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Un especialista explicó en detalle el diagnóstico del Papa León XIV y si podrá viajar a la Argentina
El papa León XIV, de 71 años, quedó internado este martes 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma, donde fue sometido a una intervención quirúrgica para extirparle un nódulo en el pulmón. Tras la cirugía, el Vaticano comunicó que se le extirpó un tumor maligno, lo que pone en duda la visita del pontífice a la Argentina, Uruguay y Perú.En medio de la incertidumbre el médico cardiólogo Jorge Tartaglione remarcó sobre la posibilidad de la gira: “Si fuera mi paciente, le digo que no, claramente. Es una gran responsabilidad para el médico que le va a decir y firmar que puede viajar”.“La Sociedad Británica de Torácica de Problemas del Tórax dice que podés viajar si es imperioso a las dos, tres semanas. Es necesario, sumamente necesario. Y si no, se sugiere cuatro semanas”, sumó al ser consultado por el viaje que tendría lugar durante los primeros días del mes de noviembre.Leon XIV fue operado de un cancer de pulmonEl procedimiento al cual se sometió el Papa León XIV consistió en la extirpación de un nódulo que, tras ser analizado, confirmó un diagnóstico de malignidad: “Me imaginaba que era maligno y te voy a decir por qué, primero le hacen una tomografía computada, es un mandatario, no le hacen una placa de tórax común, le hacen una tomografía, donde ven la manchita”. “Después le hacen un estudio que se llama tomografía por emisión de positrones. Le ponen un material radioactivo a la persona Y si el nódulo consume energía si consume glucosa”, sumó.Según el especialista, si consume glucosa es que es un tumor: “Porque el tumor tiene hambre. Necesita energía”, explicó. Tras confirmarse el diagnóstico, los cirujanos procedieron a la resección, un proceso crítico que requirió la extirpación de una parte del lóbulo inferior del pulmón para asegurar la limpieza de los márgenes.El gran interrogante médico se centra ahora en la capacidad pulmonar y la prevención de complicaciones postoperatorias. Según explicó el especialista, la cirugía dejó una cánula de drenaje para gestionar el espacio pleural entre la cubierta y la cámara pulmonar. En este contexto, Tartaglione remarcó que un traslado en avión representa un riesgo significativo debido a los cambios de presión, comparables a escalar a grandes alturas: “Si él sube a 2.500 metros de altura, como subir un avión, y se le expande y le queda, se genera un hemotórax. Es riesgoso. Muy riesgoso”.Asimismo subrayó la posibilidad de posibles complicaciones: “Tengo que cuidar que no se le infecte. Uno, que no se le quede una trombosis en las piernas. Dos, después tengo que evitar que tenga un coágulo, que lo tengo que evitar”.“Indudablemente el médico que firme que puede viajar tiene una gran responsabilidad”, cerró el especialista.
Fuente: La Nación