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Quién es Gustavo Kumiega, el ginecólogo chaqueño detenido por abuso sexual y mala praxis
La policía de Chaco detuvo este viernes en Resistencia a Gustavo Kumiega, ginecólogo imputado en una causa penal en la que acumula al menos ocho denuncias por abuso sexual, violencia médica y mala praxis. La medida fue dispuesta por la fiscal Mariana Echarri tras allanamientos en distintas propiedades vinculadas al especialista.Kumiega es un ginecólogo y obstetra que trabajaba tanto en su consultorio privado, dentro de su vivienda, como en un conocido centro de salud de diversas especialidades ubicado en la capital provincial y perteneciente a la Federación Médica del Chaco (FemeChaco).En sus redes sociales, se describe a sí mismo como “certificado en ginecología, cirugía estética, ecografía tratamiento láser de HPV y patología mamaria”. El hombre también compartía sus viajes, recuerdos, compras y experiencias laborales en Instagram, donde se mostraba activo.El profesional quedó en el centro de una investigación judicial a partir de múltiples acusaciones que abarcan comentarios inapropiados, tocamientos sin consentimiento durante ecografías transvaginales, abuso sexual con acceso carnal en un contexto personal y un caso de falsificación de cirugía.El momento en que detienen a KumiegaLa detención del médico se concretó tras operativos del Departamento de Trata de Personas, la división de Cibercrimen y la Guardia de Infantería. La Justicia tramita las actuaciones en tres dependencias: la Fiscalía N°6, la Fiscalía N°2 a cargo de Ana González de Pacce y la Fiscalía N°4 especializada en violencia de género, conducida por Jorge Cáceres Olivera.El propio abogado defensor Zacarías Issolio confirmó que la orden de privación de la libertad se notificó de manera verbal tras los registros en los inmuebles. “Hoy a la mañana temprano no había orden de detención. Todavía no sé por qué la cosa cambió. Se dispuso vía telefónica”, declaró el viernes tras conocerse la noticia.Las denuncias contra el ginecólogoEl expediente se inició el pasado 29 de septiembre a partir de la denuncia formal de Karla Herrán, de 26 años. La paciente relató maniobras inapropiadas durante un examen clínico: “En una segunda visita hizo movimientos inapropiados con el transductor mientras me hacía la ecografía transvaginal. Tenía apoyado un codo en una de mis rodillas, algo innecesario. También me dio pastillas anticonceptivas vencidas”.A partir de la difusión pública del primer caso, otras siete mujeres acudieron a los tribunales chaqueños para declarar por hechos similares. Entre las presentaciones figura la acusación por abuso sexual con acceso carnal formulada por Romina C., quien reside en el exterior y prestará declaración testimonial de forma remota.Según consta en la presentación judicial, el hecho denunciado por Romina C. ocurrió a mediados de 2022 en la vivienda del médico: “Acepté quedarme, pero le manifesté expresamente que no tenía ganas de tener relaciones sexuales. Él comenzó a besarme insistentemente y a quitarme la ropa”. “Mi cuerpo permaneció paralizado y me encontraba en estado de shock. Él continuó y mantuvo relaciones sexuales conmigo pese a que yo le había manifestado que no tenía ganas”, agregó.De hecho, la mujer presentó un chat de una conversación entre ambos: “Qué loco que vos estés insinuando que yo soy mala persona cuando a vos te importó una mierda que yo esté llorando y no tenía ganas de tener relaciones y lo hiciste igual. Fue muy sorete de tu parte y ni hablar de como yo me sentí (pero en mi vida me a tocado sufrir mucho, estoy acostumbrada). Vos no me conoces, Dios te bendiga”. Ante esto, él no negó tales acusaciones y simplemente respondió “besos”.Las denunciantes también aportaron capturas de pantalla de intercambios que el profesional tuvo con ellas por Instagram, donde usaba expresiones como “¿Te vendría bien un doctorcito amoroso generoso?”.Por su parte, la paciente Jésica Ramírez detalló maniobras sin protocolos médicos en el consultorio: “Sin colocarse guantes, me apartó la ropa interior y me tocó con sus manos. Me colocó el transductor y nunca prendió la cámara. Me empezó a acariciar la pierna”. Asimismo, citó expresiones intimidantes pronunciadas por el ginecólogo durante la atención.La causa suma además acusaciones por mala praxis. La denunciante Melisa Vallejos expuso que en 2022 el médico le indicó una histerectomía para extirparle el útero. Tras continuar con su ciclo menstrual, un estudio posterior realizado con otro profesional confirmó que conservaba la totalidad de sus órganos reproductivos, por lo que eso no había ocurrido.En tanto, frente a los testimonios acumulados, la defensa sostiene que los planteos corresponden a desacuerdos en el trato profesional y no a figuras delictivas. Zacarías Issolio afirmó: “Después de haber leído las testimoniales, les puedo afirmar, sin lugar a dudas, que ninguna configura delito. Están cuestionando la manera en que el médico se comunicó, el trato inadecuado e inapropiado”.
Fuente: La Nación