El FMI aprobó la segunda revisión del acuerdo y gira US$1000 millones a la Argentina

El Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este jueves la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y habilitó un desembolso inmediato de US$1000 millones, en un gesto de apoyo al Gobierno de Javier Milei. También dejó un mensaje claro sobre las principales preocupaciones que mantiene de cara al futuro: la acumulación de reservas y la necesidad de que el país recupere acceso al financiamiento internacional para comenzar a reducir la elevada exposición del organismo.Con este giro, los desembolsos acumulados bajo el acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) alcanzan unos US$15.800 millones, sobre un total previsto de US$20.000 millones aprobado en abril de 2025.Sin embargo, detrás de la aprobación formal apareció también una advertencia: el FMI considera clave fortalecer la capacidad financiera de la Argentina antes del próximo ciclo electoral de 2027. En distintos pasajes del comunicado, el organismo insistió en la necesidad de reconstruir reservas, mejorar el acceso al financiamiento y mantener planes de contingencia frente a eventuales shocks externos o domésticos.“Los directores alentaron a las autoridades a acelerar las compras de reservas”, señaló el FMI en el comunicado difundido tras la reunión en Washington. El organismo sostuvo además que será esencial sostener el programa de compra de divisas del Banco Central junto con una mayor flexibilidad cambiaria para “reconstruir decisivamente los colchones externos” y fortalecer la capacidad del país para gestionar crisis.El Fondo también respaldó la estrategia oficial de conseguir financiamiento a través de organismos multilaterales y garantías internacionales, pero remarcó la necesidad de asegurar “un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales de capitales” para refinanciar vencimientos en moneda extranjera y “reducir gradualmente la exposición del propio Fondo a la Argentina”.Ese último punto aparece como uno de los mensajes más relevantes del comunicado. Actualmente, la Argentina sigue siendo el principal deudor del FMI. La deuda pendiente asciende a US$57.000 millones —equivalentes a 41.789 millones de DEG—, cerca del 35% de toda la cartera crediticia del organismo. Con la mayor parte del financiamiento ya desembolsado y con una exposición récord en su balance, el Fondo busca reforzar la sostenibilidad del programa mientras intenta reducir gradualmente su riesgo sobre el país.El Gobierno decidió no volver a los mercados internacionales, pese a que hubo ventanas de oportunidad entre fines de 2025 y comienzos de 2026, al considerar que el nivel de riesgo país implicaba convalidar tasas elevadas que, según el equipo económico, no reflejan los fundamentos de la economía argentina. Por eso, el ministro de Economía, Luis Caputo, avanzó en negociaciones para conseguir garantías de organismos multilaterales, como el Banco Mundial, el BID y la CAF, con el objetivo de obtener financiamiento privado a menores costos.A diferencia del tono más favorable que había mostrado el staff técnico en las últimas semanas, el Directorio Ejecutivo introdujo varias advertencias sobre la marcha del programa. “El desempeño fue mixto hasta fines de 2025, con retrasos en el área crítica de reconstrucción de colchones externos”, sostuvo el comunicado oficial.En esa línea, el Fondo reconoció explícitamente que la incertidumbre política y electoral del año pasado afectó la marcha del programa. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, afirmó que la “elevada incertidumbre política en 2025” impactó temporalmente sobre el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa, aunque consideró que los cambios de política implementados posteriormente permitieron recomponer reservas y recuperar la confianza del mercado.El FMI sostuvo además que “la implementación del programa se mantuvo sólida” pese a un contexto internacional y doméstico “más desafiante”, aunque reconoció que la Argentina incumplió la meta de acumulación de reservas internacionales netas prevista para diciembre de 2025.“El objetivo cuantitativo de reservas internacionales netas no fue alcanzado, pero se implementaron medidas correctivas para acercarlas a la meta y reducir aún más el riesgo soberano”, señaló el organismo. El Board también alentó al Gobierno a cumplir con su objetivo de incluso superar este año la meta de acumulación de reservas.Pese a las advertencias, el Fondo destacó los avances logrados en materia de desinflación, equilibrio fiscal y reformas estructurales. Los directores elogiaron el superávit fiscal alcanzado por el Gobierno, la desregulación de la economía y la aprobación de reformas en áreas fiscales, laborales y comerciales.El organismo también resaltó el aumento de proyectos de inversión extranjera directa anunciados en sectores estratégicos y destacó la “impresionante reducción de la pobreza” registrada en los últimos meses. En ese sentido, remarcó la importancia de preservar espacio para el gasto social prioritario para consolidar esa mejora.En el plano monetario y financiero, el Directorio pidió seguir evolucionando hacia un esquema con mayor flexibilidad cambiaria y reclamó fortalecer la transparencia y la comunicación del Banco Central, incluso mediante la publicación regular de reportes trimestrales. También advirtió sobre la necesidad de contener la volatilidad de las tasas de interés para mejorar la transmisión de la política monetaria y el crédito.Además, el Fondo reclamó reforzar los marcos regulatorios y de supervisión financiera para evitar vulnerabilidades vinculadas al descalce cambiario y de plazos, en momentos en que el Gobierno busca profundizar el mercado de capitales local.Finalmente, el Directorio concluyó también la revisión anual de la economía argentina correspondiente al Artículo IV, en la que elogió los avances en la desregulación de la economía y la apertura comercial, aunque advirtió que persisten “riesgos elevados”, tanto en el frente externo como doméstico. El organismo reclamó mantener “planes de contingencia” para responder rápidamente ante eventuales deterioros del escenario internacional y pidió continuar los “esfuerzos de buena fe” para resolver reclamos pendientes vinculados a litigios en jurisdicciones internacionales.
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