El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) actualizó y unificó las medidas de prevención para evitar el ingreso a la Argentina de dos plagas exóticas que pueden viajar escondidas en los barcos que llegan a los puertos nacionales. Se trata de la polilla esponjosa de raza asiática y la polilla esponjosa de raza japónica, dos insectos que podrían provocar importantes daños en las producciones forestales y agrícolas del país.
La medida quedó establecida mediante la Resolución 872/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial, que reúne en un único texto disposiciones que ya estaban vigentes y actualiza los procedimientos de control sobre las embarcaciones provenientes de zonas de riesgo.
Ambas plagas, conocidas científicamente como Lymantria dispar de raza asiática y japónica, son consideradas cuarentenarias ausentes en la Argentina. Según explicó el organismo, su peligrosidad radica en la elevada cantidad de huevos que pueden depositar las hembras, cuya viabilidad puede alcanzar los 24 meses, y en su capacidad de dispersión y adaptación a distintas especies vegetales.
De acuerdo a lo informado, los barcos constituyen la principal vía potencial de ingreso de estos insectos, ya que las polillas pueden depositar sus huevos sobre las superficies de las embarcaciones y trasladarse así de un continente a otro. El riesgo alcanza tanto a buques de carga como a pesqueros, científicos y de pasajeros.
Por eso, la normativa establece requisitos para las embarcaciones que hayan permanecido durante los últimos 24 meses en zonas donde están presentes estas plagas. Aquellas que hayan pasado por determinados puertos del noreste y extremo oriental de Asia durante los períodos de vuelo de las hembras deberán presentar un certificado oficial que acredite que fueron inspeccionados y se encuentran libres de estos insectos.
Además, las agencias marítimas deberán informar al Senasa sobre el arribo de esas embarcaciones con al menos 72 horas de anticipación. A partir de una evaluación de riesgo, el organismo determinará si pueden operar normalmente o si necesitan una inspección física antes de iniciar sus actividades.
En caso de detectar huevos o larvas, Senasa podrá ordenar la limpieza y el tratamiento fitosanitario del barco, cuyos costos estarán a cargo de la embarcación o su agencia marítima. Si esas medidas no pudieran realizarse, se podrá solicitar a la autoridad marítima que no autorice su ingreso a los puertos argentinos.
La resolución, que entrará en vigencia el 17 de octubre, reemplaza cuatro disposiciones anteriores. Sin embargo, el propio organismo aclaró que no se trata de una modificación sustancial del régimen de control, sino de una actualización y unificación de las medidas preventivas que ya se aplicaban para mantener a estas plagas fuera del territorio nacional.
Cabe mencionar que en los fundamentos de la resolución, Senasa advirtió que existen antecedentes de buques que arribaron a puertos argentinos después de haber permanecido en terminales marítimas donde están presentes estas polillas. Si bien esto no implica que las plagas hayan ingresado al país, el organismo considera que existen condiciones favorables para su establecimiento y dispersión en el territorio nacional, lo que podría generar consecuencias no solo para las producciones forestales y agrícolas, sino también para el ambiente y el comercio exterior.
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Para determinar qué embarcaciones deberán ser inspeccionadas, el organismo tendrá en cuenta distintos factores, como los períodos de navegación en zonas de riesgo, la existencia de brotes de estas plagas en sus lugares de origen y los antecedentes de detecciones informados por las autoridades fitosanitarias de otros países. De esta manera, los controles no serán necesariamente iguales para todos los barcos, sino que dependerán del riesgo que represente cada uno.
Fotos polillas: Bioprotection portal
Agro & Campo
Viajeras clandestinas: El Senasa actualizó los controles sobre los barcos que llegan a la Argentina para evitar el ingreso de dos peligrosas polillas asiáticas
Fuente: Bichos de Campo