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Una automotriz desarrolla una tecnología inédita en el segmento de los superdeportivos
En el superdeportivo que desarrolla Sanrivatti, el conductor no adopta la posición reclinada habitual de este tipo de autos. Su propuesta se inspira en las motos deportivas donde el torso se inclina hacia adelante, las rodillas quedan flexionadas y los pies, retrasados. Esa disposición, denominada Apex Position, modifica tanto la postura al volante como la ubicación del conductor dentro del vehículo.La compañía, radicada en Arnhem, Países Bajos, presentó ahora un análisis sobre cómo esa configuración afecta la visibilidad. Según sus resultados, en una comparación virtual realizada en la curva tres del circuito de Silverstone, la superficie de pista visible desde su puesto de conducción fue, en promedio, 3,2 veces la de diez superdeportivos y vehículos de circuito utilizados como referencia. Una postura que cambia el punto de visiónLa particularidad no consiste simplemente en adelantar una butaca. Sanrivatti plantea una posición más central y adelantada dentro del auto, con la cabeza por delante de la cadera, en lugar de llevar el cuerpo recostado hacia atrás y las piernas extendidas hacia los pedales.La relación con la visibilidad está en el lugar desde el que se observa el camino. La marca describe un punto de visión adelantado y elevado, combinado con una configuración del habitáculo que busca reducir las obstrucciones de la propia carrocería. El objetivo es dejar a la vista una mayor parte de la trayectoria, especialmente al aproximarse a una curva. La mejora que se busca, por lo tanto, depende de la combinación entre la postura y el diseño del auto, no solo de inclinar el cuerpo. “Cuando una mayor parte del camino queda a la vista, podés interpretar antes lo que viene. Ves de forma más natural el punto de frenado, el inicio del giro, el vértice y la salida”, sostuvo Santiago Sánchez Rivero, fundador y CEO de Sanrivatti, al explicar el propósito del desarrollo. Qué midieron las simulacionesPara la comparación en Silverstone, los vehículos fueron ubicados virtualmente en el mismo punto. Los ingenieros analizaron cuánta superficie de pista podía observarse desde la posición de los ojos del conductor, con atención a las zonas que sirven como referencia para frenar, comenzar el giro y recorrer la curva. También consideraron la visibilidad del entorno, que aporta información sobre la ubicación del auto y el trazado que sigue. El resultado de 3,2 veces corresponde a la superficie de pista visible en ese escenario, no a una triplicación general del campo visual humano ni de la distancia a la que se puede ver. En un estudio separado, realizado mediante diseño asistido por computadora, la compañía calculó un campo de visión vertical de 28 grados, frente a los 15,5 grados de un superdeportivo de referencia: una diferencia del 80,6%. Para desarrollar esta posición, Sanrivatti utiliza un simulador digital que permite modificar la ubicación de los ojos, las líneas de visión y la distribución del habitáculo. Lo complementa con un simulador físico, en el que el equipo evalúa la postura y la ergonomía antes de incorporar cambios al vehículo. La empresa informó que los resultados ya se están aplicando al desarrollo de su primer prototipo, junto con el trabajo sobre la estructura y la aerodinámica. El proyecto fue fundado por el uruguayo Sánchez Rivero, quien cursó estudios de ingeniería automotriz en Países Bajos.
Fuente: La Nación