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El gas lacrimógeno llegó hasta el anexo del Congreso durante los enfrentamientos por la marcha universitaria
El gas lacrimógeno que lanzaron las fuerzas de seguridad para dispersar a los manifestantes durante la Marcha Federal Universitaria ingresó al anexo del Congreso. Según pudo saber LA NACION, varios diputados se descompusieron tras entrar en contacto con el compuesto químico. Entre ellos se encontraban Agustina Propato, Carlos Castagneto y Cecilia Moreau, que se descompuso y debió ser atendida por personal médico.Las imágenes a las que accedió este medio muestran la reacción de empleados mientras ingresan al conjunto de edificios que complementan al Parlamento -y donde se encuentran las oficinas de los legisladores, salas de comisiones y otras dependencias administrativas-. Mientras que algunos tosen e intentan limpiarse los ojos, otros utilizan cualquier objeto a mano -desde camperas hasta barbijos- para tratar de protegerse.Los incidentes en las inmediaciones del Congreso tuvieron comenzaron pasadas las 16, horas después de que la sesión convocada por la oposición en Diputados para voltear el DNU 70/23 de Milei fracasara.Mientras algunos activistas de izquierda rompían bancos y tiraban piedras, la policía arrojaba agua y gases lacrimógenos. Las fuerzas de seguridad reportaron 3 oficiales de Gendarmería Nacional, uno de la Policía Federal y uno de Prefectura Naval heridos con elementos contundentes durante los altercados.En paralelo, el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) reportó dos manifestantes heridos, uno de los cuales fue trasladado al Hospital Ramos Mejía. Cerca de las 17.15 la Policía de la Ciudad detuvo a un hombre que arrojó piedras contra un móvil policial en Montevideo y Bartolomé Mitre.A raíz de los disturbios, una gran cantidad de asistentes a la manifestación decidieron alejarse de la zona. La mayoría lo hicieron mientras tenían los ojos enrojecidos y/o utilizaban máscaras improvisadas.En tanto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, compartió un video de unos encapuchados que buscaban romper el vallado establecido por las fuerzas de seguridad, destruyeron bancos y arrojaron objetos.Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada.El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o… pic.twitter.com/qRJcbdcIrh— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) October 15, 2026“Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En Argentina, nadie está por encima de la ley”, escribió la titular de la cartera.La movilización“Educación, soberanía y democracia” fue una de las consignas elegidas por el frente sindical universitario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA) para la Quinta Marcha Federal Universitaria que se desarrolla este jueves en la Plaza del Congreso. El reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso, volvió a convocar a miles de personas en las calles.La columna de la Universidad de Buenos Aires (UBA) partió temprano desde Plaza Houssay y avanzó por las avenidas Córdoba y Corrientes. Pasadas las 15, los manifestantes aguardaban sobre avenida de Mayo para ingresar las inmediaciones del Parlamento, donde se montó un escenario desde el que estaba previsto un acto.Al frente de la movilización avanzaba una bandera con la consigna “Defendamos la UBA”. Entre los asistentes había directores de hospitales universitarios, docentes, estudiantes y dirigentes gremiales.Detrás se desplegaban banderas de distintas facultades y organizaciones universitarias que ya participaron de anteriores movilizaciones durante la gestión de Javier Milei, junto con referencias a instituciones emblemáticas como el Hospital Roffo y a los tres premios Nobel formados en la UBA.Además de los incidentes, la jornada estuvo marcada además por las fuertes lluvias que afectaron a la ciudad de Buenos Aires durante la tarde. Como consecuencia, algunos gremios y agrupaciones se retiraron antes.
Fuente: La Nación