Deportes
“Ayúdenme a parar esto todos juntos”: el pedido de Franco Colapinto hacia sus fanáticos
“Sé que están pensando que me están defendiendo, pero están generando lo contrario. No me ayudan ni a mí, ni a mi futuro, y realmente quiero que entiendan que eso es lo que tenemos que cambiar todos juntos. Tenemos que intentar mejorar como sociedad. Y para ayudarme a tener una mejor performance, para ayudarme a seguir consiguiendo mis sueños, mis resultados, seguir subiendo puntos, necesito que me ayuden a parar esto todos juntos.”Esta era una solicitud sentida que lanzó hoy por Instagram el piloto argentino Franco Colapinto. Lo hacía emocionado, con dolor, desde el fondo de su corazón, que late forzado por un estrés añadido, indeseado, impropio, que nace por los mensajes de odio que una parte de sus fans emite a través de las redes sociales contra pilotos, contra Alpine, que le da cobijo, contra mecánicos o cualquiera que, para ellos, se cruza en el camino de Franco.La situación creada por un grupo minoritario (entre el 10 y el 15% de los denominados “fans”) ya venía de antes, pero se exacerbó desde el fin de semana del Gran Premio de Azerbaiyán y alcanzó otro pico aún más descontrolado por los abandonos del argentino en la carrera Sprint y en el Gran Premio de Singapur, el domingo pasado.Franco Colapinto le pidió a sus fans que dejen de atacar a otros pilotos: “No me ayudan ni a mí ni a mi futuro”Reproducir los insultos y/o amenazas que lanzan desde el anonimato de las redes sociales (Instagram, X, YouTube, TikTok y otras) es darles un reconocimiento que les fortalece. El beneficio oculto que buscan o creen obtener los subconscientes de estos supuestos hinchas o fans es una pérdida para Franco, un daño que quizás ellos ignoran o que les da igual. Los habrá de todo tipo y con diferentes propósitos, pero el resultado está ahí, es altamente negativo y destructor para Franco, su entorno y la consideración que la sociedad argentina busca recuperar en el mundo.Por eso, Franco decidió que tenía que ser él quien contara lo que pasa y lo que sufre por esas manifestaciones de odio. Y se dirigía a sus fans en general:“Es muy importante lo que necesito hablarles desde hace un tiempo. No sabía que habría hablado con todos ustedes, pero es algo necesario, que tenemos que cambiar, que tenemos que mejorar. Yo siempre voy a ser un agradecido y realmente me siento muy afortunado de haberlos tenido desde el principio, de todo el apoyo que me dan, de cómo me ayudan a conseguir los resultados, de cómo me empujan a ir a transformar siempre a mí, al equipo, y nos ayudan a conseguir los resultados carrera tras carrera, día tras día, entrenando, intentando mejorar. Y realmente soy un agradecido por todo eso.“Sé que los hace sentir muy orgullosos cuando me ven, cuando están juntos, a mí y a todo el equipo, y siempre lo he visto, muy agradecido por eso. Pero hay veces que nos pasamos de la raya, que en vez de apoyarme, terminamos criticando, terminamos atacando a otros pilotos, a otros colegas, a mis compañeros de equipo, a mis mecánicos, a mis ingenieros, gente con la que trabajo día a día. Sé que están pensando que me están defendiendo, pero están generando lo contrario. No me ayudan ni a mí, ni a mi futuro, y realmente quiero que entiendan que eso es lo que tenemos que cambiar todos juntos. Tenemos que intentar mejorar como sociedad. Y para ayudarme a tener una mejor performance, para ayudarme a seguir consiguiendo mis sueños, mis resultados, seguir subiendo puntos, necesito que me ayuden a parar esto todos juntos. View this post on Instagram “Vamos a seguir luchando por que me vaya bien. Obviamente hace un tiempo tomé la decisión de alejarme de las redes, tomarme un descanso de las redes sociales, enfocarme en lo que realmente me importa, enfocarme en mi sueño, en mi carrera deportiva, enfocarme con el equipo, conseguir los resultados que queremos y los objetivos que necesitamos.”No hay impunidad¿Por qué