El Niño pone a prueba al Litoral: el Paraná baja en Misiones, pero sigue creciendo en Corrientes y aumentan los evacuados

ROSARIO.– Después de 10 días de subas, los ríos del Litoral muestran las primeras señales de alivio. El Uruguay comenzó a bajar en el tramo de frontera con Brasil y el Paraná registró una leve tendencia descendente en Puerto Iguazú. Pero el respiro es parcial: el agua que ya pasó por Misiones sigue viajando hacia el sur y, en Corrientes, el Paraná continúa en ascenso. La cantidad de evacuados en esa provincia se duplicó en 24 horas y llegó a 222 personas.El dato que ordena el fin de semana es la represa de Yacyretá, que tenía previsto para este sábado el pico de crecida. El Instituto Nacional del Agua (INA) había anticipado que, desde esa fecha, Corrientes, Goya y Barranqueras podrían alcanzar niveles de evacuación.En Puerto Iguazú, el Paraná marcó este viernes 120,81 metros sobre el nivel del mar en la estación Puente de la Amistad, según la Comisión de Crecidas de Itaipú Binacional. Ese era el pico esperado para el frente de lluvias que acaba de pasar y, desde ahora, se prevé una ligera baja. Itaipú abrió el jueves el canal central de su vertedero y llegó a evacuar 12.600 metros cúbicos por segundo.El coordinador de la comisión, Paulo Zanelli Jr., pidió no confiarse: hay lluvias pronosticadas y, dijo, hay que “estar preparados para cualquier situación”. La crecida en ese tramo se explica en buena medida por el río Iguazú, que Itaipú no controla y que, al desembocar cargado, frena el desagüe del Paraná y eleva su nivel.En el Uruguay la tendencia también es a la baja, aunque lenta y todavía por encima de las marcas de inundación. En Santo Tomé el río quedó estacionado en 10,98 metros y el paseo costero sigue cerrado. Enfrente, en São Borja, del lado de Brasil, bajó 19 centímetros desde el pico del martes, pero permanece más de un metro sobre el nivel de inundación. Es la quinta crecida del año allí y hay 22 evacuados. Paso de los Libres se mantiene en etapa de evacuación, con 31 personas alojadas en el ex Regimiento.Alvear es la excepción: el río está estacionado en 10,54 metros, pero Defensa Civil local proyecta que podría crecer hasta dos metros más. Con 13 metros, unas 75 a 80 familias (cerca de 230 personas) deberían dejar sus casas y, por encima de 13,20 metros, se corta la ruta en el paraje Isoquí, hacia La Cruz.El panorama cambia aguas abajo. Según Defensa Civil de Corrientes, la provincia tiene 151 evacuados en refugios y 71 autoevacuados en casas de familiares. En la capital correntina se sumaron 14 familias autoevacuadas y, en Itatí, los evacuados pasaron de 14 a 55 en un día. Se alojan en la Casa Promesera y en el hospedaje Taba Cue.En Itatí, el Paraná llegó a 7,02 metros, por encima del nivel de alerta (6,80) y a 48 centímetros de la marca de evacuación. En Ituzaingó está en 4,70 metros, ya sobre el nivel de evacuación de 4 metros. En la ciudad de Corrientes llegó a 6,03 metros, todavía por debajo del nivel de alerta de 6,50.Del otro lado del río, en Ayolas, Paraguay, el Paraná está en 6,29 metros, casi dos metros por encima del nivel de alerta, y el Comité de Emergencias local contabiliza unas 635 personas fuera de sus casas.En San Antonio de Apipé, la isla frente a Ituzaingó que depende del caudal que suelta Yacyretá, hay 44 evacuados, alojados en viviendas municipales y casas de familiares. A eso se suman productores que se autoevacuaron. Las proyecciones oficiales indican que entre el 40% y el 45% de la superficie de la isla quedará bajo agua.El intendente Gustavo Figueredo comparó la situación con la crecida histórica de 1982 y advirtió que el mayor daño no será habitacional sino productivo: en la isla hay registradas 7600 cabezas de ganado. Personal de la Policía Rural e Islas y del Ministerio de la Producción trabaja para trasladar la hacienda a zonas altas. El problema, explicó Figueredo, llega cuando el agua baja: “todo lo que queda bajo agua se destruye”, y el barro que queda enferma a los animales. Según informes provinciales, el agua podría mantenerse alta hasta febrero, marzo o abril.La emergencia reavivó el reclamo del municipio a la Entidad Binacional Yacyretá por las obras de defensa costera con piedra, paralizadas desde 2019. Figueredo también sostiene que el último censo registró 1500 habitantes, cuando un relevamiento propio contó 3228, lo que, según el municipio, le hace perder fondos de coparticipación.El gobernador correntino Juan Pablo Valdés recorrió la isla y anunció que se construirá un albergue permanente para los isleños que, en cada crecida, “son trasladados de urgencia y no quieren dejar la isla”.En Misiones, Vialidad Nacional y Corredores Viales habilitaron desde las 16 del jueves el tránsito parcial en la Ruta Nacional 12, sobre los puentes de los arroyos Banana y Paranay, en el departamento Montecarlo, después de varios días de corte total. El paso es asistido, de a un vehículo por vez, y solo para autos, colectivos y camiones de hasta 20 toneladas con productos esenciales. En Misiones hay 19 evacuados.Para el fin de semana se espera una tregua climática. Se prevé el ingreso de una masa de aire frío y seco que desplazará el frente que provocó las lluvias, con mínimas de entre 10 y 12 grados y de hasta 8 el lunes. Pero los pronosticadores de Misiones anticipan que las lluvias importantes volverían la semana próxima, con acumulados superiores a lo normal en la segunda quincena de octubre, sobre todo en el norte misionero y en la cuenca alta del Paraná, en Brasil, de donde proviene el agua que alimenta la crecida.El trasfondo del problema es El Niño. Juan José Neiff, investigador del Conicet en el Centro de Ecología Aplicada del Litoral, comparó la masa de calor acumulada en el Pacífico con la de 1997-1998: entonces el indicador era de 1,79 y hoy es de 3,21. Con ese nivel, advirtió, el fenómeno va a durar más que lo vivido hasta ahora, con lluvias que podrían superar los 300 milímetros en pocas horas.

Fuente: La Nación