“Es un Maradona”: revelaron los informes sobre Lionel Messi cuando llegó a Barcelona y uno recomendó no contratarlo

“Salvando las distancias, es un Maradona (pequeño de edad)”. La comparación parece inevitable a la luz de lo que ocurrió después, pero fue escrita en 2000, cuando Lionel Messi tenía apenas 13 años y buscaba un lugar en las divisiones inferiores de Barcelona. No todos compartían aquella mirada. Uno de los tres formadores que evaluaron al chico llegado desde Rosario dejó una recomendación categórica, incluso subrayada en su informe en mayúscula: “CREO QUE NO S’HA DE FITXAR”. 26 años después, aquellos informes salieron a la luz y revelaron las diferencias de criterio que rodearon la incorporación del futbolista que terminaría por transformar la historia del club catalán.Los informes inéditos fueron difundidos por Florent Torchut, periodista francés de France Football y autor de la biografía Rey Leo, que compartió en sus redes las evaluaciones elaboradas durante las primeras pruebas del argentino, en el otoño europeo de 2000. Los documentos muestran un contraste extraordinario: mientras uno de los observadores se animaba a compararlo con Diego Armando Maradona, otro consideraba que sus limitaciones físicas eran suficientes para descartar su contratación.La evaluación más contundente en contra del rosarino reconocía, en principio, sus virtudes futbolísticas. “Considero que es un jugador de una calidad técnica indiscutible, pero su limitación física (142 cm y una complexión pobre) le impide poder competir ahora mismo en su categoría”, comenzaba el informe. El formador fue todavía más lejos: “Y por mucho que crezca en un año, medirá 150 cm, y con esta altura, junto con la deficiente complexión física que presenta, pienso que es muy complicado jugar en categoría cadete preferente”. La conclusión, escrita en mayúsculas, no dejaba margen para las interpretaciones: “CREO QUE NO S’HA DE FICHAR”. Y proponía “seguir su evolución física y volver a probarlo dentro de un par de años”.La mirada del tercer evaluador era completamente distinta. Su análisis fue el más breve de los tres, pero también el más llamativo por la referencia elegida: “Salvando las distancias, es un Maradona (pequeño de edad). Yo lo ficharía, tiene que ir a mucho más. Ya veremos su evolución”. A diferencia de su colega, apostaba por el potencial del argentino y recomendaba su incorporación inmediata.El primer informe también ofrecía una valoración positiva: “Por su edad, es un jugador técnicamente muy completo, destaca sobre sus compañeros, tiene visión de juego, es ágil, es vivo, listo, un dribling muy bueno, pase bueno, es un jugador muy completo, y sobresale de todos sus compañeros”. Sin embargo, también advertía sobre su estatura: “Le falta físico, no da por alto (estatura). Los rivales la mayoría son superiores en físico. Gran jugador”.Las dudas no impidieron que Barcelona avanzara con su contratación. El 14 de diciembre de 2000, Carles Rexach, entonces secretario técnico del club, dejó asentado en una servilleta el compromiso de ficharlo “bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra”. Una frase que adquiere otra dimensión frente a las evaluaciones que ahora se conocieron.El resto es historia. Messi debutó en el primer equipo en 2004 y terminó su etapa en Barcelona con 778 partidos oficiales, 672 goles y 35 títulos. Se convirtió en el máximo goleador de la institución y en una de las figuras más importantes de todos los tiempos. Aquel chico, que finalmente alcanzó los 170 centímetros, al que un formador recomendaba no contratar, terminó por superar incluso las expectativas de quien se había animado a compararlo con Maradona.

Fuente: La Nación Deportes