decía Franco que con sus ataques a Norris, a Gasly, a los mecánicos de Franco, a su jefe de equipo, no lo están ayudando?Lo que para Colapinto es un trato injusto para quienes le rodean, incluso para rivales con los que ha tenido algún episodio en el ámbito de la competición, es algo que le está afectando mentalmente.Y hay otro factor que puede verse en el rostro tenso de los dirigentes con poder en la organización de la Fórmula 1, Liberty Media, cuando les comentan el tema: los mensajes de odio, la crispación gratuita, no entran ni pueden entrar en cualquier proyecto de espectáculo de esa empresa que se hizo cargo de la F1 desde 2017. Y ahí está sobre la mesa un muy posible regreso de la Fórmula 1 a Argentina.Los que utilizan el insulto y la violencia verbal para canalizar sus frustraciones, que muy poco tienen que ver con el deporte que utilizan como plataforma, pueden creer que tienen impunidad, pero en realidad es posible ubicarlos y llevarlos a juicio.La FIA, que fiscaliza la F1, encabeza la coalición internacional United Against Online Abuse, una plataforma respaldada por la Comisión Europea y federaciones deportivas internacionales. Esta coalición recopila datos sobre la frecuencia y severidad de los ataques hacia pilotos, mecánicos y comisarios para exigir a las plataformas digitales el cumplimiento estricto de normativas sobre el odio en redes. Instagram, X, TikTok y YouTube son monitoreadas en tiempo real y, si las publicaciones se traducen en amenazas de muerte, acoso sistemático o discriminación, los equipos pueden solicitar la suspensión de cuentas y proporcionar pruebas a las autoridades policiales, que pueden derivar en denuncias penales.El profesionalismo de ColapintoPor otra parte, este enviado de LA NACION a los Grandes Premios ha podido observar y comprobar que la actitud de Alpine para con Franco es equilibradamente profesional y cordial, incluso, puertas adentro, con muestras de cariño. Franco se lleva muy bien con sus mecánicos y sus ingenieros, y estos le quieren y le respetan, manteniendo siempre la eficacia profesional que se espera en un ambiente de competición. Ningún equipo de Fórmula 1 -y Alpine es uno de ellos- es un grupo de amigos contándose chistes y sus batallitas en un bar. Aunque quisieran, no pueden: un coche tiene en torno a 10.000 componentes que hay que diseñar, fabricar, probar y poner a punto. Y después de hacerlo, el equipo entrega al piloto un gasto anual de más de 80 millones de dólares para que salga a buscar la gloria.El equipo que ex profeso entrega a un piloto algo menos que lo máximo que puede se está pegando un tiro en el pie. Un tiro que vale millones.Entre los mecánicos de los equipos se cuentan cosas, y la semana pasada en Singapur, uno de ellos, de un equipo rival de Alpine, contaba: “Franco está bien, el equipo le da lo mejor que puede hasta donde alcanzan sus capacidades técnicas, estratégicas y de presupuesto.”Colapinto había pensado muy bien lo que estaba comunicando. Era concreto, con un llamado a la acción, cuando decía: “Necesito que me ayuden a parar esto todos juntos.”Para él y para la comunidad de la F1, donde hay rivales pero no enemigos, un verdadero fan es aquel que lo apoya estando con él y no contra otros.Y concluía su apelación:“Así que quería decirles que no me van a extrañar, que vamos a seguir viéndonos en las carreras, vamos a seguir apoyando, quiero que sigan aguantando al equipo, quiero que sigan aguantándome a mí, y estoy seguro que vamos a conseguir grandes resultados todos juntos.Así que vamos por todo, vamos a seguir empujando mucho, que vuelvan a ver esos buenos resultados, que vuelvan a ver esos puntos. Vamos con todo como un equipo grande. Apoyarnos, a bancarnos en las buenas y en las malas, y estoy seguro que nos vamos a ver muy muy pronto en las carreras más cercanas de casa.Un abrazo muy grande, gracias de corazón por entender, gracias por bancarme y por estar siempre.”
Fuente: La Nación Deportes