Alexander Vallejos, 26 años, argentino en Florida detenido por el ICE: “Necesito averiguar cómo voy a terminar mis estudios”

Alexander Vallejos tenía previsto graduarse en Ciencias de la Computación en 2025, pero su trayectoria universitaria cambió después de ser detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Orlando, Florida. El joven argentino, de 26 años, pasó casi dos meses bajo custodia y, tras recuperar la libertad, debió enfrentar las consecuencias económicas y académicas que retrasaron la finalización de su carrera.El argentino tenía DACA, pero fue detenido por el ICENacido en Argentina, Vallejos llegó a Estados Unidos con su familia cuando tenía un año y creció en el condado de Palm Beach, Florida, como beneficiario del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).De acuerdo con WLRN, había desarrollado su formación en la Universidad de Florida Central (UCF, por sus siglas en inglés), donde alcanzó un promedio académico de 4.0, participó en actividades de liderazgo y realizó pasantías vinculadas con la tecnología y la inteligencia artificial.En febrero de 2025, fue detenido en Orlando durante un control de tránsito. Aunque los cargos policiales relacionados con el episodio fueron desestimados, el ICE mantuvo una orden de retención migratoria que impidió su liberación inmediata.El estudiante permaneció bajo custodia hasta abril de ese año y fue trasladado por distintas instalaciones, entre ellas el centro de detención de Krome, en Miami-Dade, otro establecimiento en el condado de Broward y una instalación en Arizona. Durante ese período, denunció condiciones de hacinamiento, dificultades para acceder a alimentos y restricciones para comunicarse con sus familiares.Según su testimonio, llegó a compartir un espacio reducido con entre 40 y 50 personas que debían utilizar un único inodoro. También relató que perdió alrededor de 30 libras (13 kilos) de peso durante la detención. Después de recuperar la libertad, enfrentó secuelas psicológicas y debió utilizar temporalmente un dispositivo de monitoreo en el tobillo. “Ahora vivo con miedo. No me siento como una persona. La tortura no termina cuando sales”, dijo Vallejos a WLRN.Su experiencia se convirtió en parte del debate sobre las políticas migratorias y el acceso a la educación superior en Florida. Después de atravesar las consecuencias de la detención y perder las ayudas que financiaban sus estudios, el joven intenta reunir el dinero necesario para completar las materias pendientes y graduarse en mayo de 2027.El costo de volver a la universidad tras ser detenido por el ICEAl salir del centro de detención y reunirse con sus padres en West Palm Beach, Vallejos buscó la manera de retomar sus estudios. Las consecuencias de su arresto afectaron tanto sus ingresos como su situación académica: fue dado de baja de las cuatro materias que cursaba, perdió su empleo y dejó de recibir la beca de TheDream.US, que contribuía a financiar su educación.“Recuerdo que el primer día en casa de mis padres lo primero que hice fue preguntarle a mi hermano: ‘¿Dónde está tu computadora portátil? Necesito averiguar cómo voy a terminar mis estudios, necesito saber qué está pasando, necesito saber cuál es mi plan de acción’”, relató Vallejos.A esas dificultades se sumó la pérdida del beneficio de matrícula estatal para estudiantes residentes de Florida. El costo de cada asignatura pasó a rondar los 3000 dólares, mientras que las materias que superaban el límite de 120 créditos podían alcanzar los US$5000 cada una. La acumulación de gastos legales, deudas y facturas pendientes complicó todavía más su regreso a las aulas. Ante la imposibilidad de pagar las materias restantes, su hermano Néstor impulsó una campaña de recaudación en GoFundMe. La iniciativa reunió más de US$12.000 mediante aproximadamente 115 donaciones, por encima de la meta inicial de US$10.000. Ese dinero le permitió reorganizar su cursada, aunque tuvo que distribuir las asignaturas entre distintos semestres para afrontar los costos.“Cuando pienso en un dreamer, pienso en alguien que creció en este país, en este estado, y lo considera su hogar”, dijo Vallejos a WLRN.Florida impusa restricciones contra estudiantes universitarios migrantesEl caso de Vallejos se desarrolla en un contexto de cambios en las políticas educativas del estado. La Junta de Gobernadores de Florida aprobó una medida que, según la información retomada por WLRN, impedirá que estudiantes indocumentados ingresen a las universidades públicas a partir del ciclo académico 2027-2028.La restricción abrió una discusión sobre el acceso a la educación superior y las consecuencias que podría tener para los estudiantes, las instituciones y el mercado laboral. Legisladores y organizaciones defensoras de los inmigrantes cuestionan sus efectos sobre la formación profesional y la economía regional.Desde el gobierno estatal, en cambio, se sostiene que los recursos públicos deben priorizar a quienes cuentan con estatus migratorio legal. “Los contribuyentes de Florida no deberían esperar subsidiar oportunidades para personas que violaron nuestras leyes para venir aquí”, dijo el vicegobernador Jay Collins en su cuenta de X.De acuerdo con Higher Ed Immigration Portal, alrededor de 510.000 estudiantes indocumentados están matriculados en instituciones de educación superior de EE.UU. Esa población representa aproximadamente el 2,4% del total de estudiantes universitarios del país norteamericano y Florida concentra entre 49.000 y 60.000 de ellos.

Fuente: La Nación