General
Cámaras corporales del ICE: el DHS rechaza un pedido de activación automática durante redadas migratorias
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) rechazó formalmente la recomendación implementar la activación automática de cámaras corporales de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Las autoridades alegaron que tal mecanismo conllevaría riesgos operativos y problemas de privacidad.El rechazo del DHS al pedido de activación automática durante redadas migratoriasLa postura de la agencia federal se dio en respuesta a un nuevo informe del miércoles de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés). La auditoría determinó que ni la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) ni el ICE actualizaron adecuadamente sus planes de despliegue tecnológico.En la respuesta oficial contenida en el informe, Jeffrey M. Bobich, director ejecutivo de gestión financiera y sistemas del DHS, señaló que el departamento coincide con seis de las siete recomendaciones formuladas por la GAO, pero rechazó la activación automática.El director ejecutivo escribió que la activación automática “presenta riesgos operativos significativos, incluyendo activaciones accidentales o falsas durante el movimiento de rutina”.“Tales desencadenantes podrían resultar en la grabación no autorizada de interacciones sensibles con informantes o víctimas, o la grabación de transeúntes involucrados en actividades protegidas de la Primera Enmienda en áreas donde el uso de cámaras está restringido”, sostuvo, citado por The Washington Post.El informe de la GAO sobre la activación automática de cámaras corporalesEn el informe, realizado a petición de los demócratas del Congreso, la GAO recomendó que el ICE adoptara una tecnología de activación automatizada, que la CBP ya utiliza en los casos en que los oficiales retiran sus armas de fuego o activan las luces de emergencia en sus vehículos.Para respaldar su pedido, la agencia informó que la falta de controles automatizados del ICE “presenta el riesgo de que el personal no capture imágenes de los incidentes cuando se le exige hacerlo”.Los auditores escribieron que la imposibilidad de capturar imágenes podría resultar en “una pérdida de confianza” del público sobre la transparencia de las operaciones de la agencia.Los datos citados en el informe revelaron que la CBP no había actualizado sus planes para las cámaras desde 2022 y el ICE no había actualizado sus políticas desde 2024. Asimismo, enfatizaron el uso de tecnologías como la activación automatizada. “Mediante la implementación de actividades de control relacionadas con la activación de cámaras, como la tecnología de activación automatizada de cámaras, el ICE tendría un mecanismo mejorado para asegurar que las imágenes se capturen de acuerdo con la política y permitir a las agencias promover la confianza pública y proporcionar una mayor transparencia en las operaciones”, indicaron. Para concluir, los auditores escribieron: “Sin actividades de control confiables, el ICE corre el riesgo de que haya lagunas en la documentación y las pruebas en video que pueden hacer más difíciles las revisiones de los incidentes”.El momento en que ICE se lleva detenido a un hombre en FloridaEl contexto del pedido de la GAO al ICELa recomendación de la GAO se produce en medio de una creciente presión pública sobre las tácticas del ICE, impulsada por recientes tiroteos en los que participaron agentes federales.Uno de los casos más resonantes es el de Wilber Garcés Pérez, un venezolano de 28 años herido de bala en Austin, Texas, durante un control de tráfico por parte de un agente recluta que tenía asignada una cámara corporal pero no la llevaba encendida al momento del incidente.Según los datos del informe, hasta junio de 2026 la CBP había emitido aproximadamente 11.500 cámaras, casi todas ellas para la Patrulla Fronteriza. Por su parte, el ICE había desplegado 4800 cámaras hasta abril, repartidas entre Operaciones de Ejecución y Deportación e Investigaciones de Seguridad Interior.
Fuente: La Nación