la fuerte competencia con otros colegios y el traspaso de los alumnos a los centros de formación de gestión pública. Fundado en 1988, el Sweetys Kindergarten está ubicado en la calle Vicente López 1671 y siempre se destacó por su formación laica, mixta y bilingüe, estimulando el desarrollo cognitivo, afectivo y social de cada niño.Pese a que la institución había anunciado la apertura de las inscripciones para el ciclo lectivo 2027, el débil eco de dicha propuesta derivó en que las propuestas educativas para las vacantes de las salas de uno, dos, tres, cuatro y cinco años de turno mañana y tarde, fueran dadas de baja.Según las reconstrucciones de las autoridades del establecimiento educativo, el Sweetys Kindergarten pasó de tener 90 alumnos en 2023 a 55 en 2026. Para el año próximo las inscripciones ascendían a 17. Ese bajo número de nuevos ingresantes fue decisivo para el cierre definitivo. “La luchamos, pero llega un momento en que no la podés luchar más, es muy difícil. No solo cerramos jardines, cierran empresas y hay madres que no pueden ni cobrar sus sueldos”, manifestaron desde el consejo directivo. Algunos dilemas educativos de la ArgentinaEl país tiene una de las tasas de escolarización adolescente más altas de América Latina, pero ese avance no se refleja en los resultados educativos. Apenas 19 de cada 100 chicos de 15 años están escolarizados y, a la vez, cursan el año correspondiente a su edad y alcanzan los conocimientos mínimos de Lectura y Matemática. El dato ubica al país en el séptimo puesto entre nueve naciones de la región y representa su peor resultado desde 2009, cuando 26 de cada 100 adolescentes cumplían simultáneamente con esas condiciones.La diferencia entre permanecer en la escuela y aprender es uno de los principales hallazgos del informe Índice de Resultados Escolares en América Latina: ¿Calidad vs. Inclusión?, elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo, de Argentinos por la Educación. Según el relevamiento, el 97% de los adolescentes argentinos de entre 15 y 16 años asisten a clases, una proporción que coloca al país segundo en la región, apenas por debajo de Chile (99%). Sin embargo, al incorporar los aprendizajes y el avance escolar, desciende cinco posiciones.El trabajo compara la situación de la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay a partir de las pruebas PISA 2025 y las encuestas de hogares. Para construir el Índice de Resultados Escolares (IRE), contempla tres condiciones: asistir a la escuela, cursar el grado o año correspondiente a la edad y alcanzar simultáneamente al menos el nivel 2 de desempeño en Lectura y Matemática, considerado el umbral mínimo de competencias en PISA.La evolución histórica muestra que el deterioro argentino no responde exclusivamente a las consecuencias de la crisis sanitaria por la pandemia de Covid. En 2009, el país ocupaba el tercer puesto entre las seis naciones con información comparable, con un IRE del 26%. El indicador descendió al 23% en 2012, se mantuvo en ese nivel en 2018, cayó al 22% en 2022 y llegó al 19% en 2025. La serie excluye los resultados argentinos de 2015, debido a problemas de muestreo reportados en aquella edición de PISA.Durante ese mismo período, la asistencia escolar de los adolescentes argentinos pasó del 90% al 97%. Sin embargo, entre los estudiantes evaluados la proporción que alcanzó simultáneamente el nivel mínimo en Lectura y Matemática disminuyó del 47% al 25%. Los datos muestran que la expansión de la cobertura no estuvo acompañada por una mejora equivalente en los conocimientos adquiridos.
Fuente: La Nación