General
La Ciudad busca terminar una obra ferroviaria inconclusa que podría cambiar el viaje de 22.000 pasajeros por día
La conexión del Ferrocarril Belgrano Sur con Constitución a través de un viaducto, una obra que quedó inconclusa, volvió a entrar en la agenda pública con un nuevo esquema de financiamiento impulsado por el Gobierno porteño para retomar los trabajos pendientes, extender el servicio hasta la terminal ferroviaria y resolver la actual discontinuidad que obliga a miles de pasajeros a realizar combinaciones para continuar su viaje.El objetivo es completar el tramo faltante, de poco menos de un kilómetro, y permitir que el servicio ferroviario llegue de manera directa a Constitución, una conexión que modificaría el recorrido actual de miles de usuarios que ingresan diariamente a la Ciudad desde el sudoeste del área metropolitana y que hoy llegan hasta la terminal de Nueva Pompeya.El paso para intentar destrabar la obra llegó con un pedido enviado por el Gobierno de la Ciudad a la Legislatura junto con el Presupuesto 2027, a fin de obtener autorización para tomar deuda por hasta US$75 millones. En paralelo, la administración porteña deberá acordar con el Gobierno nacional el traspaso de la obra para avanzar con su finalización.El financiamiento solicitado tendrá como destino los trabajos y gastos asociados al “Proyecto de mejoramiento de la conectividad ferroviaria a Constitución - Belgrano Sur”.Según se detalla en el mensaje enviado a la Legislatura, el endeudamiento busca “garantizar la continuidad de los trabajos necesarios para la culminación integral” del proyecto y contempla distintos componentes de la intervención, entre ellos infraestructura ferroviaria, arquitectura de estaciones, obras complementarias y adecuación del entorno urbano.En particular, los recursos estarán destinados a ejecutar el tramo faltante del viaducto y finalizar las estaciones elevadas Buenos Aires y Constitución, además de las intervenciones necesarias para articular e integrar toda la infraestructura ferroviaria.El plan incluye también trabajos sobre la red existente en Constitución para responder a los requerimientos operativos de la línea Roca, con adecuaciones de vías, señalamiento y andenes que permitan compatibilizar ambas redes de transporte.De acuerdo con las estimaciones de demanda elaboradas a partir de información del sistema SUBE, la puesta en funcionamiento de la cabecera en Plaza Constitución beneficiará de manera directa e inmediata a más de 22.000 pasajeros diarios. El mensaje oficial también proyecta un crecimiento en la cantidad de usuarios a partir de la modernización integral de la línea, la futura electrificación y la renovación de la flota.Según el Ejecutivo porteño, esas medidas permitirán aumentar la capacidad y la frecuencia del corredor ferroviario y mejorar su competitividad frente a otras alternativas de movilidad. La extensión hasta Constitución, además, vinculará de forma directa la traza del Belgrano Sur con la red de transporte masivo del centro porteño.El documento sostiene que la llegada del tendido ferroviario a la terminal “reducirá costos de transbordo, minimizará tiempos de traslado y garantizará un salto cualitativo en la accesibilidad de la población atendida”. De esta manera, la finalización del proyecto es presentada no solo como una intervención sobre la infraestructura ferroviaria, sino también como una mejora en la conexión entre el sur del área metropolitana y el centro de la Ciudad.El permiso requerido a los legisladores porteños contempla distintas alternativas para conseguir los recursos, entre ellas préstamos de organismos multilaterales, bancos de desarrollo y otras instituciones financieras nacionales e internacionales.También habilita la posibilidad de emitir títulos de deuda en los mercados local o internacional. Para el repago de los préstamos, la iniciativa establece, además, que la Ciudad podrá otorgar garantías, incluida la afectación de recursos provenientes del régimen de Coparticipación Federal.De Brandsen a Constitución, el tramo que faltaEl viaducto del Belgrano Sur comenzó a tomar forma en 2016 junto con otros proyectos ferroviarios elevados impulsados por el Gobierno nacional para las líneas Mitre y San Martín, con el objetivo de elevar la circulación de las formaciones y eliminar pasos a nivel.En el caso del corredor que atraviesa el sur de la Ciudad, la iniciativa apuntaba a extender el servicio ferroviario desde la antigua estación cabecera Buenos Aires, situada en Olavarría al 3200, en el límite entre Barracas y Parque Patricios, hasta Constitución.El proyecto contempló la construcción de un viaducto de aproximadamente 4,2 kilómetros, la instalación de unos 10 kilómetros de vías nuevas con señalamiento automático, la construcción de la nueva estación Buenos Aires y una cabecera propia del Belgrano Sur en Constitución.La obra avanzó hasta quedar interrumpida a la altura de Brandsen, cuando ya se había ejecutado aproximadamente el 85% del proyecto. Como consecuencia, la infraestructura construida todavía no permite completar el recorrido previsto y el servicio continúa limitado.Actualmente, los trenes llegan desde el conurbano bonaerense hasta la terminal Sáenz, en el barrio de Nueva Pompeya. El Belgrano Sur transporta pasajeros provenientes de localidades como González Catán, Laferrere, Isidro Casanova y Pontevedra, que utilizan el ferrocarril para ingresar a la Ciudad pero deben completar el trayecto mediante otros medios de transporte.La extensión hasta Constitución permitiría eliminar esa interrupción y vincular directamente la línea con uno de los principales centros de transbordo del país. La expectativa oficial es que la demanda aumente a medida que avancen la modernización de la línea, la eventual electrificación y la renovación del material rodante.El diseño también fue concebido como una intervención urbana. La elevación de las vías permite eliminar pasos a nivel y generar nuevos cruces para vehículos y peatones. El proyecto contempló la eliminación de ocho barreras y la apertura de nuevos cruces seguros, con la intención de reducir tiempos de espera y mejorar la circulación en los barrios atravesados por la traza.Más allá del tratamiento legislativo del pedido de endeudamiento, el Gobierno porteño aún no detalló los próximos pasos para retomar formalmente la obra. En ese contexto, la Ciudad deberá acordar con la Nación el traspaso de la ejecución. Según información que circula en ámbitos vinculados al proyecto, durante los próximos meses podría concretarse un convenio entre ambas jurisdicciones para formalizar esa transferencia.
Fuente: La Nación