Homicidio en Colegiales: los testimonios que fueron clave para procesar al asesino del entrenador de boxeo

La “bronca” había comenzado cuando la víctima, Gonzalo Andueza, y el victimario, Hernán Vaney, estaban en una fiesta de cumpleaños que se celebraba en la terraza del gimnasio Solo Box Gym, en Colegiales. “¿Vos quién sos?, ¿qué haces?, ¿por qué preguntas eso?”, preguntó Andueza cuando escuchó que Vaney, un barista de 25 años, proponía organizar peleas, cobrar entradas y entregar una “bolsa” a los boxeadores. “Al pibe [por Vaney] se le transformó la cara, porque Gonza [Andueza] se metió en la conversación y al pibe no le gustó, y le dice: ‘Yo vengo del MMA [por Artes Marciales Mixtas] y del yiuyitsu”, que no tenía nada que ver con lo nuestro, que era boxeo, y Gonza le dice: “ah yo también hice yiuyitsu y MMA, ustedes le cobran todo a todos, en el boxeo no es así’”, dijo cuando declaró como testigo bajo juramento de decir la verdad Omar Medina, un profesor de boxeo de Solo Box Gym.Pocas horas después del cruce verbal en la terraza del gimnasio, en la madrugada del 20 de septiembre pasado, Andueza, un entrenador de boxeo de 40 años, era asesinado de un balazo. El crimen ocurrió en el paseo público situado a metros de las vías del ferrocarril Mitre y muy cerca de la estación Colegiales. En las últimas horas, la jueza en lo criminal y correccional Paula Petazzi procesó con prisión preventiva a Vaney por el delito de “homicidio agravado por su comisión mediante el empleo de un arma de fuego, en concurso real con el de portación de arma de fuego de uso civil condicional sin la debida autorización legal”. Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. La magistrada trabó un embargo sobre los bienes del sospechoso hasta cubrir la suma de 200 millones de pesos. Andueza y Vaney no se conocían. El sindicado homicida fue a la fiesta de cumpleaños que se celebró en la terraza del gimnasio Solo Box Gym por invitación de un amigo, alumno de la escuela de boxeo.“Concretamente, Medina declaró que, luego de que Iván Calaresu [un alumno] le preguntara si podía invitar a un amigo ajeno al gimnasio a la fiesta, y él diera su consentimiento, esa persona llegó. Sobre el final de la fiesta, Iván se acercó hacia él con su amigo y le dijo: ‘Profe, él te quería preguntar una cosa’, y el amigo se quedó enfrente de él, a su izquierda, mientras Andueza estaba aproximadamente a un metro de donde estaba, hacia su derecha, y en ese contexto, el amigo de Iván le dijo: ‘Mire profe, yo quería hacer negocio con usted. Yo quería organizar un evento de boxeo acá en su gimnasio. Tenía ganas de organizar un evento de boxeo, que cobremos una entrada y le demos una bolsa a los chicos que boxean’. aclarando que ‘bolsa’ se le dice a la paga al ganador de una pelea, aunque no sabe si el amigo de Iván se refería a eso”, según se desprende del expediente judicial, al que tuvo acceso LA NACION.Medina le respondió a Vaney: “Esto no es así. Esto no funciona así”. La conversación fue escuchada por Andueza. Como se dijo, el profesor de boxeo espetó: “¿Vos quién sos?, ¿qué haces?, ¿por qué preguntas eso?”.Según el expediente judicial, a la 1.30 del domingo 20 de septiembre, Vaney, Andueza, Calaresu y otros de los asistentes al cumpleaños, Maximiliano Alexis Cuellar, se retiraron del gimnasio y se fueron hacia el paseo público situado en Moldes y Aguilar.