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El papa León XIV será dado de alta hoy tras ser operado por un cáncer de pulmón
ROMA.- Tal como se especulaba en la víspera, el Papa, que el martes pasado fue operado por un cáncer de pulmón y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, será dado de alta este sábado.El doctor Luigi Carbone, y el profesor Stefano Margaritora, en un parte difundido a las 11.30 locales (las 6.30 de la Argentina) dijeron que, “en relación con la evolución postoperatoria, teniendo en cuenta los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizadas esta mañana, y tras evaluar el cuadro clínico, se ha considerado que el Santo Padre puede recibir el alta”.La Sala de Prensa de la Santa Sede enseguida precisó que “tras la evaluación médica realizada esta mañana, el Papa León XIV recibirá hoy el alta del Policlínico Gemelli”. “Abandonará el hospital a primera hora de la tarde y regresará al Vaticano. Mañana, rezará el Ángelus desde la ventana del apartamento papal”, anunció.La noticia no sorprendió ya que, desde el shock del parte médico posterior a la intervención del martes -que conmovió al mundo porque reveló la remoción de un “adenocarcinoma pulmonar”, un tumor maligno-, los partes médicos fueron siempre positivos. Ese mismo martes se consignó que la intervención, que duró 90 minutos con una técnica no invasiva videoasistida, había sido “exitosa y sin complicaciones”. Además, en lo que más conmovió al mundo, informó que para que fuera “radical”, se había extirpado el lóbulo inferior derecho.Los días siguientes hablaron de una evolución regular, de un Papa -de 71 años, pero que hace regularmente deportes- que se alimentaba bien, que había hecho fisioterapia respiratoria, se había levantado, comenzado a trabajar y hasta a recibir la visita de sus colaboradores. El viernes el parte médico consignó una “mejora constante en su estado general” e indicó que la recuperación postoperatoria le permitía ya “realizar sus actividades diarias habituales con total autonomía”. El Papa incluso celebró misa, allí, en el sector del décimo piso del Gemelli, y el Vaticano difundió sus primeras imágenes desde el día de la operación, en las que apareció de pie y en buen estado.La Sala de Prensa hizo saber que también hoy al mediodía el Papa volvió a celebrar misa en el mismo lugar, en lo que representará su despedida del Gemelli, donde finalmente se habrá quedado cinco días y no siete, como el Vaticano había dicho en un primer momento. Otro fiel reflejo de su buena recuperación fue la noticia de que tuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, a quien le pidió una tregua especial para una zona bajo sitio de Ucrania. Además, desde el hospital trascendió que el Papa vivió esta primera cirugía de su vida e internación como máximo líder de la Iglesia católica, con inmensa serenidad -no hay que olvidar que es un agustino-, calma y “buen ánimo”. Más allá de la evidentemente buena recuperación, siguen las dudas en cuanto a si el primer papa estadounidense -peruano de adopción-, podrá realizar su primer viaje a América Latina previsto del 6 al 17 de noviembre próximo. Faltan sólo 20 días para el vuelo Roma-Montevideo. Si bien la intención de ir del Papa es clara y siguen adelante los preparativos para la realización de la gira -el Vaticano dio a conocer la lista de cerca de 80 periodistas admitidos al vuelo papal a Uruguay, Argentina y Perú-, al tratarse de un viaje muy exigente y extenuante muchos médicos consultados lo consideraron algo muy poco recomendable y prudente. Por eso, habrá qué ver cuál es la opinión de los médicos del Papa y cuál es su decisión.En medio de gran incertidumbre, tampoco se descarta un anuncio de postergación del viaje que, quizás, podría hacer el propio Papa mañana al mediodía romano -las 7 de la Argentina-, cuando vuelva a aparecer en público para la oración mariana del Ángelus. Pero esta es solo una especulación y habrá que esperar.Lo cierto es que todas las cámaras del mundo estarán enfocadas sobre la ventana del tercer piso del Palacio Apostólico, el despacho pontificio, donde se asomará Robert Prevost, para ver cómo está, cómo habla, su semblante. Lo hará exactamente una semana después de su anuncio-shock de que debía operarse de un nódulo “en estado inicial y bien localizado”, que resultó maligno. De hecho, aún se espera el resultado histológico de los ganglios linfáticos extirpados durante la operación, que resultó mucho mayor y seria de lo que se pensaba, algo clave porque entonces se sabrá si ya no tiene cáncer, si la cirugía logró “limpiar” todo, o si deberá someterse a algún tipo de tratamiento.
Fuente: La Nación