El relato del hijo del paciente que murió en la clínica trucha: “No sabían leer un electro; volvió a casa y se murió”

La investigación por la presunta clínica ilegal Argentina Salud, en González Catán, sumó en las últimas horas el duro testimonio de Damián, el hijo de un paciente que murió tras haber sido atendido en el establecimiento. Según relató, su padre regresó a su casa luego de recibir una inyección y falleció apenas 20 minutos más tarde.El hombre sostuvo que recién meses después, al revisar la documentación médica con profesionales de confianza, descubrió presuntas irregularidades en la atención recibida. “Nosotros no sabíamos que había mala praxis. Nunca me imaginé que no lo atendieran médicos”, afirmó durante una entrevista en LN+.Damian, hijo de la victima“Le hicieron un electro que salió pésimo”Damián recordó que todo ocurrió el 4 de enero, cuando su padre comenzó a sentir un fuerte dolor mientras jugaban al pádel. “Estábamos jugando al pádel. Volvió a mi domicilio con dolor. Mi mamá y mi nene lo llevaron a Argentina Salud. Le hicieron un electro, le inyectaron ketorolac y lo mandaron a la casa porque le dijeron que era algo abdominal”, contó.Según aseguró, el estudio cardíaco evidenciaba un cuadro que requería otra respuesta médica. “El electro salió pésimo. Él tenía un preinfarto. Mi papá falleció a los 20 minutos de volver de esta clínica, si se la puede llamar así”, expresó.En ese sentido, sostuvo que la atención fue deficiente porque quienes lo recibieron no interpretaron correctamente el resultado. “Le hicieron el electro, que salió mal, y él tenía que haber sido intervenido. No lo sabían leer”, denunció.La denuncia y el hallazgo de irregularidadesEl hombre explicó que durante meses intentó obtener respuestas de parte del establecimiento, pero aseguró que siempre le indicaban que el profesional que había atendido a su padre no se encontraba disponible.Con el paso del tiempo, decidió mostrar la documentación médica a profesionales conocidos. “Llegué a eso por médicos amigos que me pedían los estudios. Con el dolor que teníamos ninguno quería tocar el tema”, relató.A partir de esas consultas, afirmó haber detectado inconsistencias en la documentación. “Fui con pruebas. Ahí el fiscal nos tomó la denuncia. El electro estaba mal y habían adulterado los sellos”, sostuvo. Además, dijo conservar toda la evidencia vinculada al caso. “Tengo todo: el electro, los sellos, la hora, el paciente. El electro es la prueba”, afirmó.“Tenía que estar clausurado y seguían atendiendo”El testimonio también apuntó contra el funcionamiento del establecimiento incluso después de iniciadas las actuaciones judiciales. “Hicimos la denuncia con el fiscal dentro del lugar. Seguían trabajando normalmente y tenía que estar clausurado. Tenía pacientes adentro”, cuestionó.Siguiendo con su relato, se presentó nuevamente en el lugar cuando le informaron que se desarrollaba un operativo. “Me llamaron para decirme que estaba la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) ahí. Fui y el fiscal me tomó la denuncia. Me tomó declaración con la causa”, explicó.Damián también hizo referencia a los incidentes ocurridos durante las protestas frente al centro médico. “No hay explicación alguna. Encima que voy, me agreden”, lamentó.Entre los principales investigados aparecen Rubén Santarceri y Gabriel Musse, quienes ya habían estado detenidos en una causa por homicidio relacionada con piratas del asfalto. Además de Rubén, sus dos hijos Nicolás Alberto Santarceri y Brian Marcelo Santarceri fueron detenidos, junto con su esposa Noelía Sofía Luna y Dunia Mercedes Suazo Pulido, una médica cubana que no había validado su matrícula en la Argentina. Los seis son investigados como quienes conformaron la organización desde el inicio.La causa está a cargo del fiscal Fernando Garate, de la UFI descentralizada N°1 de La Matanza, y del juez de Garantías Rubén Ochipinti. Los procedimientos fueron realizados por la División Investigación del Robo Organizado de la Policía Federal.
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