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Maduro desafía al juez en una tensa audiencia en Nueva York y rechaza los nuevos cargos por torturas
NUEVA YORK.– El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes este jueves de una nueva acusación de Estados Unidos en la que se les imputa haber conspirado para torturar a opositores políticos.Los nuevos cargos, presentados el jueves pasado, ampliaron mucho el proceso penal estadounidense contra Maduro, de 63 años, y Flores, de 70. Anteriormente se habían declarado inocentes de los cargos de haber abusado de su poder para ayudar a narcotraficantes a transportar cocaína.Maduro y Flores, capturados en enero por el Ejército estadounidense en Caracas en una operación ordenada por el presidente Donald Trump, fueron llevados con grilletes en los tobillos al tribunal, donde presentaron sus alegatos en una comparecencia ante el juez de distrito Alvin Hellerstein en la corte federal de Manhattan.Como hicieron en el pasado, escucharon el proceso a través de audífonos que transmitían la voz de un traductor del tribunal. Cuando entraron a la sala, Maduro saludó con la mano a personas en la galería y estrechó la mano de uno de sus abogados, Barry Pollack, y Flores le dio un beso en la mejilla a otro de los abogados, Mark Donnelly.Maduro respondió dos veces a la solicitud de un juez de que presentara una declaración de culpable o no culpable, diciendo que los cargos en su contra eran “acusaciones falsas y testimonio falso”. Molesto, el juez tomó el asunto en sus propias manos, diciendo que “se presentará una declaración de no culpabilidad en nombre del señor Maduro”.Flores fue menos combativa. Después de decir que había leído una versión de la nueva acusación escrita en español, dijo al juez a través del intérprete de español: “Soy completamente inocente. No soy culpable”.Torturas a “conspiradores” La Fiscalía de Manhattan afirma que Maduro ordenó a funcionarios que torturaran a políticos de la oposición y a personal militar acusados de conspirar contra él para mantener el poder en el país caribeño.La acusación formal de tortura presentada en Nueva York señala que el objetivo era “reprimir y castigar a la oposición política, silenciar la disidencia (...), preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros”.El escrito alude, sin nombrarlo, al caso de un oficial detenido en 2013 a quien Maduro consideraba sospechoso de preparar un golpe de Estado.Según los fiscales, Maduro habría ordenado su detención y traslado a los servicios de inteligencia militar. Posteriormente, habría sido golpeado y sometido a repetidas descargas eléctricas durante su reclusión.En otro presunto incidente descrito en la acusación, Maduro ordenó en 2014 a sus subordinados que secuestraran a militares para obtener de ellos información sobre posibles disidentes, y les dijo que “los apretaran más” cuando algunos se mostraban desafiantes.Flores se mostró de acuerdo con el plan en la reunión y descartó una alternativa sugerida para recabar información mediante la infiltración en las filas, según la acusación.Ni Maduro ni Flores están acusados de haber llevado a cabo personalmente ningún acto de tortura. El juicio está previsto que comience el 1 de junio, y cada uno de ellos se enfrentaría a una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión si fueran declarados culpables de todos los cargos.Las relaciones entre el socialista Maduro y Estados Unidos fueron tensas durante sus 13 años en el poder al frente del país petrolero. Sucesivos gobiernos estadounidenses impusieron sanciones a altos cargos venezolanos y a empresas estatales clave, alegando violaciones de los derechos humanos, corrupción y fraude electoral.La campaña de presión culminó con la operación del 3 de enero, cuando Maduro y Flores fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de drogas anunciados ese mismo día. Desde entonces están recluidos en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.La exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, ha liderado Venezuela desde su captura y ha intensificado la cooperación con Estados Unidos, sobre todo en lo relativo a la explotación petrolera, mientras la oposición exige una mayor presión de Washington para avanzar hacia la transición democrática que deje atrás al chavismo.Agencias AFP, AP y Reuters
Fuente: La Nación