Cierra el aserradero misionero que proveía de pallets a empresas de todo el país: “El sector está en crisis, pero acá hubo mala administración”, dicen desde el sindicato que defiende a 130 trabajadores en peligro

Esta semana, Linor SRL, la principal fabricante de pallets de Misiones y uno de los aserraderos más importantes de la provincia, anunció su cierre y declaración de quiebra. Tras largos meses de crisis en la firma, y deudas millonarias de salarios y servicios, serán desvinculados unos 130 trabajadores y la empresa familiar dejará de operar.
La decisión la confirmaron los propios dueños de la fábrica, la familia Lorenzo, al sindicato sectorial. Por estas horas, los operarios hacen vigilia en las inmediaciones de la planta ubicada en la localidad de Azara, aseguran, para evitar el desmantelamiento y reclamar por los pagos pendientes.

Según pudo averiguar Bichos de Campo, el aserradero debe dos meses de sueldo y acumula deudas por más de 155 millones de pesos de la obra social y alrededor de 100 millones más por el servicio de sepelio. Además, afronta un embargo millonario de ARCA e incumplimientos con el servicio de electricidad, con varias intimaciones por corte del suministro.
En verdad, la situación de esta firma, fundada hace 20 años por Juan Carlos Lorenzo y Norberto Arhndt, que en sus mejores épocas llegó a tener el doble de empleados que ahora, ya venía precipitándose en los últimos meses. El derrumbe de la demanda interna, los altos costos y -decían desde la empresa- los conflictos sindicales ya la habían empujado a su “crisis terminal” a fines del 2025.
No obstante, consultado por este medio, el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas, Agustín Báez, aseguró que el caso de Linor responde más bien a “una mala administración” y apuntó que “no puede explicarse” cómo, con el volumen de ventas que tenía la firma, hoy está ante esta situación límite.

“Es un poco contradictorio. Por un lado venía con una situación económica complicada con atraso de pagos de los salarios y otras deudas acumuladas, pero por el otro venía trabajando bien, sacando muchísimos camiones por día. La empresa vendía, pero no pagaba nada”, explicó Báez, que en estas horas está reunido con los trabajadores en los alrededores de la planta fabril.
En efecto, desde allí supieron salir pallets para una amplia clientela, que integraban marcas de consumo masivo -como Arcor y Quilmes- y constructoras -como Loma Negra-. Pero, además, hace ya tiempo que Linor se dedicaba a la exportación de kits de armado de pallets a Brasil, un negocio de gran volumen que igualmente no pudieron sostener.
“Son empresas muy importantes del país las que compraban pallets a Alinor. Ni siquiera ellos mismos pueden explicar el problema administrativo, y sólo dicen que no hay plata”, apuntó el síndico.
En plena crisis del sector forestal, el joven Federico Kolln, al mando de un aserradero familiar, explica la aventura de producir madera desde el nordeste correntino

A fines del año pasado, había trascendido un video del propietario pidiendo a los trabajadores seguir operando a pesar de las demoras en el pago de sueldos. “No trabajen, pero van a cobrar cuando esto vaya a remate”, había dicho en ese entonces Juan Carlos Lorenzo, adelantando lo que sucedería meses más tarde.
Por aquel entonces, recuerda Báez, ya se había despedido a unos 30 trabajadores y se había ofrecido firmar una rebaja salarial del 20%, para sostener los puestos y operaciones en medio de la crisis.
“Cómo íbamos a aceptar que una empresa le diga a los trabajadores ´vengan a trabajar, pero van a ganar menos´?”, respondió el referente, que incluso agrega que se había deslizado la posibilidad de “no reconocer los certificados médicos por días de enfermedad”.
El gobierno responde a la crisis forestal con un mapa interactivo, que recolecta toda la información de las plantaciones disponibles pero también evidencia la falta de obra pública que necesita la actividad

Desde ya que, a pesar de los señalamientos que hace el sindicato por la “mala administración” de la firma, este cierre también se enmarca en un contexto muy difícil para la foresto-industria. Con la caída del consumo interno, el aumento de costos energéticos y operativos, la apertura de importaciones y el cese a la obra pública, esta rama hoy se encuentra en estado crítico.
“Este sector viene muy golpeado por la política del gobierno nacional, al que no le interesan ni las industrias ni las pymes. Hoy son pocos los que generan ganancias y la situación delicada compromete aún más a empresas como Linor”, expresó Báez.

Se espera que el próximo martes, cuando culmine el período de vacaciones adelantadas que el aserradero dio a los trabajadores, comiencen a enviarse telegramas de despido y se curse la quiebra en la Justicia. Los propietarios de la firma ya se habían presentado con representantes del Ministerio de Trabajo para encauzar las negociaciones.
Entretanto, algunos de los 130 operarios que serán desvinculados sostienen su vigilia en las inmediaciones de la planta, luego de que se supiera que algunas máquinas estaban siendo retiradas.
Fotos: Economis, Primera Plana
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