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“Elemento integrador”: avanza el concurso urbanístico para rediseñar una icónica avenida marítima de la costa bonaerense
PINAMAR.- Mucho más que maquillaje de coyuntura, la avenida del Mar busca un cambio que la aleje de ese rol de corredor vial que marca el límite entre la ciudad y las playas y se convierta, por fin y después de varios intentos, en un elemento integrador para el conjunto urbano y esas arenas céntricas que son postal pero, al mismo tiempo y en particular cada verano, también son motor del turismo y la economía de esta ciudad. La apuesta está en marcha con la presentación y apertura del Concurso Nacional de Ideas con el que el municipio, en conjunto con el Colegio de Arquitectos de Provincia de Buenos Aires (Capba)–Distrito IX, lanzaron para convocar a profesionales que estén dispuestos a pensar soluciones urbanas, paisajísticas y funcionales para el tramo de esta arteria comprendido desde la intersección con Quintana hasta Del Juncal.Son más de 3.000 metros lineales de espacio público que involucra no solo la calzada, que se mantendrá con la rusticidad histórica de esa combinación de tierra compactada y arena, sino también ambas veredas, que en algunos tramos y, en particular sobre la margen más alejada del mar, hace tiempo que se confunde con la propiedad privada. Apunta además a acompañar el Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial y el objetivo adicional de potenciar sectores con miras al desarrollo futuro de la ciudad. “El desafío es sumar calidad urbana sin competir con la naturaleza, logrando que dentro de 20 años los vecinos sigan recorriendo la avenida del Mar y sintiendo que sigue siendo Pinamar”, explicó a LA NACION el intendente del distrito, Juan Ibarguren, que encabezó el lanzamiento de esta convocatoria que recibirá los bocetos hasta el próximo 30 de noviembre y dos semanas después, el 14 de diciembre y en vísperas del inicio de la temporada de verano, podrá exhibir las propuestas elegidas, la ganadora y otras que serán distinguidas. Este intento de sumar cambios pretende ser continuidad del plan de reconversión del frente costero que hace algunos años comenzó con la demolición de las estructuras de cemento, que durante décadas dieron forma a las unidades de servicios de balnearios en ese sector. Poco a poco la piqueta hizo lo suyo, se retiraron los escombros y se levantaron nuevos espacios con materiales más amigables con el medio ambiente. Esas unidades fiscales están fuera de esta futura intervención que sí se podrá extender hacia la articulación con algunos espacios públicos de playa. “Desde lo profesional siempre pusimos en valor a Pinamar porque más allá de las gestiones de gobierno que pasaron siempre hubo un compromiso con la planificación que no hemos visto en otros distritos donde el cemento sigue avanzando sobre las costas”, dijo a LA NACION el arquitecto Diego Domingorena, presidente del Capba-Distrito IX. “La avenida del Mar propone como desafío la relación playa, mar, dunas y ciudad y atender otra entre el espacio público y lo paisajístico”, agregó.El pasado 2 de octubre se abrió la inscripción para participar de este Concurso Nacional de Ideas. En solo dos semanas se anotaron 54 arquitectos o estudios que ya trabajan en sus planos, renders y maquetas que deberán presentar a los organizadores antes de fines del mes próximo. No es vinculante, por lo que no necesariamente el trabajo seleccionado tenga que ser plasmado en los hechos. Esta modalidad tiene un reciente antecedente en Mar del Plata. Desde la Administración de Punta Mogotes también se recurrió al Capba–Distrito IX para plantear este recurso y así conseguir ideas hacia la reformulación y modernización del emblemático complejo de balnearios. Finalmente se presentaron 13 propuestas. Para el caso de la avenida del Mar, se premiará al ganador con $10.000.000, $3.000.000 al segundo y $1.000.000 al tercero. También habrá menciones honoríficas. AntecedentesHace poco más de 20 años se había presentado y puesto a debate un proyecto para avanzar con una intervención sobre la avenida del Mar y el paseo costanero en general. El incentivo era un supuesto beneficio en el ordenamiento vehicular, mayor seguridad para el tránsito peatonal y un cuidado especial y mejoras para el espacio público y servicios en playas. Pero sumaba un elemento que tuvo rechazo casi unánime: asfaltar esa arteria que acompaña el principal corredor de balnearios y que, como muchos turistas gustan destacar, se disfruta descalzo, alejado del pavimento caliente por el sol de verano. Fue descartado. También es parte del punto de partida y no debería tener alteraciones la pasarela que durante los últimos años se construyó en madera, en sintonía con el nuevo diseño de las estructuras de servicios de playa, y que permite recorrer ese extenso paseo paralelo a la avenida del Mar para llegar a cada uno de los balnearios. El concurso busca, desde el trazo e ideas de los arquitectos dispuestos a participar del proyecto, encontrar la mejor convivencia entre establecimientos hoteleros, actividades comerciales y turísticas, accesos a balnearios y playa, áreas de estacionamiento, recorridos peatonales y sectores asociados al sistema dunícola que tienen como eje y vínculo común la avenida del Mar. Al mismo tiempo esta arteria tiene en sus transversales una capilaridad con el casco urbano y es allí también donde se busca encontrar esa pretendida solidez y fortalecimiento de la relación ciudad-costa. Es de las principales complejidades a resolver junto con la recuperación y rediseño de espacio público en veredas más alejadas del mar, en algunos casos convertidas como extensiones de parque de propiedades particulares.El corredor sobre el que se deben plantear propuestas abarca más de 72.000 metros cuadrados que incluyen residenciales unifamiliares y multifamiliares, hoteleros, comerciales, servicios e infraestructura turísticos y recreativos, junto con espacios de valor ambiental vinculados con el sistema costero.En las bases y condiciones del concurso propone “redefinir y jerarquizar el carácter urbano y paisajístico de este corredor a partir de una intervención que mejore la calidad y continuidad del espacio público, ordene las distintas formas de movilidad y accesibilidad, fortalezca la relación entre el tejido urbano”. “Que conecten ciudad y playa y respetar la identidad es el desafío”, remarcó Domingorena y planteó que la propuesta ganadora seguramente deberá demostrar “el límite virtuoso entre lo urbano y lo ambiental”. Se contempla la revalorización del espacio público con posibilidad de incorporación, por ejemplo, de equipamiento urbano. También resolver el problema que es el estacionamiento en momentos pico. En todos los casos se suma como condición que se apliquen soluciones afines con el frente costero “incorporando criterios de sostenibilidad, infraestructura verde, permeabilidad y adaptación al ambiente marítimo” y con “mínima intervención” sobre los médanos. Y siempre con el desafío de pensar este paseo más allá de las demandas del verano, con masivas concurrencias, sino con atención a su mejor uso y disposición durante todo el año. “Imaginamos un gran paseo costero, con mayor protagonismo para el peatón y espacios para caminar, andar en bicicleta, encontrarse, sentarse a mirar el mar y disfrutar del paisaje”, remarca Ibarguren y valoró este concurso para que las propuestas lleguen no solo de quienes ya conocen la ciudad sino también de quienes recién la descubren. “No se trata solamente de renovar una avenida: es una oportunidad para pensar entre todos cómo queremos relacionarnos con el mar y cómo queremos vivir y disfrutar nuestra costa en el futuro”, destacó.
Fuente: La Nación