Las hormigas invaden las casas en octubre: qué hacer para que no entren y qué productos son inútiles

Llega la primavera, la temperatura empieza a subir, las plantas florecen y… aparecen las hormigas en casas y departamentos. Además, las hormigas salen en masa después de una lluvia para realizar su “vuelo nupcial” y reproducirse, aprovechando que la tierra está blanda y la humedad ambiental es alta. Lo cual, digámoslo, no sería un gran problema si se tratara tan solo de pequeñas filas que deambulan por el jardín, por ejemplo. Pero cuando invaden el interior de la vivienda y se vuelven difíciles de controlar, es preciso actuar. En estos casos, muchas personas recurren a soluciones rápidas que parecen funcionar durante unos días, pero que en realidad no eliminan la colonia y terminan agravando la situación. Por eso, para combatirlas con eficacia es fundamental entender por qué aparecen, qué las atrae y cuáles son los mejores métodos para evitar que se instalen dentro del hogar.Costa Esmeralda: el impensado fenómeno que vive el proyecto top de la costa, con lotes “baratos” y compradores que buscan casas de US$500.000Octubre coincide con una etapa de intensa actividad para muchas especies de hormigas. El aumento de la temperatura acelera la búsqueda de alimento y agua, al mismo tiempo que las colonias incrementan su actividad reproductiva. Por eso es habitual que, después del invierno, comiencen a aparecer senderos perfectamente organizados que conectan el exterior con cocinas, lavaderos, patios o balcones. Una sola exploradora puede detectar una fuente de alimento y dejar un rastro químico que luego seguirán cientos de individuos.La principal razón por la que las hormigas ingresan a una vivienda es la disponibilidad de comida. Migas, restos de alimentos, envases mal cerrados, frutas maduras o pequeñas gotas de bebidas azucaradas son suficientes para atraerlas. También buscan agua, especialmente en cocinas y baños, donde pueden encontrar humedad constante. Incluso una canilla que pierde o una maceta con exceso de riego pueden convertirse en puntos de interés para una colonia cercana.Cómo prevenir y combatirLa prevención sigue siendo la herramienta más eficaz. Mantener las superficies limpias, guardar los alimentos en recipientes herméticos y retirar la basura con frecuencia reducen notablemente las posibilidades de una invasión. También es importante sellar grietas, juntas de pisos, espacios debajo de puertas y otros puntos por donde suelen ingresar. Muchas veces las hormigas utilizan trayectos que pasan desapercibidos para los habitantes de la vivienda, aprovechando pequeñas aberturas en marcos de ventanas, cañerías o paredes.La avenida de zona norte que empieza a atraer desarrollos premium con valores 20% más bajos que LibertadorUno de los errores más habituales es concentrarse exclusivamente en las hormigas visibles. Cuando aparecen sobre una mesada o el suelo, muchas personas recurren inmediatamente a insecticidas en aerosol. Aunque estos productos eliminan a los individuos que están a la vista, rara vez solucionan el problema de fondo. De hecho, pueden complicarlo. Al matar a las hormigas obreras antes de que regresen al hormiguero, se corta el flujo natural hacia la colonia y se reduce la posibilidad de que el veneno llegue a la reina, que es el verdadero objetivo para erradicar la infestación.Por esa razón, los especialistas suelen considerar que los aerosoles domésticos tienen una eficacia limitada cuando se utilizan como única estrategia. También ocurre algo similar con varios remedios caseros muy populares. El uso de limón, vinagre, café molido, cáscaras de cítricos o tiza puede alterar temporalmente el recorrido de las hormigas o actuar como repelente durante algunas horas, pero no elimina la colonia. Lo mismo sucede con algunas barreras improvisadas que generan la sensación de control porque modifican el trayecto de los insectos, aunque en la práctica las hormigas suelen encontrar una ruta alternativa pocos días después.Los cebos insecticidas son, en general, una de las herramientas más efectivas porque aprovechan el comportamiento social de estos insectos. Las obreras transportan el producto al hormiguero y lo comparten con el resto de la colonia. El proceso es más lento que el uso de un aerosol, pero permite alcanzar sectores que serían imposibles de tratar directamente. Por eso, cuando se utilizan cebos, es importante resistir la tentación de matar a las hormigas que los consumen: justamente se necesita que regresen al nido para distribuir el principio activo.¿Y cómo eliminarlas del jardín?El exterior de la vivienda también merece atención. Los jardines, canteros y espacios con vegetación suelen albergar hormigueros que pasan inadvertidos hasta que la colonia encuentra una fuente atractiva dentro de la casa. Revisar el perímetro, detectar caminos frecuentes y controlar la vegetación pegada a muros y medianeras ayuda a reducir el riesgo de ingreso. En propiedades con patio o fondo, las hormigas cortadoras pueden convertirse además en una amenaza para plantas y árboles ornamentales, por lo que el control debe ser más amplio.Las plagas persistentes suelen ser una señal de que existe una colonia grande o más de un hormiguero activo cerca de la vivienda. En esos casos, los tratamientos profesionales pueden resultar necesarios, especialmente cuando las invasiones se repiten todos los años o se extienden a varios ambientes. Por eso, frente a este escenario, la estrategia más efectiva combina prevención, higiene y control específico de las colonias. Identificar el origen de la infestación y actuar sobre el hormiguero sigue siendo la forma más eficaz de evitar que estos pequeños invasores conviertan una casa en parte de su territorio.

Fuente: La Nación