“Vaney y Andueza comenzaron a discutir sobre las actividades que realizaban, dado que Andueza era profesor de boxeo y el imputado practica el arte marcial denominado grappling (un tipo de combate cuerpo a cuerpo, pero sin golpes). En ese contexto fue que Vaney extrajo el arma de fuego que portaba, ya indicada previamente y, sin advertencia alguna, efectuó un disparo que impactó en el abdomen de Andueza, quien se encontraba aproximadamente a un metro de distancia cuando le disparó. Seguidamente y sin mediar palabra alguna, se retiró del lugar en dirección a la calle Moldes hasta ser perdido de vista. Andueza quedó tendido en el suelo a consecuencia del disparo, presentando sangrado visible en el abdomen y en la espalda, y fue asistido inicialmente por Cuellar”, explicó la jueza Petazzi.La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Pirovano, donde falleció 12 horas después del ataque. En ese momento, el fiscal Andrés Madrea, ya había avanzado lo suficiente con la investigación y detectives de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad estaba tras los pasos del sospechoso.Finalmente, los detectives policiales atraparon a Vaney en Cabildo al 100, en Palermo. En su poder se le secuestró una pistola Taurus 9 calibre 9 mm, tres cargadores y 34 municiones.Un peritaje hecho por la División Balística de la Policía de la Ciudad determinó que la vaina servida calibre 9 mm levantada en la escena del disparo “fue percutida y servida” por la pistola secuestrada en poder de Vaney. El arma estaba registrada a nombre del imputado, pero que no tenía el permiso de portación.Además de Medina, declararon como testigos Cuellar y Calaresu, que estuvieron con la víctima y el victimario en el momento del disparo mortal.Calaresu, que pensaba ir a un boliche con Vaney, contó que cuando estaban en la plaza se alejó para orinar. “No sé que pasó en el momento que me fui, pero cuando me acerqué de nuevo, estando aproximadamente a unos cinco metros de distancia, veo que Gonzalo lo empuja a Vaney y Hernán de la nada saca un arma y le dispara”, afirmó el testigo.También contó que él pudo también terminar herido. “Es más, yo que me estaba acercando a ellos siento el viento de la bala que debe haberme pasado casi rozando mi brazo derecho. No me pasó nada porque ni me tocó la bala, pero recuerdo que lo sentí [por el proyectil]”, sostuvo Calaresu.Cuellar, a su turno, habló de la discusión que hubo en la fiesta de cumpleaños y que la pelea continuó en la plaza.“Al continuar la discusión entre ambos, su profesor Gonzalo le dio un pequeño empujón [al sospechoso], que lo hizo retroceder dos o tres pasos. Acto seguido, este sujeto extrajo un arma de fuego tipo pistola, de un lugar que no pudo precisar. Luego de extraer el arma, Andueza avanzó un paso, Vaney levantó la mano derecha y le disparó al estómago a muy corta distancia”, según lo que se escribió en el expediente de la declaración de Cuellar.Durante la audiencia donde fue indagado, Vaney se negó a declarar. Solo dijo ser barista.“Aún sin desconocer que se encuentra pendiente la elevación del resultado de diversas medidas en curso adoptadas, como el peritaje sobre las prendas que vestía el imputado encomendado al Laboratorio Químico de la Policía de la Ciudad y la extracción forense de la información contenida en el teléfono celular del imputado encomendada a las Divisiones Análisis y Pericias Tecnológicas e Innovaciones Tecnológicas, ambas de la Policía de la Ciudad, no puedo dejar de advertir que el cuadro probatorio ya colectado en este estado de la investigación se encuentra dotado de una probabilidad suficiente como para considerar reunido el grado de convicción que exige el artículo 306 del Código Procesal Penal de la Nación, teniéndose por acreditadas, tanto la materialidad del hecho objeto de la imputación dirigida contra Vaney, como la responsabilidad que en el mismo le cupo al nombrado, por lo que considero apropiado ordenar su procesamiento”, sostuvo la magistrada en la resolución firmada en las últimas horas.

Fuente: La Nación