Empresas alemanas apuestan por Vaca Muerta, aunque advierten por el riesgo país

Una importante delegación de empresas del rubro de oil & gas llegó al país desde Alemania en los últimos días. ¿Su objetivo? Conocer Vaca Muerta y abrir la posibilidad de avanzar con eventuales inversiones en la Argentina.Varias de las firmas se reunieron en el Argentina Oil & Gas Tech Forum, organizado por la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK), donde describieron un contexto complejo por la vigente guerra entre Ucrania y Rusia. “Estamos en un momento muy importante de la Argentina: el oil, el gas y la energía son muy relevantes para nosotros y nuestra economía”, sostuvo Aleksandar Medjedovic, director ejecutivo de la entidad.Aunque las autoridades oficiales alemanas en el sector energético reconocen a la Argentina como un socio estratégico a futuro, entre la diplomacia teutona reclaman que el riesgo país se mantiene alto, lo que dificulta el acceso al financiamiento, y dicen que sus empresas necesitan previsibilidad.Costos más altos: la energía para comercios e industrias se encareció hasta 55% este inviernoAndreas Schmidt, representante del ministerio alemán de Economía y Energía, afirmó: “Alemania está pasando por una fase difícil y buscamos nuevas oportunidades. Por eso es importante fortalecer nuestras relaciones con tratados de libre comercio, como el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que es una prioridad para el gobierno alemán”.“El gas natural licuado (GNL) de Alemania proviene casi únicamente de Estados Unidos, y hay un potencial ahí para diversificar. La Argentina necesita de la tecnología de empresas alemanas”, agregó el funcionario.Ante la consulta de LA NACION, Schmidt detalló los incentivos oficiales: “Tenemos garantías de crédito para empresas alemanas que exporten maquinaria, garantías de préstamo no vinculados para que nuestro país reciba materia prima, así como garantías de inversión por parte del Estado, incluso ante riesgos políticos, como expropiaciones. Después hay programas en hidrógeno verde, energías renovables y minerales críticos”.Sin embargo, dicen que “la Argentina es una alternativa, pero no es la única; sepan que en el mundo hay muchos otros actores. Hay mucha competencia, y por eso es importante bajar los costos de Vaca Muerta”, advirtió a su turno Ragnar Strauch, managing director de VDMA, una red de empresas de ingeniería mecánica tanto alemana como europea.Otro referente del sector presente fue Gustavo Chaab, gerente general de VMOS S.A., encargado del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, quien adelantó que el proyecto finalizará a fin de año y estará “cargando barcos entre febrero y marzo próximo”. Y consideró: “En cuanto arranquemos, vamos a tener que buscar la próxima inversión, porque esto crece muy rápido”.Fernando Caffarello, director de ventas en Siemens Energy, apuntó: “Para seguir ampliando, se tienen que decidir los petroleros a producir. Estamos viendo una curva de crecimiento muy pronunciada en Vaca Muerta, donde los tiempos de espera para esos recursos no son fáciles. Hay que estar cerca y planificar de antemano”.El Gobierno anunció que negocia con el Banco Mundial fondos para inversiones privadas en la ArgentinaAdemás, estuvo Andrés Crespo, gerente técnico de TGS, empresa que, según supo LA NACIÓN, está cerca de cerrar un préstamo de US$1400 millones con bancos internacionales para financiar parte de su proyecto de US$3000 millones para procesar y exportar líquidos derivados del gas en Vaca Muerta.Encuentro en la embajadaEn las últimos días, una cumbre en la embajada de Alemania tuvo como principales oradores a la embajadora en el país, Catalina Cullas y a Hans-Dieter Holzmann, director de proyecto de la Fundación Friedrich Naumann para el Cono Sur. “La Argentina es partner, se abrió al mundo”, apuntó la diplomática al sostener que se vendrían delegaciones de negocios para rubros de interés para Alemania, donde describió un “boom”: agricultura, minería y energía, además del interés particular en la cuenca neuquina.En cuanto al acuerdo UE-Mercosur, Cullas admitió que es “demasiado temprano para hacer un balance”, pero que las empresas teutonas “necesitan previsibilidad; el riesgo país sigue alto”.Por su parte, Dieter Holzmann reconoció que el “modelo económico del pasado ya no funciona”, al plantear que Alemania ya no es provista de litio por parte de China ni gas de Rusia, quedando en una posición de desventaja frente al suministro de Estados Unidos.“Alemania necesita del GNL argentino”, sentenció el representante y sumó: “Francia rechaza el acuerdo UE-Mercosur, pero está viendo sus ventajas. Es importante la ratificación alemana y las empresas argentinas tienen que ser inteligentes y aprovechar los cupos.” No obstante, a pesar de considerar el tratado como “win-win”, aclaró que “hay riesgo país y necesitamos previsibilidad”.

Fuente: La Nación