El Gobierno refuerza su operativo por el fenómeno de El Niño y Monteoliva encabeza una mesa de monitoreo

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, lideró este jueves por la mañana un encuentro de seguimiento junto a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para evaluar el impacto del fenómeno El Niño en el territorio argentino y ajustar la respuesta coordinada del Gobierno nacional frente a potenciales contingencias.Durante la reunión en las instalaciones de la calle San Juan 2200, las autoridades evaluaron los escenarios de riesgo a partir de los instrumentos de control técnico y los esquemas preventivos. Todas las medidas —informaron a LA NACION— buscan agilizar la capacidad operativa del Estado ante escenarios adversos.Del encuentro participaron el secretario de Seguridad Nacional, Martín Alejandro Ferlauto; el secretario de Comunicación y Prensa de la Presidencia de la Nación, Fabián Fernández; el director ejecutivo de la AFE, Santiago Hardie; y el subdirector ejecutivo del organismo, Ignacio Cabello.El despliegue forma parte del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, un esquema aprobado mediante la Resolución 559/2026, emitida en julio de este año. Este programa, bajo el mando de la AFE, busca afianzar el trabajo conjunto entre las autoridades provinciales y nacionales para hacer más eficaces las tareas sobre el terreno a través de canales de asistencia permanentes.En este marco de prevención, la agencia concretó 12 instancias de trabajo desde abril y puso en marcha los mecanismos del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) a nivel local y regional. A su vez, las autoridades conformaron la Mesa Nacional de Seguimiento ENOS 2026-2027 con el objetivo de monitorear las contingencias asociadas a las precipitaciones.Mediante un comunicado oficial, desde el Ministerio de Seguridad destacaron también el tablero de control del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME), que reúne informes meteorológicos, alertas, mediciones hidrológicas y datos territoriales.Con este insumo y la revisión de los registros históricos de inundaciones disponibles, los equipos técnicos anticiparon modelos sobre el posible impacto en 18 municipios, repartidos en seis provincias distintas.Además de este mapa de vulnerabilidad, los programas de formación destinados a las áreas de protección civil capacitaron a 4.328 personas entre marzo y septiembre, que formarán parte de los equipos de contención territorial.Se prevé que los efectos impacten principalmente en el noreste argentino, ya que es donde se esperan las mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las habituales. Las provincias más afectadas serían Misiones, Corrientes, Chaco y Santa Fe.

Fuente: La Nación