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El papa León XIV fue ovacionado por miles de fieles al reaparecer luego de su operación de cáncer de pulmón: “Retomaré gradualmente mi actividad”
ROMA.- Exactamente una semana después de haber conmocionado al mundo -y a la curia romana-, al anunciar con enorme calma y serenidad que tenía que removerse un nódulo en el pulmón “en estado inicial y bien localizado”, el papa León XIV volvió a aparecer este domingo de la misma ventana del tercer piso del Palacio Apostólico, con un muy buen semblante. “Queridos hermanos y hermanas ¡Feliz domingo", arrancó a las doce en punto de Roma (las 7 de la Argentina), generando una ovación y aplausos de los más de 20.000 fieles, turistas y romanos presentes en la Plaza de San Pedro. Operado el martes pasado de un cáncer de pulmón, el Papa -que comentó el Evangelio del día que presenta una de las enseñanzas más famosas de Jesús: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!“-, no apareció para nada como un hombre al que le habían extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho. Ostentó una buena voz, como si nada hubiera pasado, pero al final sí aludió a su nueva situación de salud. “Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días rezaron por mí. He sentido realmente vuestro apoyo. ¡Gracias!“, dijo. ”Expreso especial reconocimiento a médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli", añadió. “Esta experiencia me hizo sentir la cercanía a los que pasan una situación de enfermedad”, afirmó.“Después de esta fase delicada, retomaré gradualmente mi actividad con la ayuda de Dios y de vuestras oraciones. ¡Gracias a todos y feliz domingo!“, concluyó, firme al mando, como siempre parco, pero pragmático.En una aparición muy breve, de menos de diez minutos, no habló de su futuro viaje a América latina -que el cirujano que lo operó dijo que estaba en condiciones de hacer-, pero volvió a enviar un mensaje de calma, serenidad.Su recuperación fue tan rápida, en efecto, que si bien el Vaticano había anticipado siete días de postoperatorio, al final fueron cuatro y fue dado de alta ayer, sábado. Salió antes porque los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados por la mañana habían dado bien. Aunque aún no están listos los resultados de los exámenes histológicos que dirán si después de la remoción de un cáncer de pulmón será necesario realizar algún tipo de tratamiento.En la víspera el profesor Stefano Margaritora, quien lo operó el martes 13 por la tarde en el hospital Gemelli, tranquilizó a todos. Entrevistado por Vatican News, el portal del Vaticano, al margen de definir a Robert Prevost “un paciente ideal”, muy tranquilo, simple y sonriente, que puso “cuerpo y alma” para recuperarse, tiró por la borda tiró por la borda la incertidumbre total acumulada durante una semana sobre su próxima visita a América latina. “Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”, dijo. “Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa. Por tanto, dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”, consideró. “En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, agregó. Como es sabido, la gira prevé una primera escala más corta en Uruguay, luego Argentina, del 8 al 11 de noviembre y finalmente Perú, tierra de adopción de León -allí fue misionero agustino y obispo-, donde se quedará hasta 16. La maratón prevé un total de 14 vuelos, dos en helicóptero, tres países y abruptos cambios de altitud y de clima, sobre todo en Perú, donde viajará a Cusco -3500 metros de altura- y bajará el mismo día a Pullcalpa, en la selva amazónica.Sin conocer exactamente la situación real de salud del Papa, varios médicos neumonólogos consultados en los últimos días por diversos medios del mundo, habían considerado desaconsejable e imprudente semejante trajín. De hecho fuentes vaticanas dijeron a LA NACION que, de realizarse realmente el viaje -más allá de las palabras del profesor Margaritora aún reinan muchas dudas entre mucho altos prelados de la curia-, la agenda seguramente tendrá cambios y será menos intensas, “alivianada” y casi seguramente eliminará la etapa en Cusco.
Fuente: La Nación